Con las manos en la mesa. Una visión artística de la gastronomía

Nov 26, 14 Con las manos en la mesa. Una visión artística de la gastronomía

Publicado por en Araba-Álava, Destacado, Euskadi, Gastrocine

Vitoria-Gasteiz acoge durante cuatro días ‘Con las manos en la mesa’, una exposición multidisciplinar, impulsada por Josean Merino (perretxiCo), que encuentra inspiración en el universo gastronómico.

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‘El XOw’. La ruleta rusa de Dabiz Muñoz y DiverXO

Oct 17, 14 ‘El XOw’. La ruleta rusa de Dabiz Muñoz y DiverXO

Publicado por en Destacado, Gastrocine, Madrid, Momentos Musicales

Sólo los lunáticos pueden aspirar a la genialidad. Dabiz DiverXO lo sabe. Sorpresa, incertidumbre, goce, hilaridad, erotismo, procacidad… Hagan juego, señores.

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The lunchbox. El amor puede viajar en tartera

Sep 03, 14 The lunchbox. El amor puede viajar en tartera

Publicado por en Destacado, Gastrocine

(+2 rating, 1 votes) Cargando…Acaba de ser publicada en DVD la película india The Lunchbox, ópera prima de Ritesh Batra. Una historia de amor con sabores especiados localizada en Bombay (me niego a llamala Mumbai). En la megalópolis hindú funciona, desde hace más de cien años, el llamado dabbawala un sistema de reparto de comidas en fiambrera que involucra a cinco mil operarios y que reparte cada día más de 130.000 tarteras. La peculiaridad de este sistema consiste en la práctica ausencia de errores en el reparto y en el hecho de que cada fiambrera es recogida en la vivienda del destinatario, donde es cocinada por su esposa, y luego al final del día (vacía, se supone) es devuelta al origen. Desde nuestro punto de vista occidental nos preguntaremos ¿por qué, cuando van al trabajo los currelas bombaitarras, no salen ya con la fiambrera en mochila y se evitan todo ese periplo? Las razones son culturales y de pura logística. En Bombay, en muchas zonas, el agua corriente no se establece hasta bien entrada la mañana, también el sistema de castas hace que cada individuo tenga unos tipos concretos de comidas adecuados para su grupo social y, por fin, el estilo de comidas hace que sea conveniente que la elaboración esté lo más cercana en el tiempo a su consumo. Si te casas lo lamentarás. Si no te casas, también lo lamentarás. Søren Kierkegaard En la película juegan con la ausencia de errores en el reparto de los tupers, un hecho que ha sido estudiado a fondo por gigantes de la distribución comercial como Amazon o DHL, y consiguen que la excepción arme la trama. El viudo y desencantado Fernades, a punto de jubilarse, recibe, por error, la fiambrera que todos los días se esfuerza en preparar a su esposo la aburrida ama de casa Illa. El marido de ésta, un patán desagradecido, no aprecia los desvelos culinarios de su señora y, por fin, las comidas, minuciosamente cocinadas, llegan a alguien que las saborea....

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#Chef, una película delicatessen de El Jefe Favreau

Ago 20, 14 #Chef, una película delicatessen de El Jefe Favreau

Publicado por en Destacado, Gastrocine

No se puede decir que #Chef sea una obra maestra, pero tiene corazón, tiene oficio, tiene pasión y desborda amor por la gastronomía, por la vida y por su trabajo.

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‘The trip’. Una película gastronómica y muy inglesa

Ene 22, 14 ‘The trip’. Una película gastronómica y muy inglesa

Publicado por en Destacado, Gastrocine, Inglaterra

(+40 rating, 8 votes) Cargando…Hacía mucho tiempo que no hacíamos un reseña de gastro-cine en esta WEG. En concreto, desde el verano pasado. Pero es que el cine gastro, o sobre la comida, o relacionado con la gastronomía, que hemos visto en los últimos meses era un paquete del tamaño de una catedral. Y uno empieza a estar un poco mayor para hablar de lo que no le gusta. En la vida, en la comida, en el cine y así, por extensión, en lo general. Así que cuando en el New York Times leímos, antes de Navidad, una reseña sobre el film “The trip“, y advertimos que la película estaba dirigida por Michael Winterbottom y protagonizada por los actores británicos Steve Coogan y Rob Brydon, se encendió nuestro deseo cinéfilo. Esperamos a que llegara en DVD a nuestro “Almazón” de Internet y nos dispusimos a su visionado. Desde su comienzo la película nos recuerda a la que protagonizara Coogan, un gran cómico casi desconocido fuera de Gran Bretaña: “Tristram Shandy: A Cock and Bull Story“. Un ejercicio de estilo chocante ya que los actores se interpretan a si mismos pero, al tiempo, sus personajes no son ellos, sino un rol de ellos. Una película dentro de una película. Un poco lío, pero en cuanto se le pilla el truco divierte por la ironía. En el film un mujeriego Coogan, actor de relativo éxito, es fichado por el diario londinense The Observer para hacer un reportaje sobre seis restaurantes ingleses. Esta es la escusa [sic] perfecta para realizar un viaje pagado con el que pretende reconciliarse con su novia norteamericana. Desgraciadamente, su novia, también actriz, tiene un compromiso inaplazable, lo que le obligará a buscar un sustituto de última hora. Su amigo lejano y cómico de segunda, y humorista imitador de voces, Rob Brydon. La película se convierte en una road movie, en la que los dos cómicos presumirán de su conocimiento enciclopédico sobre la literatura británica, interpretarán escenas épicas en las que se pelearán por...

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Los Pollos Hermanos. La franquicia de comida mexicana de Breaking Bad. Now we’re cooking

Oct 16, 13 Los Pollos Hermanos. La franquicia de comida mexicana de Breaking Bad. Now we’re cooking

Publicado por en Destacado, Gastrocine, Recetas

(+89 rating, 18 votes) Cargando… Cualquier cosa que te diga si NO has visto Breaking Bad, sobrará. Cualquier cosa que te diga SI has visto Breaking Bad, sobrará. Para no fusilar al lector con spoliers de esta serie de tv que hace bueno el axioma de que el mejor cine del Siglo XXI se está proyectando en la pequeña pantalla, diremos que, después de su apoteósico final, determinados críticos ya están empezando a considerarla la mejor serie de la historia de la televisión. Esa calificación, con permiso, en mi opinión, de Los Sopranos, The Wire, Band of Brothers y Six Feet Under . Breaking Bad, en traducción libre “volviéndose malo”, narra la historia de Walter White, un honrado y apocado profesor de Química en un Instituto americano. La típica persona que siempre ha pagado sus impuestos, que jamás ha tenido una multa de tráfico, amable con los vecinos y los cuñados, y a la que, pese o precisamente por eso, nadie respeta. Por bueno, por pringado y por poca cosa. Y que, de repente, ante la liberadora noticia de que le quedan apenas unos meses de vida, decide volverse malo y cocinero. Malo porque se convierte en narco y cocinero, porque el hecho de fabricar meta es conocido en el argot como cooking. Esta es una serie que creemos que ha construido un universo propio: fronterizo, canalla, de clase media, sobre la banalidad del mal, con una filosofía y una ética de lo que está bien, o no, que hace que sus personajes se conviertan en uno más de la familia. Yo no les diré, como dicen muchos, que está a la altura de grandes obras de la literatura universal, porque la mayoría de los que afirman eso no se han leído, por ejemplo, Henry V, de Shakespeare (y yo sí -y en inglés…-), pero esta serie es, sin duda, una gran obra de ficción. Un hito de la cultura contemporánea que seguro que envejecerá tan bien como algunas películas clásicas del pasado Siglo...

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El Chef, la receta de la felicidad. (Comme un chef) Un guiso sin sal.

Ago 14, 13 El Chef, la receta de la felicidad. (Comme un chef) Un guiso sin sal.

Publicado por en Destacado, Francia, Gastrocine

(+35 rating, 7 votes) Cargando… Segunda entrega de películas gastronómicas de verano. Acaba de ser estrenada en dvd (ya saben, ese objeto redondo, plateado y con agujero en el medio que sirve básicamente para que el torrent sea un dvdrip) el film francés  “El Chef, la receta de la felicidad”. Esta es, claramente, una película menor, pequeñita que diría Llouriño, aunque entre sus actores se encuentre el solvente Jean Reno (o alguien que se ha comido a Jean Reno, impresionante su cambio de peso) y el aspirante a cómico Michaël Youn, cuyo principal mérito (que no es escaso) es haber sido novio de Elsa Pataky (respect!). El chef habla de la búsqueda y realización de los sueños y de cómo cuando estos se consiguen pasan a ser una losa pesada. Los dos protagonistas son un aspirante a chef, autodidacta y sin éxito y el chef  famoso, con programa de televisión y responsable de un restaurant tres estrellas Michelin. El primero fracasa en todos sus intentos de trabajar de cocinero ya que los restaurantes que le contratan (básicamente de menús del día populares para camioneros) no entienden sus reducciones, aires o carpaccios a la mostaza de Ródena.Y acaba sistemáticamente despedido, para enfado de su bella y embarazada esposa que le pide que asiente la cabeza y deje sus sueños.  El segundo, Reno,  tiene un agobio del copón ya que, a la inminente visita de los inspectores Michelín se une la presión del hijo del dueño del restaurante, un ricacho engreído y atontado,  que opina que se ha quedado anticuado y quiere convertir el restaurante en una especie de puticlú gastronómico del espacio. Lo que podía haber sido una buena película es, ya lo hemos dicho, una distracción o un entretenimiento banal. Si usamos el símil de la gastronomía diremos que tiene ingredientes de primera calidad pero que, al ser reunidos, el cocinero no ha dado una a derechas y la pifiado. Si aplicamos el filtro de la filosofía, barata, se puede decir que la premisa...

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La Cocinera del Presidente (Les Saveurs du Palais). Cuando la cocina francesa de pueblo se coló en el Eliseo.

Ago 07, 13 La Cocinera del Presidente (Les Saveurs du Palais). Cuando la cocina francesa de pueblo se coló en el Eliseo.

Publicado por en Destacado, Francia, Gastrocine

Se ha estrenado en DVD la película gastronómica francesa “La Cocinera del presidente”. Una buena ocasión para disfrutar con las recetas más tradicionales galas y de salivar mientras se ingieren cantidades industriales del preciada trufa negra del Perigors.

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‘Menú degustación’. Nada más valioso que la libertad

Jun 16, 13 ‘Menú degustación’. Nada más valioso que la libertad

Publicado por en Destacado, Gastrocine

(+5 rating, 1 votes) Cargando… No tengo gracia y, además, nadie me ha tocado con la varita del romanticismo. Así, es fácil deducir que la comedia romántica no es mi género cinematográfico predilecto. No obstante, haré un poder para acercarme a una sala y ver ‘Menú degustación’, la última película de Roger Gual, que se anuncia con el siguiente claim: “En la cocina y en el amor, el éxito está en no seguir las normas”. El planteamiento me gusta: una pareja (Claudia Bassols y Jan Cornet) reserva para cenar, con más de un año de antelación, en Chakula, el mejor restaurante del mundo mundial; la cita gana interés cuando la reputada chef (Vicenta N’Dongo) anuncia el cierre del local, dando la enorme casualidad de que la suya será la última cena; y no te digo ya cuando, llegado el momento, la pareja referida lleva un año separada… Además, no me importaría alojarme en el Hostal Empúries, una de las localizaciones principales, y las sentencias del trailer me gustan. Resultan creíbles. Dos ejemplos: “Lo importante es que, aunque parezca imposible, funciona cuando se juntan las dos emulsiones”; “No hay nada más valioso que la libertad. Pero puedes ser libre con alguien a tu lado”. Y, para rematar, Vicenta N’Dongo pidió asesoramiento a Carme Ruscadella y la cinta cuenta “con la colaboración de El Celler de Can Roca“, señalado como mejor restaurante del planeta Tierra, hoy en día, por la revista Restaurant. El cebo ha surtido efecto. He tragado el anzuelo. Iré a una sala de cine (si queda alguna abierta), contemplaré nudo y desenlace, y juzgaré por mi mismo. Buen provecho. (Igor Cubillo) IGOR CUBILLO Periodista especializado en música, ocio y cultura. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). En el medio de la vía, en el medio de la vida, si hay suerte, tal vez. Ha pasado la mayor parte de su existencia en el suroeste de Londres, donde hace más de 20 años empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos...

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Comer pollas. Del Concepto a la práctica

Aviso para los jovenes de corazón. De lo que vamos a hablar a continuación no es de un plato de buen gusto. Es un trago amargo, pero el interés informativo hace que lleguemos hasta al fondo de la cuestión. Como dicen en Tele 5,  “la sociedad nos lo demanda”; eso,  el SEO,  el desaforado deseo de visitas que hacen que las miserables existencias de los que escriben en el blog tengan algún sentido, hacen que descendamos, una vez más, a los infiernos de la antropofagia. Un canibalismo localizado. Vayamos por  partes. El idioma de Cervantes es muy explícito en lo que se refiere al sexo oral cuando el sujeto paciente de la cuestión es un hombre del sexo masculino. “Comer pollas” es una expresión que en sus derivadas es tremendamente rica en significados. Desde el insultante me vas a comer la p. a los neologismos eres un@ “comep.” y así en un largo etcétera. El castellano,  en lo tocante a palabras soeces, es un idioma vibrante y expresivo. Los extranjeros cuando lo aprenden descubren alborozados un mundo de posibilidades en cuanto al insulto y la grosería. Los localismos del sexo oral perpetrado en miembros masculinos son infinitos: “bajar al pozo”, en Puerto Rico; “conferencia de prensa”, en Chile; “comer la empanada”, en Uruguay; “limpiar el sable” (en celebrada expresión popularizada por Torrente); “hacer unos wend’ys”, en México. El límite, la imaginación. Naturalmente, nadie en su sano juicio pretende llevar la frase a su literalidad. Salvo que uno se llame Mao Sugiyama, un artista japonés que se define como “asexual” y que ahora es “asexual” en toda la crudeza de la expresión. Mao decidió que sus genitales no eran una parte vital para su anatomía, por lo que el pasado 8 de abril decidió escribir en su Twitter el siguiente mensaje: “Estoy ofreciendo mis genitales (pene, testículos y escroto) como comida por 100.000 yenes. Los prepararé y cocinaré como pidan los compradores en el lugar que elijan”. Como hay ‘gente pa to’, hubo seis personas,...

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Ostras o caracoles (Gastrocine). El ambiguo sabor de la sexualidad en la comida de los moluscos

(+10 rating, 2 votes) Cargando… Ayer, en un magnifico post, como siempre, políticamente incorrecto, Óscar Cubillo, mostraba sin tapujos su preferencia por los caracoles. Uno, siempre ambiguo y dado al goce con calzón quitado, no puede con este simpático, carnudo y cornudo animalito. He visto demasiados caracoles por las esquinas, las aceras, los badenes, alimentándose de las comidas más variopintas para que les tenga mucho cariño. Son babosos, se arrastran por el suelo y meterse ese cuerpecillo de resonancias fálicas en la boca resulta demasiado para mi maltratada sexualidad. Me imagino que el primer riojano o francés que, allá en la prehistoria, cocinó un caracol tuvo que estar pasando un hambre del carajo de la vela. En el cine comer caracoles sólo le queda bonito a Julia Roberts en la escena de Pretty Woman, y eso porque no consigue comer uno solo y se le escapan volando el resto, como etéreas mariposas por el aire. En cualquier caso, una pena, hubiera estado MUY bien ver a Julia metiéndose un caracol en esa boca que más que boca es un buzón del servicio postal. Por otro lado, si hay algo en lo que un machote no pueda evitar amplias resonancias sexuales en la comida es en el placer de la ostra. Abrir la concha, que siempre se resiste, como buena concha, echar limón, ver los movimientos del bicho y con una ligera inclinación de cabeza meterse el contenido en la boca, sorber con ruido y pasar la carne temblorosa de un lado a otro de la boca y tragar. Oh sí, sí, siiiiii, tragar y tragar. Hemos hecho locuras comiendo ostras, hemos comido ostras como si no hubiera un mañana, nos hemos intoxicado, hemos vomitado y… bueno, dejémoslo ahí. Pero el criminal siempre vuelve a la escena del crimen. Este es un post dedicado a la gastronomía y el cine, y el “momento ostras Vs caracoles” es, sin duda, la escena de Spartacus, el film de Kubrick que cuenta con un magnífico guión de Dalton...

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