Doctor Livingstone (Donostia). La peor ración de mi vida

Jun 10, 13 Doctor Livingstone (Donostia). La peor ración de mi vida

Publicado por en Destacado, Euskadi, Gipuzkoa

No, no puedo decir que me he embarcado en el viaje antropológico por la cocina del Caribe que propone el mercado de Bazurto, en Cartagena de Indias. Por poner sólo un ejemplo. Pero, si de lo que se trata es de provocar repulsión, recuerdo una cazuela de champiñones en salsa que me sirvieron recientemente en el bar-restaurante Doctor Livingstone, en el flamante barrio donostiarra de Riberas de Loiola. Fui a parar allí al reclamo de su decoración aventurera, alabada en ciertos foros (de hecho, creo que el local se promociona como el único en Gipuzkoa con decoración colonial africana), y también porque frente a su puerta hay un parque infantil que permite dejar a las fieras a su aire. A lo que iba: indescriptible lo que se sirvió como “txampiñones en salsa”. Trocitos de hongo sumergidos en una masa viscosa y grasienta de apariencia malsana, como una mezcla de miga de pan, grasa y agua de la fregona, y ninguna virtud culinaria. Se probó y quedó en el recipiente. Carne de desagüe, de vertedero. Tal detalle no preocupó al encargado del local, que retiró la cazuela y su contenido sin mueca de extrañeza, ni curiosidad alguna. Pasó en canoa de la clientela el cabecilla de un servicio descoordinado e irritado, en apariencia. Desbordado, quizá. A disgusto. En particular el susodicho encargado, con actitud rayana con la chulería. Los txampis fueron quizá el mayor despropósito en una comanda que calificaría entre mala y nefasta. No volvería a comer sus patatas congeladas con una salsa de hongos que, al enfriarse, mostraba todas sus carencias; ni su hamburguesa, pues particularmente no me gustan con pan de bollo y huevo cocido (cuestión de gustos, sí); ni sus platos combinados, pues el huevo frito apenas tenía unas gotas que untar y su fondo estaba ennegrecido; ni su aparente ensalada de langostinos y txipirones, pues nuestra amable anfitriona ni siquiera se comió los cefalópodos. Pero, ¿saben? Después de todo, eso no fue lo que más me molestó. El colmo (además...

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Bienvenidos a El Desván del Abuelo (Punta Umbría)

Punta Umbría, en Huelva, es mucho más que una calle. Es también una playa amable y el sabor de sus imprescindibles gambas blancas, por ejemplo; pero entre todas sus arterias destaca una, la llamada Calle Ancha. En ella se concentran decenas de locales, de bares y restaurantes populares, que siembran de mesas buena parte de las aceras. Pónganos unas coquinas, se oye pedir. Y un platito de jamón. Y unas gambas, cómo no. Uno la puede atravesar esquivando más paseantes y fijándose, a izquierda y derecha, en lo que cae en los platos. Y llamará su atención un escaparate, el del bar ‘de copas’ El Desván del Abuelo, con su perchero, sus maniquíes, sus mesas y sillas, sus cervezas y su pizarra que anuncia la caña a un euro. Ya lo he dicho anteriormente: ¡¡yo emigro!! * Lo Que Coma Don Manuel coloca en la sección Bienvenidos aquellos muñecos, carteles y dibujos que, con cierta gracia, nos dan la bienvenida a restaurantes, bares, bistrós, tabernas, chigres, sidrerías y demás locales hosteleros que tanto nos gusta visitar. Esperamos sus aportaciones, queridos lectores * Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales, Gastronosfera y Kmon. Asimismo, es responsable de Comunicación de Ja! Bilbao, Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor. Vagabundo con cartel, se dobla pero no se rompe, hace las cosas innecesariamente bien y ya han transcurrido casi 30 años desde que empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos para Ruta 66, Efe Eme, Ritmo & Blues, Harlem R&R ‘Zine, Bilbao Eskultural, Getxo A Mano (GEYC), DSS2016, Den Dena Magazine, euskadinet, ApuestasFree, eldiario.es, BI-FM...

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Mami Lou Cupcake (Bilbao). Cupcakes & Cale

(+10 rating, 2 votes)Cargando... ¿Puede haber un plan más dispar que merendar cupcakes antes de ver por primera vez en directo a John Cale? Pues evidentemente sí, pero este periplo a priori tan disperso se le ocurrió al amigo Cuchillo y una fan incondicional de la repostería como yo estaba encantada de renunciar a las consabidas cervezas rockeras y romper la dieta en Mami Lou, el encantador local de cupcakes de la calle Barrainkua de Bilbao. Y como en este post van ustedes a encontrar anglicismos ñoños por doquier, parto ya de un adjetivo decisivo para describir la experiencia: lovely. Mami Lou es un precioso y coqueto local en el que al entrar tu mente empieza a funcionar en diminutivos. Y no sólo por lo pequeño, que lo es, sino porque además la decoración es armonía pura, con tonos azules y blancos, con un original suelo de baldosa y una barra de madera al servicio de su especialidad: los cupcakes. Si son amantes de ‘Mad men’, es casi como entrar en la cocina de la Betty Draper, pero en vez de su rictus de frustración, tras un primoroso delantal te da las buenas tardes una sonrisa espectacular, de esas que le encantarían a Uve. Y a continuación entras en un mar de dudas. Imagino que por la mañana hay que enfrentarse a  expositores llenos de colores imposibles (como los de la foto), pero por la tarde la oferta era ya escasa; sólo quedaban cupcakes con frosting de petisuis, icing de limón y uno de chocolate con almendras, con su buttercream de chocolate que fue el que elegimos al instante (2,50€). Estaba realmente bueno. Una magdalena esponjosa con su crema de mantequilla y chocolate por encima y un topping que Cuchillo definió como fruto seco exótico cubierto de chocolate, y que al final bautizamos como nuez de Macadamia, por lo sonoro y lejano. Ummmmm. Pero no todo queda ahí. En esa barra de las delicias estaba una de mis debilidades:  la cheese-cake de arándanos. Desde...

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