Alubias blancas con chorizo, por José Ángel Sarachaga (Recetas para una cuarentena #67)

José Ángel Sarachaga sabe mucho (pero mucho mucho) de cocinar alubias. Todos los días preparaba una o varias putxeras en su bar restaurante Pintxo i Blanco (Balmaseda), también un referente de la localidad encartada a la hora del vermú y las rabas. Allí cocina preferentemente alubia negra tolosana, que produce un delicioso caldo chocolateado, le echa morcilla, chorizo, costilla y panceta, y la operación le lleva no menos de cinco horas desde que prende la entrañable olla ferroviaria (así llamada porque surgió por iniciativa de maquinistas, fogoneros y guardafrenos del tren hullero de La Robla) hasta que mete la cuchara en el plato. Demasiado tiempo incluso para este confinamiento, ha debido pensar, así que nos envía una receta de legumbres (cómo no) pero mucho más rápida y ligera: alubia blanca riñón, leonesa ella, sólo con chorizo.

INGREDIENTES (para 4 personas)

  • 400 gr. de alubia blanca
  • ½ cebolla
  • ½ puerro
  • 1 zanahoria pequeña
  • 1 pimiento rojo
  • Aceite de oliva

Antes de añadirlo a la cazuela, puedes desgrasar el chorizo en el microondas. Tampoco es plan de salir de la cuarentena con 10 kilos más.

PD: la receta, ejem, ejem, también acepta de buen grado una morcillita a última hora.

AL LÍO

Coge medio puerro, media cebolla, una zanahoria pequeña y un pimiento rojo, y pícalo todo muy pequeño; o mejor lo pasas incluso por la batidora. Pon una cazuela al fuego, cubre el fondo con aceite de oliva, añade la verdura y deja que se haga un par de minutos.

Pasado ese tiempo, incorpora las alubias previamente puestas a remojo y deja que hiervan .Una vez que empiecen a hervir, baja un poco el fuego para que se hagan más despacito, añade el chorizo y, lo dicho, deja que se haga des pa ci to, que tiempo tampoco nos falta. Mueve de cuando en cuando y, en el momento que veas que las alubias están tiernas y el caldo espesito, echa la sal .Retira del fuego y es el momento de añadir una morcilla, si tienes a mano, y dejar un rato en reposo. Botellita de vino y adelante.


Arroz con pollo, por José Ángel Sarachaga (Recetas para una cuarentena #4.)

Rabas de las buenas, croquetas fluidas, ostra gallega, clientela selecta, vermú preparado y champú. Lo del aperitivo del fin de semana en Pintxo i Blanco (Balmaseda) lo debería recetar la Seguridad Social en cuanto acabe todo este follón. Mientras sigamos encerrados, fantasearemos con acodarnos nuevamente en esa barra gobernada por José Ángel Sarachaga, compendio de honestidad, afabilidad, generosidad y más adjetivos terminados en “idad”, y nos conformaremos con disfrutar en nuestra celda más o menos dorada del arroz con pollo que nos sugiere. Sencilla propuesta la de este profesional, curtido durante años en El Señor (Bilbao), empeñado en que me guste el salmón con foie con que me sorprendió el día que le conocí. Salmón con foie, anda que…

INGREDIENTES

  • Arroz
  • Pollo
  • Salsa de tomate (o tomate frito, en su defecto)
  • Sal
  • Caldo de pollo

Toca quedarse en casa (¡ #quedateencasa !), así que si no tienes un buen caldo de pollo casero, puedes usar el comodín del agua y la pastilla de caldo deshidratado. El starlux de toda la vida, vaya.

Peazo filtro vintage hemos puesto a la mise en place de J.A. Sarachaga

AL LÍO

Pon una cazuela o paellera al fuego, cubre el fondo con aceite de oliva virgen, añade el pollo troceado deja que se dore un poquito.

Seguido, añade la salsa de tomate y carameliza levemente con el pollo removiendo con una cuchara de madera. Cuando lo veas listo, añade el caldo (en proporción de dos y media por cada medida de arroz) y deja que caliente todo hasta hervir.

Cuando rompa a hervir, añade el arroz haciendo una cruz o una línea (dependerá de la cantidad que utilices). Es hora de comprobar la proporción de líquido - arroz, y de esparcir éste por el recipiente para que hierva durante 14 minutos. No pasa nada si en algún momento tienes que añadir un poquito más de caldo, siempre que esté muy caliente. Pasado el tiempo señalado, deja reposar y… ¡a comer! Mmmmhhhh...

Si tienes unas vainas en el frigorífico, también le van muy bien. Y, sobre todo, los caldos siempre muy calientes ¡y nada de cebolla!

Et voilà! Arroz con pollo (foto: J.A. Sarachaga)