Empanadas de carne, por Paulo Airaudo (Recetas para una cuarentena #13)

El lenguaraz cocinero argentino Paulo Airaudo (Amelia) propone recrear en nuestro domicilio el espíritu de su país. Unas sencillas empanadas de carne obran el milagro.

leer más

Los Rodríguez. ‘Mr. Jones’

Andrés Calamaro y Ariel Rot entonan eso de “Mr. Jones trabajaba y su esposa asesinaba, y los chicos correteaban por ahí; se comían los pajaritos, los perros y los gatitos, y otros bichos que vagaban por ahí”. Lo hacen en la reinterpretación de ‘Mr. Jones’, pequeña semblanza de una familia tipo americana que compuso Charly García y ya tocó Tequila, a cargo de unos jóvenes Rodríguez encargados de cerrar a golpe de rock and roll el programa ‘Hacelo por mí’. [youtube=http://youtu.be/VH6rDIgicFE] Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales, Gastronosfera y Kmon. Asimismo, es responsable de Comunicación de Ja! Bilbao, Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor. Vagabundo con cartel, se dobla pero no se rompe, hace las cosas innecesariamente bien y ya han transcurrido casi 30 años desde que empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos para Ruta 66, Efe Eme, Ritmo & Blues, Harlem R&R ‘Zine, Bilbao Eskultural, Getxo A Mano (GEYC), DSS2016, Den Dena Magazine, euskadinet, ApuestasFree, eldiario.es, BI-FM y alguna otra trinchera. Además, durante dos años colaboró con un programa de Radio Euskadi. Como los Gallo Corneja, Igor es de una familia con fundamento que no perdonaría la cena aunque sonaran las trompetas del juicio final, si es que no han sonado ya. Sostiene que la gastronomía es el nuevo rock and roll y, si depende de él, seguiréis teniendo noticias de este hombre al que le gusta ver llover, vestirse con traje oscuro y contar historias de comida, amor y muerte que nadie puede entender. Eso sí, dadle un coche mirando al sol, una guitarra y una canción, una cerveza y...

leer más

El Jornu (Pancar). Pescado salvaje del Cantábrico a precios de hace una década

Me lo decía mi padre. Si eres bueno haciendo tornillos no te dediques a los clavos. Cada uno sabe lo que se le da bien y los experimentos se agradecen, por aquello de la  investigación y el desarrollo , pero dejemos ese campo a los astronautas como Adriá. En el Jornu son especialmente buenos con el pescado salvaje del Cantábrico. En ese campo no tienen nadie que les haga sombra en kilómetros a la redonda. Lo saben y se sabe. Así que nada de prueba/error. Si usted va al Jornu, pida pescado. Pida lo que pida, será fresco, estará bien tratado y tendrá un precio que hará sonrojarse a la competencia. Si está especialmente animado, solicite una parrillada de pescado. Se sirven en raciones para dos, pero tres personas podrían alimentarse perfectamente y, si les queda hambre, con pedir un postre casero, asunto arreglado. Eso es lo que solemos hacer y siempre nos vamos a casa con una enorme sonrisa. Los pescados que se incluyen en la parrillada son los que marca la llegada de los barcos a la rula del día. Así nosotros hemos encontrado en el plato especies como el xaragu, el rey, la lubina (salvaje, un respeto) el paragu o el bonito. Todo ello acompañado de patatinas, un refrito austero y unos langostinos que dan la nota de color al plato. El Jornu tiene dos comedores, el primigenio, puro sabor rural al estilo asturiano y el que llaman el palomar, moderno, en maderas y acristalado. A mi me gusta más el primer comedor pero se que la gente tiene más querencia por el segundo. El servicio arrastra una, en mi opinión, inmerecida fama de corta-rollos pero a nosotros siempre se nos ha tratado con corrección y profesionalidad. No obstante , nos da morbo eso de que vayas con la expectativa de una reprimenda. Nos gusta que nos riñan si forma parte de la escenografía. La carta de vinos es sorprendentemente ecléctica y tiene sorpresas en cuanto a la selección, a unos...

leer más

Restaurante Tataguyo (Avilés). Placer avilesino

Jul 14, 11 Restaurante Tataguyo (Avilés). Placer avilesino

Publicado por en Asturias

El Restaurante Tataguyo es valor seguro a muy buen precio. Si a esto le sumamos que para ir al Tataguyo tenemos que acercarnos hasta Avilés doblamos el placer del pacer.

leer más

Kurding Club. Bascook (Bilbao) Noche al carbón & De Bardos del Duero & Orujos Da Azucena

Ese es el título de la cosa, de carbones y brasas iba la noche. Repetimos visita al Kurding Club, un lugar de encuentro de caballeros (y damas) aficionados al buen comer, a la charla  reposada y también a los caldos excelentes que maridan con comidas bien resueltas. Un club social sito en el Bascook y al que sólo se puede acudir por invitación de alguno  de sus socios. El Kurding Club es el sitio perfecto para encontrar a gentes interesantes, para charlar, para intrigar  o simplemente para sentarse arropado por los acordes de un cuarteto de jazz y dejarse llevar.  Nosotros, doy fe, nos dejamos llevar y muy bien. [slideshow] Comenzamos con el Taco de pan de maíz al carbón con aceite virgen. Pocas cosas dan más satisfacción que un buen pan, ese pan que ya no se encuentra y que Aitor nos está rescatando en una labor de arqueología gastronómica. Creo, no puedo afirmarlo, que Bai Elizegi nos dará pronto noticias importantes en este negociado. Estamos a la espera, pero seguro que lo que salga será para bien. Tras el reposo llegó el Carpaccio de ¿ternera? al carbón. Delicioso, crujiente, con una cama de ensalada perfecta y llena de contrastes.  Zior brillaba  y la conversación se animaba. Buen comienzo. Mientras esto pasaba, trasegábamos con moderación Ars Romántica, un vino pegado a la tierra. Me gustan los Riberas de Duero. He pateado demasiado esa zona, campos, verdes y ocres,  paisajes y paisanaje  para que nada de lo Ribero me sea indiferente. Después la gran sorpresa, lo más erótico de la cena. Si nos preguntan si nos gustan las almejas o los caracoles, lo siento, nuestra opción serán siempre los bivalvos. Los metimos en la boca, los desprendimos sutilmente con la lengua, los retuvimos un segundo y como un fluido cálido pasó por nuestra garganta esa carne tibia impregnada de yodos y aromas. Podía haber bastado con eso, pero no, todavía teníamos energía para soportar mucho más. El cambio de tercio lo marcó el Ars...

leer más

Sidrería El Estupendu (Posada de Llanes). God save the colesterol

Cada vez que estoy de bajón o me toca los cataploides algún gilipitxis  me acuerdo del Estupendu. No es que esta sidrería me deprima o que, cada vez que acuda a la misma me  refroten los jardines colgantes de babilonia. Al contrario. El Estupendu, la sidrería, me sube la moral y no es necesario acudir a la misma para ello. Basta con el recuerdo para empezar a salivar. Su decoración clama al cielo, el gotelé es de los de grano 12, pero opino que si no pretendes ir a la excelencia decorativa no es mala alternativa ese decorar en la excrecencia. O en lo auténtico si lo prefieren: candelabro de forja, pintura verde baratillo y luz tenebrosa. Da igual. Nos encanta el Estupendu. Y su gente. Auténticos. Desde el dueño a la cocinera, pasando por el imperturbable camarero, Johnny be Cool,  son un paisanaje en vías de extinción. Son la caña, son tan  peculiares como una araña en su tela bailando con una mariposa. Y si además hablamos de la comida comenzamos a meternos en palabras mayores. Grandes las rabas, grandes, muy grandes las croquetes (qué bechamel!,   bechame mucho) y buenos pescados, recién pescados, y sobre todo la carta de sartenes.  Una oda a la gula, al colesterol, a la alegría de vivir y a las arterias obturadas. El que come una de las sartenes del Estupendo es un individuo que cree que no habrá un mañana y ha decidido disfrutar del hoy. No future! que decía Sid Vicious. O si hay futuro que sea con una cerveza de litro disfrutando de un megamix de todo aquel producto que, te lo anticipo querido amigo, te prohibirá el aguafiestas de tu médico en cuanto cumplas los cincuenta. (no cuida ni un pelo su colesterol dicky) C/ Posada Herrera, s/n 33500 Llanes (Asturias) 985 40 30 07 ACTUALIZACIÓN noviembre 2011 Si esperas la perfección en esta vida, espera sentado. Nos gustaba el estupendu pero nos dejó. Se fue a los territorios de caza de sus antepasados....

leer más