‘The trip’. Una película gastronómica y muy inglesa

Ene 22, 14 ‘The trip’. Una película gastronómica y muy inglesa

Publicado por en Destacado, Gastrocine, Inglaterra

(+40 rating, 8 votes)Cargando...Hacía mucho tiempo que no hacíamos un reseña de gastro-cine en esta WEG. En concreto, desde el verano pasado. Pero es que el cine gastro, o sobre la comida, o relacionado con la gastronomía, que hemos visto en los últimos meses era un paquete del tamaño de una catedral. Y uno empieza a estar un poco mayor para hablar de lo que no le gusta. En la vida, en la comida, en el cine y así, por extensión, en lo general. Así que cuando en el New York Times leímos, antes de Navidad, una reseña sobre el film “The trip“, y advertimos que la película estaba dirigida por Michael Winterbottom y protagonizada por los actores británicos Steve Coogan y Rob Brydon, se encendió nuestro deseo cinéfilo. Esperamos a que llegara en DVD a nuestro “Almazón” de Internet y nos dispusimos a su visionado. Desde su comienzo la película nos recuerda a la que protagonizara Coogan, un gran cómico casi desconocido fuera de Gran Bretaña: “Tristram Shandy: A Cock and Bull Story“. Un ejercicio de estilo chocante ya que los actores se interpretan a si mismos pero, al tiempo, sus personajes no son ellos, sino un rol de ellos. Una película dentro de una película. Un poco lío, pero en cuanto se le pilla el truco divierte por la ironía. En el film un mujeriego Coogan, actor de relativo éxito, es fichado por el diario londinense The Observer para hacer un reportaje sobre seis restaurantes ingleses. Esta es la escusa [sic] perfecta para realizar un viaje pagado con el que pretende reconciliarse con su novia norteamericana. Desgraciadamente, su novia, también actriz, tiene un compromiso inaplazable, lo que le obligará a buscar un sustituto de última hora. Su amigo lejano y cómico de segunda, y humorista imitador de voces, Rob Brydon. La película se convierte en una road movie, en la que los dos cómicos presumirán de su conocimiento enciclopédico sobre la literatura británica, interpretarán escenas épicas en las que se pelearán por imitar...

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Portobello Star. Notting Hill. (Londres). Porkie, pork pie, nuestro rey

(+10 rating, 2 votes)Cargando... Antes que Notting Hill se pusiera de moda por los amoríos cinematográficos de Julia  Roberts y Hugh Grant, la larga calle de Portobello ya estaba en las guías de los turistas que visitan Londres. En este mercadillo cuyo nombre completo es Portobello Road Market, se comenzó a vender fruta en puestos callejeros en el siglo XIX y luego se convirtió, a partir de los años 60 del pasado siglo, en una inmensa galería de anticuarios en la que, como se cuenta en la película mencionada,  se venden antigüedades reales y otras que no lo son tanto. Ahora la masiva popularización de la zona ha vuelto a reconvertir aquello que ya conocimos en los años 80 (¡ay!, la nostalgia, qué bella es y cómo matiza los recuerdos). Una época punkie y canalla, el territorio de nuestra juventud más desatada (que ya es decir). Ahora es una zona de venta de baratijas, collares, camisetas y fast food. No obstante, el conocedor cosmopolita (sin ir más lejos usted amigo/a lector/a) también podrá acudir a bellas galerías de arte, a contemplar en directo el trabajo de escultores en sus ateliers o a visitar emergentes boutiques en las que lo mismo uno puede comprarse un kilt escocés completo que una chistera y olisquear sitios de comidas para hacer un alto y continuar con un extenuante día de shopping. Como Portobello es un ser vivo en constante evolución, no me cabe duda que la próxima vez que acudamos será otra cosa, habrá otras tiendas o esos peculiares cockneys londinenses serán los hijos de los que ahora vocean sus mercancías. Si hablamos de comida, y por aquello de sus reminiscencias de mercado de comidas, los sábados también encontraremos  primorosos puestos de verduras, carne, quesos o incluso pescados.  Allí se pueden comer spanish churros, frankfurts especiados de tamaño XXL y otras propuestas exóticas, orgánicas, ecológicas e incluso comestibles. Y, como somos partidarios de la gente maja y profesional, entre tantas llamadas al hedonismo nos quedamos esta vez con la...

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