La Cocinera del Presidente (Les Saveurs du Palais). Cuando la cocina francesa de pueblo se coló en el Eliseo.

Ago 07, 13 La Cocinera del Presidente (Les Saveurs du Palais). Cuando la cocina francesa de pueblo se coló en el Eliseo.

Publicado por en Destacado, Francia, Gastrocine

Se ha estrenado en DVD la película gastronómica francesa “La Cocinera del presidente”. Una buena ocasión para disfrutar con las recetas más tradicionales galas y de salivar mientras se ingieren cantidades industriales del preciada trufa negra del Perigors.

leer más

Les Philosophes (París). Un Bistrot en Le Marais

Jun 11, 13 Les Philosophes (París). Un Bistrot en Le Marais

Publicado por en Destacado, Francia

Me gusta París en Primavera, me gusta París en verano. Incluso en esta primavera o verano que nos han dejado directamente recogida en Invernalia.   Así que, con cualquier excusa nos acercamos a París. Este fin de semana sin ir muy lejos. Y, uno se siente confortable recorriendo las zonas conocidas. Es una táctica que utilizo en la mayor parte de los lugares, una rápida exploración y elegir cuatro o cinco lugares a lo que siempre vuelvo. Me evita estrés y al final uno se acaba convirtiendo en algo asimilado al local. En París entran dentro de esta categoría la zona de Montmartre y Le Marais (‘La marisma’, en francés) es un barrio de París situado en el III y IV distrito parisinos, en la margen derecha. Le Marais lleva siendo desde hace años la zona de moda. Aquí podemos encontrar en alegre mezcla tiendas, restaurantes, bares, museos, galerías de arte o negocios y empresas del ámbito legal y bancario que funcionan en bellos edificios de arquitectura aristocrática herencia de los siglos XVI y XVII. En esa época  fue el área más aristocrática de París. El Negurí de la zona, vamos. En Le Marais podemos encontrar también gastronomía kosher y ver decenas de judíos ortodoxos con sus sombreros negros y sus largos tirabuzones afanándose en sus negocios ya que aquí vive la población judía más importante de Europa. En los 80 adopta al barrio la comunidad gay y eso atrae a artistas, músicos, modelos que le acaban de dar el aire cosmopolita del que ahora disfruta. Le Marais, es en definitiva un lugar, moderno, para ver y ser visto en sus innumerables terrazas y bistrós. Un epítome de lo que es comer o tomar un café a lo parisino. Uno de nuestros favoritos Bistrots- Brasseries es Les Philosophes. Un lugar al que entramos por primera vez por el nombre, ya que para esas cosas uno es muy mitómano, y pensé que acabaría metido de lleno en una tertulia sobre la contingencia del ser o sobre el...

leer más

Bienvenidos a Restaurante La Niña (Hendaia)

Abr 17, 13 Bienvenidos a Restaurante La Niña (Hendaia)

Publicado por en Bienvenidos, Francia

Cuesta creer que parte de la tripulación de Cristobal Colón se embarcara en un bote de apenas dos metros de eslora, con velas de madera y ruedas bajo el casco, dispuesta a descubrir nuevas rutas comerciales y nuevos mundos. Aunque, si la tierra era plana y finita, mejor le hubieran venido unas alas, algún iluminado contemplaría la barca como un gran ingenio, dado su carácter de vehículo anfibio, pero en dichas condiciones de hacinamiento no extraña que los hermanos Pinzón, Niño y compañía se amotinaran. Y cuesta pensar que no se fuera a pique en la primera tempestad. La imagen que abre este post no gana atractivo ni recordando los versos del granadino Manuel Benítez Carrasco (“Por una quilla de oro y dos remos de esmeralda le vendo… el aire que lleva dentro; por una rosa de nácar… la arena donde se acuesta; y por un timón de plata… ese mar en duermevela en el fondo de la barca, donde estrellas marineras reman de noche a sus anchas), pero hay que reconocer que la cosa molesta. Sí, se distingue del resto del mobiliario urbano de la tranquila Hendaia y hace que exclames “¡¿qué leches pinta esto aquí?!”. Enseguida resuelves la duda: da la bienvenida al bar restaurante La Niña y resume su oferta gastronómica. Objetivo cumplido, pues. Aunque el parecido con la carabela original sea inexistente, y nadie haga cola para retratarse junto a ella llevándose la palma de la mano a la sien, imitando torpemente el saludo de los marineros. (Cuchillo) * Lo Que Coma Don Manuel destaca en la sección Bienvenidos aquellos ornatos, muñecos, carteles, dibujos y otras decoraciones singulares que, con cierta gracia, nos dan la bienvenida a restaurantes, bares, bistrós, tabernas, chigres, sidrerías, tascas y demás locales hosteleros que tanto nos gusta visitar * Don...

leer más

Les Bonnes Soeurs (París) Francia. Un delicioso bistró en Le Marais

París es una Villa  preciosa pese a que, como se dice en broma,  no exenta de vitriólica verdad, está llena de parisinos. Lo compensa con su abundancia de parisinas, que mi educación sentimental siempre ha colocado en el top de la mujer sexy.  Esa prototípica morenita, con el pelo a lo garçon, piel pálida  ojos verdes, fuerte de carácter, boina azul calada y vestido vaporoso al viento. No sigo porque me pierdo y es que esto es un blog gastronómico de los de comer comida y no de los de paladear otras cosas. En serio, cada vez que acudimos, nos gusta más el callejeo por sus avenidas parisinas, el subir hasta la colina  Montmartre, mirar los cuadritos y los pintores, esquivar japoneses e intentar adivinar por dónde se esconde Amelie o  la rata cocinera. Los franceses presumen de haber inventado la cocina moderna y no seremos nosotros quienes les neguemos la mayor. Ir a París y comer mal es peor que un error, es un pecado.  Ciertos tópicos como el del exceso de nata y mantequilla o la profusión de pochados son tan exagerados como cuando se  le achaca a la cocina española el estar bañada en ajo. Hay hoy cocina francesa moderna, otra con influencias internacionales y luego está la que nos mola, por aquello de lo popular y lo auténtico (y lo no demasiado caro). Nos referimos, naturalmente a los bistrós. En París tenemos nuestras zonas preferidas y entre ellas está Le Marais.  Un barrio  lleno de estilo, con galerías, luthiers, tiendas de moda, judíos ortodoxos, petardeo gaylo  y un alegre paisanaje, mestizo como todo lo actual. Allí nos sentimos como en casa, y la zona pese a estar cercana al meollo turístico está lo suficientemente blindada  para que cualquiera que lo desee pueda hacer la vida de los locales y no quedar como un guri de mérde. En Le Marais está  Plaza de los Vosgos,  que para nosotros y para muchos otros,  es de las más bellas del mundo. Su particularidad, leemos en wikipedia, ...

leer más

Bienvenidos a Happy Grill (Bidart)

Andábamos perdidos en el País Vasco Francés y se nos antojó comer un costillar y unas hamburguesas en el Buffalo Grill de Bidart. Siempre nos había hecho gracia el nombre del local. Pues bien, cuando por fin nos decidimos a ir, resulta que en su lugar se levanta ahora Happy Grill, otro despacho de comida rápida que propone una vuelta a los años cincuenta. A la década en que Estados Unidos se llenó de cochazos, jukeboxes, vinilos y rock and roll. Una inmersión estética en la que encaja el muñeco que te da la bienvenida en el hall del enorme y colorista restaurante, al tiempo que muestra las sugerencias del día, tal y como acredita la imagen que acompaña a este texto. (Cuchillo) * Lo Que Coma Don Manuel coloca en la sección Bienvenidos aquellos muñecos, carteles y dibujos que, con cierta gracia, nos dan la bienvenida a restaurantes, bares, bistrós, tabernas, chigres, sidrerías y demás locales hosteleros que tanto nos gusta visitar. Esperamos sus aportaciones, apreciados lectores * Don...

leer más

Por comentar: el quatre quarts, sólo si es con mantequilla

Pese al anquilosamiento de la en su día revolucionaria nouvelle cuisine, Francia aún nos tiene reservados algunos placeres gastronómicos. Incluso sus supermercados ofrecen productos distintivos que merece la pena adquirir. Hasta en el estante de repostería industrial. Uno no tiene siempre ánimo de bajar a la pastelería para comprar un sublime croissant francés, crocante y sápido, así que acostumbra a tener a mano una barra de quatre quarts, el bizcocho de origen bretón elaborado uniendo mantequilla, huevos, harina y azúcar a partes iguales. Excelente para acompañar mi café solo. Una gozada para mi pequeña Eneritz, quien acostumbra a embadurnar las rebanadas con Nutella. Si bien le diré una cosa, apreciado lector; el cuatro cuartos sólo merece realmente la pena cuando incluye mantequilla, lo cual incrementa su PVP. Muchas marcas ofertan a prácticamente mitad de precio barras bretonas sin mantequilla, la mayoría de las veces mazacotes bastos y secos, mucho más terrosos, con peor sabor y textura. Yo no las recomiendo. En absoluto. Quatre quarts sí, pero sólo con mantequilla. (Cuchillo) Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales, Gastronosfera y Kmon. Asimismo, es responsable de Comunicación de Ja! Bilbao, Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor. Vagabundo con cartel, se dobla pero no se rompe, hace las cosas innecesariamente bien y ya han transcurrido casi 30 años desde que empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos para Ruta 66, Efe Eme, Ritmo & Blues, Harlem R&R ‘Zine, Bilbao Eskultural, Getxo A Mano (GEYC), DSS2016, Den Dena Magazine, euskadinet, ApuestasFree, eldiario.es, BI-FM y alguna otra trinchera. Además, durante dos años colaboró con un programa...

leer más

Bienvenidos a Bodega-Sidrería La Pinta (Hendaia)

Hendaia es un lugar espléndido para muchas cosas, la mayoría relacionadas con la vida reposada y la playa, amén de ciertas actividades deportivas. Por lo demás, en el plano gastronómico su principal ventaja respecto al resto de localidades del suroeste de Francia es la proximidad a Euskadi y Navarra, donde sí se come bien en la mayoría de los sitios. No obstante, si paras en la localidad fronteriza y buscas un lugar donde comer en ella, es probable que alguien te señale la zona de Sokoburu, junto al centro de talasoterapia Serge Blanco y al casino de la localidad, en una esquina de la playa, donde las mesas de varios restaurantes intrascendentes (me temo) inundan una plaza de estética y sustrato eminentemente turístico. Allí destacan los colores de fachadas y balcones, los macarrones a la carbonara de La Santa María, que entusiasman a la cantante Amaia Montero, y el pequeño cocinero que protagoniza la imagen de hoy, que da a conocer distintos menús concertados de La Pinta, la sidrería del pueblo, también bajo el manto de Serge Blanco. Allí oficia Iñaki Tetilla, quien presume de haber llevado la cultura del pintxo a Iparralde y aseguró al Diario Vasco trabajar “muy bien con la cocina vasca tradicional, con toda clase de ahumados o con los productos del cerdo”, que lleva directamente desde Salamanca. * Lo Que Coma Don Manuel coloca en la sección Bienvenidos aquellos muñecos, carteles y dibujos que, con cierta gracia, nos dan la bienvenida a restaurantes, bares, bistrós, tabernas, chigres, sidrerías y demás locales hosteleros que tanto nos gusta visitar. Esperamos sus aportaciones, queridos lectores * Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales,...

leer más

Quenelles de saumon de Côté Table. Error, terror y pavor

Es domingo, un día que tradicionalmente despierta mi yo misericordioso, y ni así soy capaz de morderme la lengua. Cuando me da el punto anacoreta, me gusta caminar mucho (cosa rara en mí), hablar poco (inédita) y no cocinar. Voy al bar o tiro de las conservas más singulares, como si fuera un inconsciente concursante de ‘Humor amarillo’. Rara vez acierto, y reconozco que no me preocupa, que me pongo en la piel de un conejillo de indias que experimente el mal en su cuerpo, en sus propias carnes y estómago, con el noble fin de advertir a la raza humana de cuánto mal se apila en los lineales del supermercado. La ultima experiencia digna de ser tildada de desagradable, rayana con lo repugnante, fue la apertura y posterior cocinado (bueno, mas bien calentado) de una lata de “quenelles de saumon” con “sauce crevette” de Côté Table. Algo así como croquetas de salmón con salsa de gambas.Lamentables desde la misma denominación, sí. Si fuese una cata ciega, tras olerlo hubiera pensado que era una de las baratas latas de calamares en salsa americana que asaltan el mercado. O algo similar. Desprendía ese aroma de los escabechados industriales más siniestros. Visualmente el producto es poco atractivo, casi repelente, con reminiscencias de cine gore. En boca la cosa no mejora, es como si comieras un dantesco pudding de pescado con poco pescado (13%, y me imagino la calidad) y muuuucha manteca de vacuno, harina, aceite de palma parcialmente hidrogenado, huevo, sal, gluten de trigo, lactosa, proteínas de leche, cúrcuma y extracto natural de pimienta. Sin pasar por alto trazas de moluscos (quién los pillara), apio y mostaza. Ah, y un espectacular 0,5% de gamba deshidratada en la composición de una salsa de ‘marisco’ que supone nada menos que el 64% del contenido. En boca el conjunto es blandurrio, sin llegar a gelatinoso, pastoso a más no poder y ciertamente desagradable. No terminé el plato. Es de las peores cosas que me he llevado a la boca....

leer más

Sandwich americain. Reinterpretación de la hamburguesa

¿Cuántas veces, teniendo prisa, has lamentado tener que arrear con un pintxo o un bocata, y no poder comer a la carrera una buena hamburguesa con sus patatas fritas? Pues bien, si han sido muchas las ocasiones, seguramente no vives en Iparralde. Allí, en el País Vasco francés, tienen una formula para quitarse el chincho, y la llaman sandwich americain, una preparación que, como el avezado lector ya barruntará, no es un sandwich tal y como los conocemos a este lado de los Pirineos. Con su pan de molde y demás. No. Se trata de un largo bocadillo (sandwich, en gabach language) que en su mejor versión puede combinar lechuga, tomate, cebolla, queso, bien de carne picada, salsa al gusto y… un buen puñado de patatas fritas a modo de cierre hermético, asomando entre los panes. La idea es buena, pardiez, sápida y saciante, una sencilla reinterpretacion de la hamburguesa ideal para tomar en la misma arena de la playa. Pero también diré que puede dar mucho más de sí, pues la carne empleada no es de gran calidad en la mayoría de las casetas, chiringuitos y despachos de comida rápida que los venden, a un precio que suele rondar los 5 euros. Abundan los filetes chuchurridos, escuálidos y tirando a secos. Si corrigen eso, hablaremos casi de un manjar. (echa de menos la luz de Iparralde, Cuchillo) Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales, Gastronosfera y Kmon. Asimismo, es responsable de Comunicación de Ja! Bilbao, Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor. Vagabundo con cartel, se dobla pero no se rompe, hace las cosas...

leer más

Pato come pato. De pintxos en Donostia, de ánades en la France

Aconsejados por las recomendaciones de Uve, donostiarra ella y amiga del director de este blog, comenzamos nuestro periplo vacacional post navideño en la bonita, burguesa, longeva y aparentemente aburrida ciudad de San Sebastián. Encontramos un hotelito coquetón en la Plaza de la Constitución, lugar que acoge cada año la Tamborrada y la ruta gastronómica sabatina, marcada por los pintxos. Tras tantos años viviendo en el País Vasco, a uno ya no le sorprenden tanto las barras de pintxos como en la primera visita, años ha. Suelen ser repetitivos y, en algunos casos, faltos de creatividad. Me atrevería a decir que en Bilbao se ven tantos o más, y en muchos casos mejores. Por cierto, el público tanto o más viejo que yo… ¡Buf! Los bares de la parte vieja recomendados por Uve: Goiz Argi, La Cepa, Martínez, La Cuchara de San Telmo, Tamboril, Iturrioz, Txepetxa, Ganbara, Gandarias y Zeruko. De todos ellos, sin lugar a dudas destaco La Cuchara de San Telmo, con una atractiva carta de pintxos calientes originales y preparados al momento. De todas las sugerencias expuestas en una pizarra, escogimos la carrillera de ternera al vino tinto y el foie salteado con compota de manzana. Exquisitos y sabrosos los dos. El único problema es que el bar es pequeño y estrecho y para comer tales elaboraciones se necesita un sitio más cómodo para apoyar el plato y poder diseccionar así, con cuchillo y tenedor. De los demás garitos, lo dicho al principio, más de lo mismo. Los crianzas en todos ellos, ricos. El precio por ronda (dos pintxos y dos crianzas) en torno a los 11 y 13 euros. Al día siguiente partimos hacia la France. Visitamos Toulouse, Albi (la catedral de ladrillo más alta del mundo y la ciudad de Toulouse Lautrec), Cordes, Villefranche de Rourgue, Lapopie, Mountauban y Carcasone (un supercastillo rozando lo artificial, lo que menos nos gustó). La campiña francesa, superchula; alucinantes pueblos medievales sin turistas (por la época, claro), viñedos bucólicos… Toulouse en bicicleta… Eso sí, todo carísimo. Gastronómicamente, sorprende la cantidad de creperies, pastelerías, salones...

leer más

Bienvenidos a The HD’s Diner (Biarritz)

Esta simpática patinadora da la bienvenida a cuantos se acercan al The HD’s Diner de Biarritz, hamburguesería tipo Peggy Sue. * Lo Que Coma Don Manuel coloca en la sección Bienvenidos aquellos muñecos, carteles y dibujos que, con cierta gracia, nos dan la bienvenida a restaurantes, bares, bistrós, chigres, sidrerías y demás locales hosteleros que tanto nos gusta visitar. Esperamos sus aportaciones, queridos lectores * Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales, Gastronosfera y Kmon. Asimismo, es responsable de Comunicación de Ja! Bilbao, Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor. Vagabundo con cartel, se dobla pero no se rompe, hace las cosas innecesariamente bien y ya han transcurrido casi 30 años desde que empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos para Ruta 66, Efe Eme, Ritmo & Blues, Harlem R&R ‘Zine, Bilbao Eskultural, Getxo A Mano (GEYC), DSS2016, Den Dena Magazine, euskadinet, ApuestasFree, eldiario.es, BI-FM y alguna otra trinchera. Además, durante dos años colaboró con un programa de Radio Euskadi. Como los Gallo Corneja, Igor es de una familia con fundamento que no perdonaría la cena aunque sonaran las trompetas del juicio final, si es que no han sonado ya. Sostiene que la gastronomía es el nuevo rock and roll y, si depende de él, seguiréis teniendo noticias de este hombre al que le gusta ver llover, vestirse con traje oscuro y contar historias de comida, amor y muerte que nadie puede entender. Eso sí, dadle un coche mirando al sol, una guitarra y una canción, una cerveza y rock and roll, y no le veréis el pelo más por aquí. Tiene perfil...

leer más

La ruta del champán. Un recorrido por los tesoros artísticos y vitivinícolas donde se elabora el oro líquido

Al este de París, la región de Champagne-Ardennes es una amalgama de paisajes e historia. Una región sabrosa y chispeante en la que la historia de Francia ha dejado un buen número de testimonios y donde la naturaleza sabe ofrecerse cálida y grandiosa. Todo bajo el signo del más grande de los vinos que, como cada año, se hará protagonista de la Navidad. Hay dos tumbas muy visitadas en la región francesa de Champagne-Ardenne, al este de París. Una está en Colombey-les-deux-Eglises, en su cementerio municipal, y pertenece a uno de los hombres que mayor gloria dio a Francia: el general Charles de Gaulle. La otra está un tanto escondida en la remota abadía de Hautvillers, cerca de Reims, y hace compañía a Santa Helena, la madre de Constantino el Grande, que descubrió la Santa Cruz en Jerusalén. Es la sepultura de Dom Pierre Perignon, un abad benedictino que no se distinguió por su santidad sino por haber descubierto “por casualidad” el que muchos consideran el rey de los vinos: el champán, sinónimo de celebración, de bienestar, de placer. Recorrer esta región no muy conocida supone desde luego penetrar en los secretos de elaboración del oro líquido, en unos paisajes ondulantes repletos de vides que se desparraman bajo el peso de sus frutos; pero también viajar a la Edad Media y descubrir ciudades ancladas en el tiempo, vislumbrar agujas góticas que suben verticales hacia el cielo como las burbujas del champán. Entre Reims y Troyes discurre la Ruta Turística del Champán, atravesando ciudades enclavadas en tierras cubiertas de viñedos. Durante todo el año hay más de 50 productores que acogen al visitante y le muestran los secretos de la elaboración. Todos ellos relatan, con pequeñas variantes, la anécdota en la que el abate Dom Pierre Perignon avisaba a sus cofrades de que había descubierto accidentalmente un vino con espuma. “Bajad hermanos -gritó alborozado-, hay un vino que tiene estrellitas”, al ver en la cava botellas rotas producidas por una segunda fermentación ocurrida en la primavera....

leer más