Parrilla JJ (Llanes). Sin perder comba

Jun 27, 13 Parrilla JJ (Llanes). Sin perder comba

Publicado por en Asturias, Destacado, Llanes

(+50 rating, 10 votes) Cargando… En agosto de 2012 ya destacamos en este blog el económico menú del Bar Parrilla Restaurante JJ, titulándolo como la mejor oferta diaria entre la profusa competencia restauradora de la localidad llanisca. Y así siguen sus rectores, en la cima, sin perder comba con un menú de 10 euros excelentemente servido, muy bien presentado, notablemente cocinado, regularmente variado, más barato que los de la competencia e inmediatamente disfrutable. Lo acompaña un vino de mesa potable, aunque mejorable, pero éste no es suficiente pero para su propuesta. A la Parrilla JJ le va tan bien el negocio que ha cambiado a mejor: abajo, en la planta baja, se ha ampliado el espacio del bar de decoración metálica y moderna, y hasta el primer piso, alejado de la barra, se ha trasladado el comedor para ejercicio de los camareros, que suben y bajan los platos por la escalera. La oferta del JJ es tan competitiva que La Txurri siempre desea comer ahí, imagínense. Como cierran los martes, algún día podemos ir a otro lado. La última vez que pernoctamos en Llanes entramos en el JJ, subimos su escalera por primera vez y con diligencia nos atendieron en el comedor. Era lunes y había bastante gente, desde turistas guiris hasta parejas, desde jubilados españoles hasta currelas locales. Bebimos con agua Solán de Cabras y tinto Viña Coyanza, de León, de mesa, violáceo y fresquito, que entraba sin raspar. De primero ese día había paella y fideua que no vimos en ninguna otra mesa, porque casi todo el mundo pedía lo mismo que nosotros: Susana una ensaladilla rusa con ingredientes en trozos gruesos y poca mayonesa, lo cual ella solventó a su gusto con chorritos de vinagre; y yo un pote asturiano colosal, suave y suculento. Abandonaron en la mesa el perol y me serví varias veces hasta no dejar más que un trocito de patata. Gocé con cada sabrosa legumbre, el tocino estaba bien y no era mucho, el chorizo resultaba aparente,...

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Casa Poli (Puertas de Vidiago). ¡Esta casa es una cuadra!

Jun 20, 13 Casa Poli (Puertas de Vidiago). ¡Esta casa es una cuadra!

Publicado por en Asturias, Destacado, Llanes

(+49 rating, 12 votes) Cargando… Cuando se publicó el molón post de la sidrería El Bodegón, esa tan exitosa y populosa de Llanes, recibí un mail del amigo Jonbi recomendando: «Si estás por ahí no dudes en ir a Puertas de Vidiago, pegando a Llanes, a cuatro kilómetros, y comer en Casa Poli». En cuanto lo recordé le hice caso, claro, y visitamos Casa Poli a la ida y a la vuelta de nuestra última incursión llanisca. Cuando se c oncluya ese tramo de autovía no sabemos qué sucederá con la empresa restauradora, pues ahora está pegada a la carretera general, de obligado tránsito, tras un paso a nivel y en el centro del pueblo. Parece que todo el pueblo le pertenece, con su parking privado incluido. Tiene también una página web mala. La parroquia acude al Casa Poli en procesión, más los fines de semana y no digamos cuando hace buen tiempo. El edificio es una antigua cuadra remozada y ahora acoge un bar, cuatro comedores rústicos y en verano el patio hace las veces de quinto figón. Y me gusta ir a sus ‘retretes’, pues me recuerdan a los de los bares que poblaron mi infancia rural. La pega es que en Casa Poli no reservan. Es un negocio similar (barra, comedores, venta de productos locales) al no lejano en la distancia Casa Cofiño. Bueno, ellos no reservan y yo no dejo propina. (Al escribir estas líneas telefoneé y me dijeron que sólo reservan para la 1.30, y que entre semana no suele haber problema.) El caso es que fuimos a Casa Poli un domingo, a la ida hacia Poniente, y el encargado nos advirtió que no reservaban y que nos diéramos prisa si queríamos ver la aldea pues sólo tenía una ‘mesina’ libre para dos. Je, je… Así que nos quedamos sin rechistar y acabamos tan a gusto del ágape que decidimos repetir comida dos días después, a la vuelta hacia Levante. Casa Poli se define como preservadora de la cocina...

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LLanes, diez restaurantes y diez experiencias imprescindibles en el Oriente de Asturias

May 27, 13 LLanes, diez restaurantes y diez experiencias imprescindibles en el Oriente de Asturias

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(+401 rating, 92 votes) Cargando… «Ahora que estamos en Llanes, ¿qué restaurantes nos recomiendas? Y no es una pregunta sencilla. En el Oriente del Planeta Asturias, en el Conceyu de Llanes hay una gran concentración de lugares de restauración, desde los más populares a lo más distinguidos. Desde los chigres a los restaurantes de nueva cocina. Hay mucho y bueno donde elegir así que procuraremos afinar. Se nos quedan muchos en el teclado pero nos limitamos al número mágico: 10.  Y en este escrito, además,  daremos un bonus. Restaurantes más experiencias, todo por el mismo precio, para nuestros lectores y amigos.  ¿Por dónde empezar? Quizás por lo más típico y tópico: En Naves de Llanes está el lagar sidrería el Cabañon, un lugar donde sentarse y sentirse plenamente astur, decorado con grandes  barricas sidreras. Es que el Cabañón, además de sidrería, es productora y embotelladora de una de las mejores sidras del Oriente Asturiano. Este Llagar cuenta con tres comedores y un patio que se cubrió para aprovechar el espacio en los escasos días que llueve en Asturias (modo ironía on).  Comes rodeado de cacharrería etnográfica, de carros, prensa y toneles.  Se pueden comer muchas cosas pero recomiendo las croquetas‚ los huevos de pitu de calella (pollo de corral) con patatinas‚ las setas‚ los pasteles de cabracho y la costilla.  Y, añadida a la experiencia gastro  dos grandes pluses. Por un lado el paseo por el bello pueblo de Naves, con sus recias casonas y por otra parte, y sin coger el automóvil desde el restaurante , la singular playa de Gulpiyuri. Está playa se está convirtiendo en una estrella mediática, así que no se lo cuenten, disfruten del arenal en vivo y en directo. Pero insisto, vayan a pie desde el pueblo. El paseo dura cinco minutos y ya que en las guías oficiales no lo pone se lo diremos nosotros, llegar en coche a Gulpiyuri no es una buena idea.    Posada de Llanes es un pueblo que da servicios a toda la zona y donde se...

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Marianitos blancos, Heavy Rocks y Jornadas del Marisco

May 16, 13 Marianitos blancos, Heavy Rocks y Jornadas del Marisco

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Algunos jueves mi jefe Cuchillo me deja sitio en este blog para que cuente mis experiencias. Es como cuando a los niños les abren las puertas del recreo y se ponen a jugar. Me lo paso bien en este blog, carajo. Así que tenía programado un post  que verán en breve y que se llamará «Diez restaurantes imprescindibles del Oriente Asturiano» y es que mucha gente me pregunta a qué restaurante ir en la zona de Llanes y ya estoy cansado de explicarlo de viva voz, así que, a partir de que se publique ese post, haré un corta y pega del enlace y diré a los preguntones: «miradlo en Lo que Coma Don Manuel (coñe)». Que ésta es una bitácora que divierte, enseña y entretiene (y de vez en cuando hasta regala mariscadas). Pero esta semana he tenido dos acontecimientos gastronómicos y, como dice el chiste, uno ha sido bueno y otro malo.  ¿Cuál queréis que os cuente primero? – ¡El bueno, el bueno! Ya veo. Así que empecemos por el malo. Me pregunto, ¿por qué, si hay tanto profesional de la hostelería en paro, en determinados sitios se contrata a gente que no tiene ni idea? Y sobre todo, si no saben, por qué no hay nadie, un encargado o un dueño, que les enseñe y les corrija. Y por qué esos lugares con un servicio nefasto pretenden sobrevivir en un mercado cada vez más complicado. Y lo digo porque esta semana un grupo de cinco amigos acudimos al restaurante De Santa Rosalía, sito en la calle Calle Diputacion, 8, de Bilbao. No pensábamos comer allí pero se nos hizo tarde y contemplamos la posibilidad de hacerlo. La primera experiencia en la terraza con tres vermús fue surrealista. Somos fans del vermú blanco y, como sabemos que en nuestra zona eso no se lleva, insistimos en el color, tres veces. Tres vermús blancos. Y apareció la señorita con vermú rojo, claaaro. Un error lo comete cualquiera pero lo que no es de recibo...

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Casa María (Mestas de Con). Experiencias premium a precios low cost

Comer bien a precios ajustados. Nada más y nada menos. Eso es lo que ofrece Casa María, situada en el bello pueblo de Mestas de Con. Junto a Cangas de Onís y excelente punto de partida para numerosas rutas de montaña, para subir a los Lagos o para visitar a la Santina en Covadonga. Allí, si tenemos la suerte de acudir en periodo desestacionalizado o, directamente, entre semana, podremos hacer un dos por uno. En Mestas de Con acaban de inaugurar el Spa Agua de los Picos de Europa, en el Hotel Villa de Mestas. Un coqueto «salus per aqua», pequeño y discreto, con unas maravillosas vistas hacia un verde valle, un lugar de ensueño que vale mucho más de lo que cuesta. Y cuando acabas el circuito, arrugado, distendido y calentito, la mejor recomendación es bajar la cuesta, llegar hasta la carretera y comer un menú del día, o a la carta, en el restaurante Casa María. Nosotros así lo hcicimos. Era un miércoles y compartimos comedor con los paisanos que hacían una pausa en sus labores ganaderas, forestales o de construcción. También con una clase de preescolar que, creemos, comía su menú diario concertado. Los guajes y guajas eran graciosos, serios y comieron muy bien, sin dar ruido, controlados por unos maestros dignos de mención al mérito. Elegimos un menú del día de nueve euros. En la carta hay especialidades como la fabada, excelente, o el cabrito guisado (muy bueno), o el cachopo de ternera (viva el cachopo, Patrimonio de la Humanidad). También son sabrosos sus pimientos rellenos o las croquetas. El menú del día superó en calidad y cantidad a muchas cartas de la zona. Así, y tomando ejemplo de los niños que compartían el amplio comedor acristalado, pedimos de primero un arroz a la cubana que la bella camarera mulata (muy seria, pero muy profesional) describió como arroz con huevo y tomate. El arroz estaba suelto y sabroso, pero el tomate frito era casero sabrosísimo y los huevos, de gallina de caleya,...

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Restaurante el Roxin (El Mazucu). Paisajes para después de la batalla y de antes del Cabritu

Mar 12, 13 Restaurante el Roxin (El Mazucu). Paisajes para después de la batalla y de antes del Cabritu

Publicado por en Asturias, Llanes

(+25 rating, 5 votes) Cargando… Estos días ha surgido en las redes sociales una (bella) iniciativa. Te animan, desde Asturias a que te conviertas en uno de los guardianesdelparaiso.org. Y la cosa tiene su miga, que diría aquel. Porque guardar la esencia  es en ocasiones, es ser egoístas. Callarse y no contar lo bueno. No vaya a ser que se corra la voz y te lo pisen y estropeen. Pero nosotros no somos así. Estamos en el Paraíso  y lo contamos. Este invierno que se alarga está posibilitando actividades lo más diversas. Hace una semana nieve. Al de dos días sol y mañana, nieve. Así que se puede ir a la playa, subir al monte y ver la cabras y gritar ¡Pedroooo!. Y ya que estamos en Asturias, comer de lujo. Esta semana fumos al Roxin que está en el Mazucu. Conviene subir a este pueblo, pisar sus alrededores y saber qué paso por allí. A los que nos gustan las historias, este pueblo tiene un bello y duro relato. Allí se desarrolló una de las batallas más épicas de la Guerra Incivil Española. En el alto de la Tornería las tropas de la República se enfrentaron a los sublevados nacionales. El Frente Norte dependía, después del desmoronamiento desordenado de la Batalla de Santander  y del, ejem, Pacto de Santoña, de unos 1.700 asturianos bravos y un par de batallones de choque vascos. Tras resistir en el Deva, la línea calló y en las murallas naturales de la preciosa sierra del Cuera y en las estribaciones del Mazuco y de la Tornería se estableció una defensa muy similar a la de los 300 espartanos en las Termópilas. Los defensores, con la única superioridad de las cumbres y la orografía,  se enfrentaron  a un ejercito bien suministrado, excelentemente armado y con superioridad aérea abrumadora. Por si esto no fuera suficiente, contaban con  el cañoneo de gran calibre  desde la Costa del destructor Almirante Cervera, apodado «El Chulo del Cantábrico», dada la impunidad con que  cañoneaba poblaciones costeras, como Gijón, Santander o la...

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Siete Puertas (Llanes). Lujo oriental en el Oriente de Asturias

(+14 rating, 4 votes) Cargando…Ya nos vale a los de Don Manuel, llevar el tiempo que llevamos hablando de restaurantes y de Llanes y no haber mencionado al Siete Puertas. La verdad es que, en el ambiente de menú de cachopo y fabada, pantalones de ternua y bota de monte, el Siete Puertas es una como una rara ave situado en el meollo del peripuerto llanisco. Un sitio elegante, bien decorado, con mantel de hilo, camareros con cortes de pelo NEXT, atentos y amorosos, y con una carta que asusta al común de los merodeadores de la zona. Nosotros, lo reconocemos, no comenzamos a entrar al Siete Puertas hasta que se animaron con los menús especiales. No nos sentíamos dignos de ellos. Pensábamos (mal pensado) que dada la elegancia nos sacudirían una factura de las de temblar. Y no es así, O sí,  pero depende. ¿De qué depende? De la elección que se haga. En el Siete Puertas se puede comer caro, barato o mediopensionista. Y lo de caro es relativo porque, ya lo decimos siempre, lo caro es pagar demasiado por algo que vale demasiado poco y este no es el caso. En el Siete Puertas si el comensal quiere pescados frescos recién capturados y bien tratados o marisco de calidad, ésa es una de las fortalezas del lugar. Los menús especiales de cerca de 30 euros o los de 22 básicamente lo que hacen es poner al alcance de los bolsillos selecciones de la carta que, de otra manera, saldrían por precios más elevados lo que, sin duda es muy buena elección. Y lo último, que estamos en crisis y lo tiramos , oiga, es el menú de 12 euros y medio. Como muy bien dijo  aquí mismo dijo Oscar Cubillo, en Llanes uno de los mejores menús está en la parrilla JJ  y de ello damos fe, pero ahora le ha salido una dura competencia. Si conseguimos huir del natural embarazo que supone comer en un lugar tan elegante por tan poco dinero,  veremos que la experiencia merece...

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Sidrería Muros (Nueva de Llanes). Cachopo, chuletón, fabes, patatas tres salsas y sidra. Comida ligera

Los amigos que trabajan la hostelería y el comercio en la zona del Oriente de Asturias cuando llegan estas fechas entran en un sentimiento ambivalente. Por un lado pueden empezar a descansar de un verano que suele ser, por la estacionalidad, de un ajetreo insoportable para los usos y costumbres slow de la zona. Los forasteros llegan, llegamos, con la prisa de las ciudades impregnada en la piel y no se dan cuenta (yo sí, pero poco) de que parte del encanto de Asturias es que su ritmo es más tranquilo, más sosegado, más sabio en definitiva. No pasa nada por esperar, nadie se ha muerto, que yo sepa, porque no le pongan la cerveza a los treinta segundos después de entrar en el bar. Luego hay otros ritmos que exasperan al hostelero astur (y si me apuran al de Pernambuco) y así me lo han contado con mucha gracia. Por ejemplo, esa familia foránea pecadora de la pradera que, en pleno mes de agosto, el mes en el que se puede hacer algo de caja, se pide dos mostos y se pasa toda la tarde en una terraza. Algo de eso pasó, recientemente,  en una zona portuaria, y el propietario del local harto de la situación acabó  arrojando la mesa a las aguas del mar cantábrico. Que todos tenemos nuestros límites, la amabilidad es un grado, pero tampoco conviene abusar. Y cuando llegan estas fechas, ya en el otoño, todo se torna melancólico. La temperatura fresca, la noche perfecta (con manta), llueve, hace sol (a veces) y puedes tomarlo (el sol) en un recoveco de alguna de las más de 30 playas que tiene el conceyu de Llanes. Las peleas por conseguir sitio en los sitios de comida se convierten en ofertas y en tranquilidad. Es comprensible que se reniegue de la estacionalidad, pero somos egoístas y nos encanta que nos pongan todo Asturias para el disfrute de unos pocos. Si ustedes se lo pierden es su problema, pero no lo hagan, se lo recomiendo....

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Casa Poli (Puertas de Vidiago). Un clásico de la zona

Allá por el año 8.000 antes de que Cristo diera las tres voces, la sierra Plana de la Borbolla sería un sitio espectacular. Me imagino a sus primeros pobladores, esos indoeuropeos trashumantes, cazadores, recolectores, llegando a las cercanías de lo que hoy sería Vidiago y gritando, «nos gusta la zona, nos la quedamos». Que suerte los tipos. De acuerdo que no tenían smartphones, y que los osos y los lobos se comían a los tontos de la tribu, pero que lujazo de sitio, nadie les hablaba de Belén Esteban, ni tampoco se partían la cara por una bandera o un partido de fútbol. Allí vivían ajenos a todo lo que vendría después. Utilizaron la sierra Plana como plataforma natural para empezar a plantar algún que otro cereal, las cabras ya domesticadas paciendo, disfrutaban de numerosos abrigos naturales en las rocas kársticas. Frutos del bosque para hacer confituras primitivas, abundante marisco para recolectar en las playas y los bajíos, y por encima de todo, la Sierra del Cuera, haciendo de pantalla natural y consiguiendo ese clima astur que ni es frío, ni es caliente y que hace que eso no sea verde por casualidad. Esos pobladores nos dejaron en la Peña Tú un grupo de pinturas y grabados que aparecen reflejados en la cara orientada a levante de la roca y se forma, de esa manera un abrigo natural, lo que ha posibilitado su conservación hasta nuestros días, preservándola de los rigores meteorológicos. Los antiguos ya sabían que eso era el paraíso y los modernos alejados de sus métodos de prueba/error ya sabemos lo que es bueno y vamos derechos a sitios como Casa Poli, una casona típica con varios comedores y un patio interior. Un clásico de la zona, un lugar que congrega multitudes y en el que es recomendable acudir a comer a horarios tempranos si no queremos que la espera sea muy larga, ya que tienen por costumbre no hacer reservas. En cualquier caso, si hay que esperar se espera, que para...

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Restaurante Riu Calabres (Posada de Llanes). Un placer con vistas al Cuera

El Riu Calabres es uno de esos sitios en los que el corazón se siente reconfortado y el estómago agradecido de haber acudido a su elegante comedor. Si una de las señales de que un sitio es de tu agrado, es recomendarlo a todo el mundo, con el Riu Calabres  ya hemos perdido el número de ocasiones en las que a turistas guiris despistados, madrileños desnortados, catalanes ensimismados y vascos vociferantes hemos guiado hacia sus mesas. Uno de los pequeños placeres de la vida, esos gustazos que los millonarios jamás entenderán porque les sobra el dinero y les falta estilo y tiempo, es tomar un botellín de cerveza en el patio que antecede al bar, que a su vez es la entrada del comedor. Allí, en mesas cuidadas con unas inmejorables vistas al Cuera, hemos compartido conversación con aquellos que nos cursan visita en las Asturies, que son muchos y persistentes. Y es que esas tardes melancólicas de mayo, en las que el sol se resiste a irse, tienen en esta terraza un lugar privilegiado para apodarse y dejarse llevar, y charlar de intrascendencia y ver el profesional discurrir de Montse, a la que desde estas líneas le mandamos un emocionado abrazo. Y la vida sigue, qué remedio, por más que las primas se nos pongan arriesgadas. Comeremos todos los días y una buena opción es hacerlo en el Riu Calabres. De entre sus platos, somos muy partidarios del fantástico solomillo a la criolla, excelentes carnes con una preparación escandalósamente original. Pura ambrosía, mantequilla que se deshace en la boca con ese toque criollo que es una explosión de fuegos artificiales ácidos, picantes, dulces, todo uno en el paladar. Tampoco desmerece el entrecot de ternera al Gamoenu, queso de la zona, mucho más noble en la compañía de la carne que otros quesus más recios. Y qué decir, amigos de las carnes roxas, del solomillo al foie con puré de manzana. De manzana astur, con el necesario punto de acidez que marida a la...

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Llagar Sidrería El Cabañón (Naves) Cosas que hacer en Naves, antes de que estés muerto

May 15, 12 Llagar Sidrería El Cabañón (Naves) Cosas que hacer en Naves, antes de que estés muerto

Publicado por en Asturias, Llanes

(+28 rating, 6 votes) Cargando… Si me pagaran un leuro cada vez que, paseando tranquilo por las calles de Naves (Asturias, conceyu de Llanes), un coche, con pareja, se me ha puesto al lado, ha asomado un cabecita y me han preguntado por cómo llegar a la playa de Gulpiyuri… Si me pagaran ese leuro, a estas alturas sería millonario o me saldría gratis el chuletón que ponen en el Cabañón (en Naves). Me lo han preguntado tanto que ya me siento navisco honorario y me enorgullezco de dar una de las mejores explicaciones para llegar hasta la playa, que no es playa pero sí es playa, yo me entiendo. Por contar, como se lo cuento a ustedes, lo narro a los que me preguntan hasta con misterio, novelado, con voz profunda y con aviso de sorpresa. Pero no se lo desvelo aquí porque si no conocen Gulpiyuri verán que merece la pena llegar y sorprenderse. Naves merece  una visita, o dos, o tres, o una docena,  por sus playas, por sus paisanos tranquilos, por las dos fiestas patronales, dos, que atraen miles de personas y convierten un pueblo en algo parecido al Rock in Río. También hay que ir por los culines de sidra en Casa Raul y por ese dulce no hacer nada de las tardes de septiembre, cuando después de haberte tostado en una playa cercana te acercas y paseas tranquilo y hueles los jazmines y te estalla en la retina el naranja de las capuchinas, y el mirlo canta y todo está muy cerca de ser perfecto. Por el centro de Naves pasa también la ruta Norte del Camino de Santiago y allí ves a los esforzados peregrinos de todos los países y condiciones dejándose las suelas en busca del próximo albergue. Y, sí, hay que ir por El Cabañón. In the Cabañón we trust. Fuimos fieles al Cabañón incluso una escasa etapa de travesía en el desierto en la que no nos gustaba tanto, pero ahora ya es lo que fue. Ocho...

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Restaurante El Pizá (Porrúa). Calidad de hogaño, precios de antaño

Nota 6 de noviembre de 2012 Tras un cierre de unos meses el Pizá ha regresado con nueva gestión. De ello damos cuenta en este post    ————————————————————————————————–   Que bello es Porrúa. Pueblo ejemplar asturiano. Nos gusta porque es la sede del fabuloso Mercau Astur, el de los meses de agosto. Un mercado exuberante en el que todo el pueblo viste las mejores galas astures, en el que hay pasacalles, actuaciones, puestos de artesanía, comida, bebida, sidra y gente guapa escanciando. En el que, por un momento, te sientes transportado a un mundo idílico en el que todo era más bello y luminoso (no sabemos si ese mundo fue así, pero al menos, durante un día, ese mundo es). También en Porrúa está el Museo Etnográfico del Oriente Asturiano. Si no lo han visitado corran a verlo. Si han estado, coincidirán conmigo que es una instalación cultural a la que hay que regresar periódicamente porque es una maravilla, divierte, enseña y emociona. Y enfrente del Museo, alguién hace muchos años se comió un aguacate y tiro la semilla a un prau y allí crece uno de los mayores árboles de este fruto. Majestuoso, enorme, bíblico: una pasada. Y en Porrúa tiene su sede la Banda de Gaitas LLacín que, si tienen la suerte de escucharla en todo su brillo, emociona. Es escucharla y uno que, para eso de la épica es bastante descreído, siente que su bello vello se eriza y dan ganas de gritar «Libertad» y conquistar Escocia. En Porrúa tenemos amigos y proveedores, o una combinación de ambas figuras. Y todos, pese a la fama, de la que hablaremos otro día, son gente lista, noble y divertida. Socarrones, del terruño y sin tonterías, como nos gustan los paisanos, que para eso estamos en Asturias. Y como tenemos media sede en tierras astures, los visitantes cuando llegan nos preguntan aquellos sitios donde mejor comer y qué lugares visitar. Tenemos un suelto preparado,que ponemos en el correo electrónico. Sólo para los amigos, porque...

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