Restaurante El Puerto (Gijón). Cocina contenida

(+15 rating, 4 votes)Cargando... Con motivo de la celebración de la semifinal de la Copa Davis España-USA acudimos a la bella ciudad de Gijón con la intención también de cenar en un restaurante puntero de la ciudad. Habiendo estado ya en Casa Gerardo, y tras la información recogida de diversas fuentes, nos decidimos por el restaurante El Puerto, sito en dicho lugar junto a la zona de Cimadevilla. El local consta de una planta baja y otra superior, menos atractiva, que es donde nos ubicaron, pese a realizar la reserva con diez días de antelación; no concedimos importancia al hecho, dado que las ventajas visuales del comedor bajo se minimizan con la caída del sol. Acomodados ya en nuestra mesa, la lectura de la carta nos provocó una pequeña decepción, por corta y escasamente diferenciadora de la oferta habitual de la gastronomía astur. Ciertamente, nos ofrecieron y escogimos algunas opciones fuera de carta, pero todo en un tono marcadamente tradicional que no correspondía a las expectativas con las que acudíamos. Ante ello, nos decantamos por compartir primero el plato que, aparentemente, prometía mayor originalidad: bonito marinado con gazpacho helado y ensalada de lechuga, tomate y cebolla; plato bien resuelto en su concepción y ejecución, pero con la pega de que los acompañamientos, que superaban en gozo gastronómico al bonito en si, se quedaban escasos. Para continuar escogimos unas gambas a la plancha, plenas de frescura y sabor. Como tercer plato compartido nos sirvieron chipirones plancha encebollados, en un buen tono pero sin mayores alardes o entusiasmos. Finiquitados los cefalópodos, fue el turno del rey asado con setas, limón y algas, donde, al contrario que con el bonito, los complementos restaban más que aportaban al buen acabado y frescor del pescado. Como postre, una sopa de queso de cabra con avellanas y helado de miel; magnifica, suntuosa y ligera. El ritmo de la comida, perfecto.En cuanto al vino, pedimos un Guitian, de la reputada uva godello, D.O.Valdeorras, aromático, sabroso y sin excesiva acidez. La botella la dejaron en una...

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