Restaurante La Alegría (Fuentes de Ropel). Como en casa (Tierra de Campos II)

Ene 04, 12 Restaurante La Alegría (Fuentes de Ropel). Como en casa (Tierra de Campos II)

NOSÍ (+14 rating, 4 votes)
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Sorprende que en una pequeña localidad de apenas 600 habitantes exista un bar-restaurante que ha sabido –y podido- adaptarse al paso del tiempo. A la cruda realidad, seamos sinceros.

El bar-restaurante, o sidrería, como les gusta que se les llame, La Alegría (más conocido en la zona como “el bar de Nini”), está regentado por una familia que lleva en el negocio toda la vida. Y eso se nota. Ha pasado por todas las fases: bar de “jugar la partida”, de aperitivos, pub… y ahora, además, restaurante con todas las de la ley. Han montado una cocina digna de los mejores locales y pueden presumir de un producto de calidad, bien cocinado y de presentación más que aceptable.

El comedor ha sido objeto de continuas mejoras. En un par de años han acristalado el techo del hermoso patio que era incapaz de albergar a nadie, teniendo en cuenta el clima extremo que se disfruta en tierras zamoranas. Así, se ha diseñado un salón de estilo rústico, bien organizado y limpio. Las mesas correctamente ubicadas, adornadas con mantelería a juego de las acolchadas sillas y todo acompañado por una iluminación adecuada que otorga al local un aspecto de lo más acogedor. Y ahora en invierno limitan el habitáculo con un nuevo cerramiento móvil, que la clientela es menor y el espacio a calentar demasiado grande.

En la cocina, Nini, con toda su maestría y acompañada en el servicio al comensal por Raúl, que derrocha simpatía por los cuatro costados. Éste es además pareja de Bea, en la barra, de la que admiro su paciencia que, dicho sea de paso, con los lugareños hay que tenerla, y mucha. Y los tres forman un gran equipo que no tiene horario y trabaja sin parar. No disfrutan de descanso semanal; deberían planteárselo. En verano, hay que ver la cara de cansados que tienen…

Merluza en La Alegría (foto: FB del restaurante)

Merluza en La Alegría (foto: FB del restaurante)

Y es que en la época estival, cuando el pueblo crece hasta los mil y pico habitantes y los forasteros ocupan sus calles, no paran. Es su momento ‘punta de producción’. Durante el resto del año sobreviven con menús diarios de clientela fija, oriunda de la poca industria que se mueve alrededor, y con los cafés que acompañan a las eternas partidas de dominó que disputan cada jornada los paisanos. Y con eso pasan los largos días de invierno, con un cliente que apenas consume un café=1 euro mientras mantiene toda la tarde sus posaderas en la butaca, que bien podría llevar el nombre da cada uno.

En sidrería La Alegría el día amanece temprano. Tras los preparativos y labores de limpieza, arrancan con los cafecitos de la mañana, a un euraco, con galleta o mini-magdalena. Luego llegan los aperitivos, más bien tarde, que la peña no madruga. Entonces la barra se cubre de mostos o cortos de cerveza, entre 0,60 los primeros y 0,80 los segundos, con su tapa: taco de tortilla, patatas con pimiento, croqueta o gamba, y de vez en cuando riñones… Obviadas por mi parte todo tipo de vísceras, el resto de sobresaliente plus.

Y a la hora de la comida, la oferta variada y bien cocinada. Como entrantes, las croquetas, que no figuran en la carta, son una opción estupenda para los más pequeños. Grandes y caseras, con una bechamel finísima y un rebozado crujiente… Para el resto, la cecina de la casa (9,50 €) es muy recomendable, servida sobre plato caliente y con un chorrito de aceite de oliva virgen… El pulpo a la gallega (11,50 €) es otra sabrosa alternativa, en tabla de madera y con patata cocida. Y al que le preste, nos hablan muy bien de los callos guisados (6 euros) y de las mollejas de pollo (6,00 €) o ternera (12,80 €).

Carne a la piedra de La Alegría (foto: Uve)

Carne a la piedra de La Alegría (foto: Uve)

Segundos platos hay para todos los gustos. Cuando se acude en grupo y el colesterol no es un problema, yo recomendaría la parrillada de carne (9,50 € por persona): costilla, churrasco, morunos, morcilla, chorizo… bien surtida. En platos de ternera, mil posibilidades: chuleta, entrecot, solomillo… Nosotros, que somos más de “viejo”, optamos por entrecot de buey a la piedra, que se cotiza al alza por esta zona (18,50 € por persona). Es un plato de invierno, pues la `piedra´ que colocan en mitad de la mesa para cocinar la carne desprende un asfixiante calor que en verano incita a beber demasiado… y que no suene a excusa.  La ración por persona es hermosa, apta para compartir si se ha disfrutado de un entrante contundente. Todo acompañado de unas patatas fritas simplemente de-li-cio-sas… de esas irregulares, frititas, en su punto. Y de postre, natillas caseras o tabla de queso con un taco de membrillo que hace la madre de Raúl. Todo queda en casa.

Fachada de La Alegría (foto: FB del restaurante)

Fachada de La Alegría (foto: FB del restaurante)

Café para mí, y chupito de lo que propongan para el que me acompaña. Hablamos de quesos y vinos. De Tierra de Campos. En cada visita intercambiamos notas gastronómicas y nos preparan una cuña de queso al vacío para llevar a casa. Entonces hacemos lo propio y agasajamos con un Rioja y medio Idiazábal comprado a un pastor de Ordicia.

En la última ocasión descubrimos en cada mesa una “sugerencia de la casa” a modo de Ribera del Duero, y un nuevo sistema de calefacción de pellets. Es lo que nos dicen, poco a poco hay que reinventarse, “y eso que no tenemos web”, comentan… De todas formas lo consiguen. Con poco marketing y mucho esfuerzo hacen que me sienta como en casa.

(Uve)

web de La Alegría

ver ubicación

Gaspar de Cepeda, 2; 49670 Fuentes de Ropel; Zamora (Castilla y León)

980 663 243

651 90 88 13

info@restaurantesidrerialaalegria.com

Hasta chimenea tiene el comedor de La Alegría (foto: Uve)

Hasta chimenea tiene el comedor de La Alegría (foto: Uve)

Comedor de La Alegría (foto: restaurantelalegria.com)

Comedor de La Alegría (foto: restaurantelalegria.com)

UveLa autora: UVE

Es de números y tiene un secreto para conservar su línea. Sus amigos se preguntan por la clase de alimento, Uve sonríe coqueta y se guarda su secreto. Aporta el #mistery a Lo Que Coma Don Manuel. Amiga del anonimato, viste de negro, escucha a Roy Orbison para alegrarse, le parece que Iván Ferreiro grita, estudió en colegio de monjas, le chiflan las ostras, ofrece cerveza a los gremios y trajo el TeleMadre a Euskadi. Siempre de aquí para allá, pasa la noche mirando la Luna, esperando que pase un cometa o baje un platillo volante. Lo normal, al conocerle, es preguntarle: “de qué planeta viniste?”.

3 Comentarios

  1. regulin y algo caro.
    el trato muy bueno.

  2. JOSE ANGEL /

    TOTAL GARANTIA SUPER RECOMENDABLE

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