Four Seasons (Chinatown, Londres). El pato laqueado legendario que citan todas las guías turísticas

(+5 rating, 1 votes)Cargando... Estos días los miles de millones de chinos de todo el mundo celebran el año nuevo. Para todos los que estéis por la capital del Reino Unido, puede ser una buena oportunidad para conocer el barrio chino, situado en el Soho, en el cogollo de la ciudad, detrás  de Le¡cester Square, Picadilly y el turisteo. Ésa es una zona tranquila, en principio, pero a determinadas horas puede ser un poco canalla, por lo que os recomiendo, en cualquier caso, precaución. Chinatown es una parte integral de la historia de Londres: ha sido lugar de acogida de comunidades de inmigrantes, desde hugonotes a malteses, y ahora forma el vibrante barrio chino (en el sentido de que acoge a chinos, no lo que en España se conoce como barrio chino). La creciente comunidad china propietaria de restaurantes y negocios ha estado allí desde la década de 1950. Resulta de lo más complicado elegir un restaurante chino en la calle Gerrard o alrededores. Un arco lleno de dragones marca la entrada y a partir de ahí, en 500  metros, podremos elegir entre más de 30 restaurantes. Nosotros somos asiduos al barrio y procuramos, cada vez, elegir un nuevo restaurante. Así que esta vez  nos dejamos aconsejar por residentes y nos sentamos en el Four Seasons. Nos dijeron que pidieramos dim sums y así lo hicimos. Los probamos flotantes en una sopa de mijo y tiernos en solitario. Dim Sum es un término cantonés que puede traducirse como “ordenar hasta satisfacer al corazón”, o “tocar el corazón”, o “corazón a lunares”, o “bocado”. Son unos bollitos al vapor rellenos de gran variedad de ingredientes. Suele pasar que la primera vez que se prueba una comida te deja marcado y en nuestro caso siempre recordaremos el dim sum que nos ofreció el catering del restaurante cantonés  Tse  Yang  del Hotel Villamagna de Madrid en la inauguración de la exposición ‘China 5.000 años’ en el Museo Guggenheim Bilbao. Era el 1998, un tiempo de abundancia y entonces los after de las fiestas oficiales eran puro lujo, desparrame y...

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