Receta: galletas de anacardo (¡dígalo con anacardos!)

Oct 08, 14 Receta: galletas de anacardo (¡dígalo con anacardos!)

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¿Quieren demostrar a alguien lo mucho que le aprecian? Pues opten, sin duda, por el anacardo. En media hora conseguirán que este fruto seco transmita una satisfacción y un buen rollo difíciles de igualar. ¿Cómo? Fácil, horneándolo en galletas. Resultados altamente demostrados.

A la clásica base de mantequilla (140 gr.), azúcar glasé (75 gr.; si no quieren comprarla, pueden despojarla de su glamour y hacerla con el molinillo del café de casa), dos yemas de huevo, harina (170 gr.) y un pelín de esencia de vainilla, se le suman unos anacardos (80-90 gr.); triturados pero dejando algún trocito reconocible para encontrarse, de cuando en cuando, con un toque salado.

Comiencen mezclando mantequilla blandita (pomada) con el azúcar, la esencia de vainilla y las yemas. Añadimos la harina, tamizándola con el colador, y por último los anacardos.

La ricas galletas de anacardos de Ana Romera (foto: Cuchillo)

La ricas galletas de anacardos de Ana Romera (foto: Cuchillo)

Ahora, metemos la masa 10-15 minutos en un papel film dentro del congelador. Fregamos lo ensuciado. Se sirven ustedes una cervecita o una copa de vino, así, por vicio. Y encendemos el horno a 180 grados, preparamos el papel de hornear en una bandeja y formamos bolitas con la masa recién sacada. Las aplastamos un poco, 10 minutos al horno, y cuando empiecen a tener el borde doradito, las sacamos y que se enfríen en rejilla.

Una lata aparente y un poco de azúcar glasé, por encima, contribuyen a que el anacardo transmita todo su amor y buenos deseos dejando una honda satisfacción por el mínimo y gratificante esfuerzo.

Si notaran la necesidad, sírvanse otra copa de vino, aspiren el olor de su cocina y disfruten.

(Ana Romera)

Galletas caseras, azúcar glasé y caja de lata, ¡cuánto amor! (foto: Igor Cubillo)

Galletas caseras, azúcar glasé y caja de lata, ¡cuánto amor! (foto: Igor Cubillo)

3 Comentarios

  1. el vino o la cerveza después del fregado de los cacharros es un truco fundamental 🙂

  2. Probarlas ha sido todo un placer.
    Creo Ana, que has obviado ese ingrediente fundamental que aportas a lo que haces, “cariño”, pero que cuando degustas el producto se aprecia y agradece.
    Fenómena!

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