Restaurante A Muralha (Funchal). En Madeira se come bien

Ago 18, 14 Restaurante A Muralha (Funchal). En Madeira se come bien

Publicado por en Destacado, Portugal

En Madeira se come bien y barato. Lo suscribe Óscar Cubillo, quien piensa volver a la isla, turística, atlántica y empinada, y repetir el menú de 12,80 euros de este restaurante.

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Restaurante La Muralla (Laguardia). Pros y contras

Jun 13, 13 Restaurante La Muralla (Laguardia). Pros y contras

Publicado por en Araba-Álava, Destacado, Euskadi

Laguardia es mi pueblo vasco favorito. Es amurallado y medieval, y está dotado con numerosos bares y restaurantes. Estos son sobre todo turísticos y suelen servir menús diarios de batalla a precio oneroso, pues te cobran 15 aurelios como si te hicieran un favor. En estas propuestas turísticas abundan las patatas a la riojana y el cordero, con resultados culinarios irregulares. A Laguardia voy siempre que puedo y un día que mi esposa rechazó comer el menú del excepcional y extramuros Restaurante Amelibia (a 16,50), buscando una alternativa, nos topamos con el menú del Restaurante Cueva La Muralla, tasca de la que recordé algún escrito positivo en El Correo. Ese día, miércoles, había cordero y menestra, y barrunté que el vino no estaría mal. Debido al artículo mentado supuse que si no entraba ese día lo haría en una ocasión futura, así que, pensando ‘no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy’, cruzamos su bar en sombras, corto y cañí. Nos acomodamos en su comedor, de diseño pasado de moda y con una mesa reservada para ‘los padres’(imaginé que sería la familia, pero se trataba de dos curas que suelen almorzar ahí), y con las otras mesas repartidas entre habituales locales y turistas de paso que suelen llenar el figón y acostumbran a visitar el comedor de abajo, el de la bodega, el del calado, más atractivo. Bueno, pues ahí fuimos el menda lerenda y La Txurri (alias Mister No), nos sentamos y nos tomaron nota con bastante desparpajo y confianza (la camarera pensaría que éramos turistas de paso y después nos veía y nos saludaba y nos hablaba por las noches en los bares de Laguardia). La espera en La Muralla la amenicé libando el vino Vallobera de año, una buena marca del pueblo que en la barra de esa tabernita sirven por copas a un euro cada una. En el menú diario de entrante inesperado había ensalada, un fijo bien aliñado según Susana, con dos trozos de buen tomate y mucho verde....

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Restaurante The Morgan Kompany (Donostia). La sonrisa de las chicas con aparato

(+30 rating, 6 votes)Cargando... Hubo un tiempo en que Uve y Cuchillo cultivaron una bonita amistad. De pronto, amaneció nublado y el florido abecedario de LQCDM perdió una de las letras más apreciadas por redactores y lectores. Y, por añadidura, el punto de vista femenino. Doble drama. Nadie sabe a ciencia cierta el motivo de desencuentro, ni qué suerte corrió la inefable e insigne colaboradora, pero sí es de dominio público que el cubierto aprovechó las escasas pero provechosas conversaciones para llenar de anotaciones su particular libro blanco. En él, apartado “Restaurantes pendientes”, unas palabras en rojo vivo: “Donostia. Morgan Company (sic). International cuisine. Slow food. Uve”. La pasada semana paré en Donostia con mi hermana sister y mi cuñado, dispuesto a comer en el Kaskazuri del Paseo Nuevo, uno de los 20 mejores menús del día de España, según Mikel Iturriaga. Quise ir, para comprobar si estaba tan subjetivamente equivocado (a mi entender, quiero decir) como en otros ejemplos, pero tras comprobar que el local en cuestión estaba cerrado ese lunes, tuve que improvisar un plan B. ¿Qué mejor ocasión para echar mano de esa agenda repleta de recomendaciones de amigos y gastrónomos? Descartados Txubillo y La Muralla, decidí seguir las viejas indicaciones de Uve. ¿Mi gozo en un pozo? Mi gozo en The Morgan Kompany. El descubrimiento resultó deslumbrante, como la sonrisa de las chicas con aparato. El local es muy acogedor, amplio, con algún ligero motivo oriental, paredes y techos en rojo y blanco (eup!) y profusión de carteles y libros en las paredes. ¿Libros? Sí, de cubismo, Tamara Lempicka, Pollock, Basquiat, Gauguin, Van Gogh, Rothko, Monet, Picasso, Hopper… Y pósters del icónico ‘Kind of blue’ de Miles Davis, del Be Bop Bar donostiarra, de cuadros tan famosos como ‘Terraza de café por la noche’, de Vincent Van Gogh… Todo a tono con la música, eminentemente jazzística. Pese a su indisimulable austeridad, una gozada de espacio, una invitación a desconectar y conversar bajo sus lámparas negras, a disfrutar de compañía y comida....

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