Lastur Taberna (Lastur-Itziar). Alubias con socarrat

Animados por una conocida página de organización de eventos, decidimos pasar el sábado en la villa de Lastur, bello paraje guipuzcoano situado en Itziar-Deba. El plan era bien simple: celebración de una despedida de soltero a base de alubiada y capea. Llegamos cerca de las dos de la tarde a un pequeño municipio, donde nos sorprendió la gran afluencia de coches. Pensamos que era una buena señal y que la empresa que nos mandó a Lastur habia acertado, nada más lejos de la realidad. Lo que en realidad parece un pueblo no es más que una serie de caseríos juntos que componen un restaurante, una taberna y una casa rural. Y que, además, al estar colocados en forma de ele han sido cerrados por los otros dos extremos con tablones, formando así una pseudo plaza de toros. Tras el desasosiego inicial nos sentamos a ‘degustar’ la alubiada contratada y, si la apariencia del local no era buena, la calidad de la comida no le iba a la zaga. Las alubias estaban quemadas, pero es que los sacramentos eran incomibles, a la par que escasos. El chorizo parecía plastificado, la morcilla recién sacada de la freidora… Y eso era todo. Bueno, perdón, también sacaron berza, aunque dudo mucho que las vaquillas que luego nos sacaron se atreviesen ni tan siquiera a comerla, de lo dura que estaba. Como nuestra decepción e insatisfacción era evidente, nos quejamos y pedimos algo para llenar los estómagos. Aparecieron por allí unos fritos (croquetas y calamares) que estaban totalmente congelados, tan solo la capa externa conservaba algo de calor. Qué desastre. Aparecieron con los cafés, ¡pero si todavía no los habíamos pedido! Solos para todos, el resto es un extra. Como desde que malcomes hasta que empieza la capea te tienen esperando casi hora y media, no te queda otro remedio que tomar algo en su taberna, y aquí te vuelven a matar. Sirva para muestra un botón: una de nuestras copas fue un whisky, al camarero a mitad de la...

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