Harlem Shake en el/la Mina

Amigos, el concepto restauración actual tiene  mucho de espectáculo. La presentación, el local, la delicada coreografía del servicio, los olores colores, gustos… Todo está dirigido a potenciar el recuerdo. La experiencia que dicen los finolis. Y es por eso que hay  restaurantes de grandes estrellas que te dejan frío y casas de comidas paisanas que  te emocionan. Es un todo lo que genera ese instante que llevarás contigo más allá del hecho intrínseco ontológico gustativo alimenticio. Por eso, para ir más allá del suceso de  una ingestión de carbohidratos o proteínas, unos esferican, otros pontifican, los más impostan y los menos epatan. Somos seguidores del Restaurante Mina desde que abrieron. Allí hemos pasado ratos estupendos y por su localización casi secreta, allí  hemos conspirado, intimado y comido (muy bien) Cuchillo lo contaba con gracia y salero en un aclamado post: ” el Mina, un referente gastronómico de Bilbao la Vieja, un buen restaurante con vistas a la ría y al mercado de La Ribera cuya cocina, ligada al producto local y de temporada, cosecha adjetivos como moderna, creativa, suculenta y personal” Y ahora, el resto de los cocineros vascos se tienen que estar tirando de los pelos porque a ellos no se les haya ocurrido antes hacer un Harlem Shake. Siempre tiene que haber en todo un primero y esta vez los que se lo pasan de cine son los mineros/cocineros. ¡harlem shake! Restaurante Mina web del restaurante ver ubicación Muelle Marzana; 48003 Bilbao (Bizkaia) 94 479 59 38 Don...

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Bar Restaurante El Siete (Vitoria-Gasteiz). En nuestro Top Ten

Yo, si trabajase en la almendra medieval de Gasteiz, podría comer a diario en El Siete. Son muy demandados sus bocatas y su barra está bien surtida de pintxos, pero este restaurante de ‘la kutxi’ forma concretamente parte de nuestro Top Ten de menús del día asequibles (aquellos que rondan las 2.000 pesetas de antes, que ya está bien) en la ciudad sede de nuestras instituciones comunes. Y de muchos otros conciudadanos, como evidencian las colas que a diario se forman junto a su barra a la hora de comer. Su oferta es variada, satisfaciente y tiene más de casera que de experimento, pese a que cuidan las presentaciones y no es extraño que ‘pinten’ el plato. Las raciones son majas y acostumbran a servir un pequeño aperitivo mientras esperas al primer plato. Tipo ensaladilla rusa, por ejemplo. Nosotros siempre hemos salido contentos. En nuestra ultima visita, Aitorsky exclamó “Joderr, qué carrne más buena. Está excelente”. Se refería a un entrecot a la plancha servido con una singular salsa a base de queso Philadelphia, de ahí su falta de pegada, su intrascendencia. Yo preferí continuar con mi investigación de la ternura en el solomillo de cerdo, en esta ocasión asado a baja temperatura y acompañado de salsa hecha con pimientos del piquillo. Los he probado más tiernos, sí. Antes habíamos comido cardo salteado con crema de almendras (él, un enamorado de la penca y el cardo) y contundentes berenjenas rellenas de ave y presentadas sobre crema de trigueros (yo, que sólo amo a mi esposa). De postre triunfé con un brazo de gitano casero, con crema de frutos rojos, que a mi socio le arrancó una expresión jubilosa (“¡qué bueno el chocolate!”) mientras en la mesa contigua un comensal angustiaba a la parroquia al atragantarse con un trozo de carne que presumimos gigantesco. Y es que hay que masticar bien. Hubo que escoger, y dejamos sin catar arroz a la cubana, ensalada mimosa al aliño de vinagreta de manzana, patatas con chorizo picantonas, bacalao...

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John Lee Hooker: ‘One bourbon, one scotch, one beer’ (Momentos musicales)

Oct 08, 11 John Lee Hooker: ‘One bourbon, one scotch, one beer’ (Momentos musicales)

Publicado por en Momentos Musicales

John Lee Hooker, apostol del endless boogie, le canta aquí al bourbon, el whiskey y la cerveza. Tres aliados para mitigar el mal de amores. O, mejor dicho, de desamores.

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Restaurante Los Tamarises (Getxo). Un clásico burgués

Conmemoramos el pasado 11-S en la terraza del restaurante Los Tamarises, un clásico de la burguesía bilbaína ubicado en la playa Ereaga, un ‘must’ de muchas señoras mayores. En sus cómodas sillas, rodeados de gente bien, hemos tomado bastantes aperitivos cerveceros y La Txurri y su prima suelen ir a merendar tartas tentadoras y churros bien puestos en las lluviosas tardes de invierno. El 11-S ése, un sábado soleado, como pagaba La Txurri comimos a la carta mientras observábamos las figuras silenciosas y reverberantes de los playeros moviéndose a cámara lenta. A los camareros, elegantes a la antigua usanza, se les notaba la profesionalidad, pero a  alguno le desbordó cierta campechanería, así como queriendo quedar bien para merecerse una propina que no concedimos, claro (para más inri, al de varias horas, al ver la factura nos enteramos de que el agua nos la cobraron dos veces; no reclamamos, por supuesto). De esa primera velada las reminiscencias nos devuelven  a la memoria el gesto de rechazo del blanco de la casa, Mocén Verdejo de Rueda, por considerarlo escaso para nuestro undécimo aniversario. Requerimos Marqués de Riscal (14 + IVA), botella de la que hasta bebió ella y que aprobó el camarero: “Éste no falla”. Él sí falló pues la trajo un tanto caliente y se le escapó un ‘plop’ al sacarle el corcho. La dejó en la cubitera y la empezamos a paladear en una cristalería burda mientras solo yo ingería por inercia un paté suave, convite de la casa. Empezamos en serio compartiendo una ‘degustación del Cantábrico’ (22 + IVA; ahora está a 25 machacantes en la carta), una bandejita de mariscos con pulpo, una selección enterrada bajo un arrecife de coral formado por ajitos troceados y tostados. Los productos estaban fríos (era verano) y eran navajas buenas, almejas grandes pero sosas, berberechos ricos aunque el ajo sofocaba el paladar del comensal, y pulpitos de un milímetro de espesor, el mejor pulpo con sabor a bacón ahumado que he tomado en mi vida. Tras consumir estos entrantes...

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¿Quieres saber qué cena la pareja de Steve Albini?

Nos enteramos a través de Harlem de que ellos se han enterado a través de Efe Eme de que Steve Albini, productor de Nirvana y Pixies, miembro de bandas como Big Black, Rapeman y Shellac, tiene un blog ¡¡gastronómico!! “Qué bien, así estaremos al tanto de lo que le prepara a su pareja, Heather Whinna, para cenar”, agregan. Tú también puedes estarlo. Sólo tienes que ojear Mariobatalivoice. PD: el nombrecito se las trae, sí; resulta que Steve le lleva la cena a la cama a Heather y se la presenta imitando la voz de Mario Batali, un Argiñano trasatlántico. PD (2): sí, les hemos copiado hasta la posdata. Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales, Gastronosfera y Kmon. Asimismo, es responsable de Comunicación de Ja! Bilbao, Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor. Vagabundo con cartel, se dobla pero no se rompe, hace las cosas innecesariamente bien y ya han transcurrido casi 30 años desde que empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos para Ruta 66, Efe Eme, Ritmo & Blues, Harlem R&R ‘Zine, Bilbao Eskultural, Getxo A Mano (GEYC), DSS2016, Den Dena Magazine, euskadinet, ApuestasFree, eldiario.es, BI-FM y alguna otra trinchera. Además, durante dos años colaboró con un programa de Radio Euskadi. Como los Gallo Corneja, Igor es de una familia con fundamento que no perdonaría la cena aunque sonaran las trompetas del juicio final, si es que no han sonado ya. Sostiene que la gastronomía es el nuevo rock and roll y, si depende de él, seguiréis teniendo noticias de este hombre al que le gusta ver llover, vestirse con...

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