Etxebarri (Atxondo). Culto al fuego y a la esencia del producto

Dic 13, 16 Etxebarri (Atxondo). Culto al fuego y a la esencia del producto

Publicado por en Bizkaia, Destacado, Estrellas Michelin, Euskadi

La apuesta de Víctor Arguinzóniz por el producto de temporada y la brasa, por los sabores desnudos e intensos que no encuentran sino complemento y refuerzo en el sutil toque ahumado, se confirma acertada. Asadores hay muchos, Etxebarri sólo hay uno.

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Güeyu Mar (Ribadesella). Parrilla de órdago

Oct 31, 14 Güeyu Mar (Ribadesella). Parrilla de órdago

Publicado por en Asturias, Destacado

Una de las mejores parrillas de España. Especializado en pescado, Abel Álvarez es un apasionado mago de las brasas que nada a contracorriente, se salta convencionalismos y prejuicios en busca de una propuesta totalmente personal.

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El Arandia de Julen (Bilbao). Alubias, y mucho más

Ene 27, 14 El Arandia de Julen (Bilbao). Alubias, y mucho más

Publicado por en Bilbao, Bizkaia, Destacado, Euskadi

(+115 rating, 23 votes)Cargando... John Ford perdió una buena oportunidad al no poder concederme el papel principal en ‘El hombre tranquilo’, ese boxeador que regresa a su Irlanda natal para recuperar su granja y escapar de su pasado. No me altero, es difícil arrancarme un mal gesto, una mueca de insatisfacción; la procesión va por dentro, claro. Entre los pocos que logran enervarme figuran esos cocineros de nuevo cuño que sostienen que en gastronomía el sabor ha pasado a ser un aspecto secundario, prácticamente prescindible; que es el momento de las texturas, de otro tipo de sensaciones. Acepto el reto, disfruto con nuevas texturas y contrastes, entiendo y justifico la existencia de un departamento de I+D junto a la cocina, pero siempre que el gusto comparta protagonismo en cada bocado. No me interesa morder una piedra, ni un puñado de arena, ni un gel de marras, si mis papilas gustativas van a tener menos trabajo que el sastre de Tarzán. ¿Prescindamos de los sabores? ¿¡¿Qué me estás diciendo?!? Por eso admiro a los cocineros de raza, a aquellos guisanderos que tienen bien presente la tradición, de dónde vienen y dónde están, que rinden culto al producto y tienen el sabor como primer Mandamiento. Por eso admiro a profesionales como Prado-Egia’tar Julen, el cocinero afable, entusiasta y conversador infatigable que comanda El Arandia de Julen, restaurante ubicado en el corazón del (muy casta) barrio bilbaíno de Atxuri. Donde comió el trasgresor David Muñoz, y todo su equipo, el día que se hizo pública la concesión de la tercera estrella Michelín para su DiverXo, sin ir más lejos. Un jatorra, Julen. Un emprendedor que hace diez años tomó las riendas de un local conocido durante seis décadas por sus alubiadas, y decidió hacer de ellas, de esa invitación al encuentro, a compartir, su bandera. Efectivamente, la palabra indabak (alubias, en euskera) cobra otra fuerza en boca de este profesional, curtido en Aldanondo (Donostia), Ritz (Mallorca) y Etxebarri (Atxondo), que cocina con mimo un género traído de...

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Periodistas muertos de hambre

Los miembros y miembras de este blog proclamamos orgullosos y orgullosas en el “quiénes somos” que “nos pagamos nuestras comidas y estamos fuera de los círculos del compadreo gastronómico”. Cuando dijimos esto, en un alarde de chulería no exento de cierta reprobación, por defecto,  se nos quedó mucho por aclarar y por puntualizar. Es cierto que algunos (bastantes) de la plantilla de @lqcdonmanuel  plumillas de oficio han sido invitados a comer en múltiples ocasiones en el desempeño de su oficio, pero ninguna de esas comidas por la “jero” han sido en nuestra calidad de críticos gastronómicos.   Hubo dos excepciones de las que oportunamente avisamos a los lectores. Fueron dos inauguraciones a las que nos llevaron de mochila y de las que no pudimos resistirnos a  hacer  mención. Y hubo crítica implacable a un restaurante cántabro de cuyo nombre ahora no nos acordamos. Su desolado propietario nos pidió que pusiéramos en suspenso nuestro suspenso ya que prometía compensarlo en una segunda ocasión,  corriendo con los gastos. Nos apiadamos, pusimos el post en “privado” porque tenemos nuestro corazoncito y  no es nuestra intención arruinar los negocios. Nuestra idea es volver a acudir de incógnito a ese sitio, comer, pagar  y replantearnos nuestras opiniones, o no. (Avisamos). El hecho de pagar nuestras comandas tiene mucho sentido. Recientemente un afamado cocinero (vasco) decía en un programa de televisión (vasco) que los que escriben críticas en este tipo de blogs son: (cita) “gente sin conocimiento alguno además que no ha comido caliente en su santa vida y encima tienen el atrevimiento de sacar la lengua a pasear y escribir en cualquier blog” (fin de la cita) Desde luego que no es nuestro caso. No tenemos la ficha de Javi Martínez pero comemos siempre que podemos,  no saltamos vallas y pagamos siempre y con ello nos autoconcedemos el derecho a la crítica. Es muy sencillo y gustoso  ser invitado en todo momento y ocasión  y comer todos los días caliente sin echar mano a la cartera. Pero, luego,  ¿cómo le dices al que...

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