Restaurante Shibui (Bilbao). Un desastre muy caro

Tras varios intentos de reservar sitio en el restaurante japonés y no tener suerte, por fin comimos en el Shibui de Bilbao. Era domingo, nos dieron plaza para las 15:20 horas y allí nos presentamos de manera puntual. Si hubiera que describir la experiencia con una frase corta, el titular sería “un desastre muy caro”. ¿Por dónde empezar? La amable señorita que recepcionaba nos acompañó a nuestra mesa. Una mesa diminuta, abigarrada de cartas (sucias por los comensales previos), folletos y tarjetas. Nuestro lugar estaba prácticamente encima de las otras mesas y como los comensales hablaban (¡qué casualidad!) nuestra conversación se veía tapada por las del resto. Si el espacio reservado para la privacidad de los comensales, en un restaurante es signo de categoría, aquí son especialmente tacaños con ese concepto. Esperamos pacientemente a que nos tomaran la nota, o al menos a que nos preguntaran por la bebida por aquello de hacer tiempo. No way, man. A las 15:40, veinte minutos de reloj sentados y olvidados, nos tomaron nota. De las tres cosas que pedimos, una, la langosta, “justo se nos acaba de terminar”, y la segunda, la fondue, la hemos quitado de la carta porque la gente no entendía el concepto del plato y se pringaba” (sic). A las 15:47 llegó el primer plato; el vino todavía se haría esperar unos cuantos minutos más. Nuestra primera elección fue un Kakiage, la fritura de langostinos, calamar y verdura (12,87 €), una tempura en la que no conseguimos localizar nada de marisco y especialmente aceitosa, pese a que en el fondo del recipiente había una especie de empapador. Después llegó el Yakisoba, fideos a la plancha con carne, verduras y langostinos (11,74 €), muy especiados para nuestro gusto y poco al dente. Mientras esperábamos nuestro turno, íbamos escuchando las quejas de las mesas de al lado. Todas con retrasos que hacían que el nuestro pareciera un “just in time”. En concreto la pareja de la derecha, de la que casi nos hacemos amigos (por...

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Basque Culinary Center (Donostia). Gastronomía que busca la excelencia

Allá por los altos donostiarras  está el vanguardista edificio que alberga al Basque Culinary  Center.  Un lugar que pretende ser, y creemos que será, un punto de referencia en el desarrollo, enseñanza y promoción de la gastronomía. Como quiera que nuestra visita a San Sebastián estaba ya programada, decidimos acercarnos y conocer el BCC en un programa que reunía menú especial y visita guiada. El menú, servido en la cafetería, era el casi estreno de los animosos chavales y chavalas que se van a forjar un futuro en este centro como cocineros, chefs, reposteros, sumilleres o jefes de sala. Así que, gracias a lo esforzado de su esfuerzo y al voluntarismo mezclado con cierta ingenuidad del recién llegado, pasamos por alto pequeños errores en la atención y charlamos distendidamente con los alevines de maitres. Si acaso, y más como exigencia de pupilaje hacia los que aprendían que como atención a los comensales, echamos de menos un poco más de control de la jefa de sala, una bellísima y estilosa señorita, a la que quizás también pillamos de estreno en sus funciones ejecutivas. Tiempo al tiempo. Estaba ocupada atendiendo a las importantes visitas. Y el menú, especial por coincidir con el certamen San Sebastián Gastronomika – Euskadi Saboréala, nos llenó en el amplio sentido. Generoso, abundante y bastante bien resuelto. No hay que olvidar que los que lo prepararon están en una primera fase de su formación. Con algunos altos y otros bajos, pero en líneas generales rayando a gran altura y con un precio imbatible de 31 euros. [slideshow] Comenzamos por una entrada de jamón y lomo ibérico COVAP alta Expresión, excelente. Luego nos tiramos, con cuidado, a la piscina y probamos el buffet libre de ostras al natural, nuestra perdición, un rato de paraíso pero un largo recuerdo. Más entrantes con una ensalada de foie y jamón de pato de MARTIKO, con un aliño que desmerecía los nobles productos y en lugar de realzarlos los disimulaba. Un chupito de crema de calabaza, muy correcto, y una porrusalda ahumada...

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Eusko Label. Comer productos de calidad tiene doble premio.

Eusko Label como viene siendo habitual por estas fechas ha puesto en marcha la campaña para dar a conocer sus productos y subrayar los beneficios que trae su consumo. El eslogan de este año es el siguiente: “Productos Eusko Label, saborea lo auténtico”. Entran en la campaña  los siguientes productos: la Lechuga con Eusko Label, tanto en entero como en IV gama, la Carne de Vacuno del País Vasco, el Tomate con Eusko Label, el Pimiento de Gernika y el Pollo de Caserío Vasco. A través de esta campaña se quiere comunicar a los consumidores de la importancia que tiene el consumir productos de calidad y origen de Euskadi certificados con el distintivo de calidad Eusko Label. Y es que, la necesidad de continuar con la labor de distinción de los productos agroalimentarios y pesqueros de Euskadi a través de distintivos de calidad públicos y oficiales es cada vez mayor. Nos encontramos en un entorno de economía de mercado cada vez más globalizado; tenemos un entorno competitivo abierto, en donde los productos agrarios y alimentarios propios y externos, compiten por el mercado. En ese escenario, Eusko Label es una garantía de origen y calidad para el consumidor, y a su vez debe de ser para los productores una herramienta de valorización de su trabajo, ofreciendo así mayor competitividad en el mercado. Con la creatividad de esta campaña se quiere poner en valor el trabajo de todos los productores, que además de ofrecernos alimentos de calidad superior, garantizan el mantenimiento de nuestro entorno rural, patrimonio cultural de valor incalculable. . La campaña se podrá ver  hasta 12 de julio; se podrán ver y escuchar spots en televisión, cuñas de radio, y publicidad exterior (metro y marquesinas de autobús). Además paralelamente se llevará a cabo una campaña promocional en la que se sortearán 36 paseos en globo y 80 estancias de fin de semana en una casa rural por la compra de Euskal Okela, Pollo de Caserío, Pimiento de Gernika, Tomate y/o Lechuga con Eusko Label....

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Panko Mido (Bilbao). Sorpresa panarra

Somos fanes de los buenos panes y, por fin, se encuentra un pan bueno y de verdad en Bilbao. ¡Ya era hora! pero Panko es más que pan. Es un lugar claro, luminoso y en el puro centro donde desde hace una semana se puede comer de otra manera. Sandwiches, platos slow como esa genial sopa de ajo, con caldo y huevo de la granja. Y con una parrillada de verdura perfecta. Y el bacalao en ración generosa y precio ajustado. Me da la impresión de que va a ser uno de los must de la Villa. Y por supuesto ¡el pan!  Una buena comida queda arruinada por un mal pan y, como en el caso del Panko,un excelente pan sube los enteros de las comandas en muchos puntos. Panes picantes, panes de centeno, grandes panes en lo físico y en el sabor. De masa madre. ¡viva la (masa) madre que lo fabricó! Los precios razonables, platos en torno a los diez euros y vinos pocos pero bien elegidos. Y también, por si se me olvida comentarlo,  uno de los mejores panes de Bilbao 🙂 Panko 2011 S.l. C/ Marqués del Puerto, 4, 48009 Bilbao (Bizkaia) 94 424 23 93 (allí se hizo panarra dicky) dicky del hoyoPeriodista, especializado en nuevas tecnologías de la información, redes sociales, relaciones públicas, gabinetes de comunicación, Internet y vídeo. Licenciado en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Máster en Mecanización de la Información promovido por la Unión Europea. Curso estudios de Filología Inglesa. Formación en multimedia, diseño web y gestión de empresas. Idiomas español, inglés y euskera. Colaborador de blogs de temática variada. Pertenezco a la Junta Directiva de la Asociación de Periodistas Vascos y a la Asociación Internacional de Escritores de HTML. Experiencia Radio Euskadi: redactor de informativos y director del programa especializado en nuevas tecnologías “Frontera Azul”, galardonado con el premio MTV. Radio Nacional de España: director de “A primera hora”. Corresponsal de las revistas del grupo editorial Heres. Euskal Telebista: redactor del magazine cultural...

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