Casa Lita (Santander). 66 pinchos calientes y 21 fríos

May 31, 12 Casa Lita (Santander). 66 pinchos calientes y 21 fríos

Publicado por en Cantabria

El Casa Lita es uno de mis bares favoritos de Santander. Junto con el Tívoli (ahí tomo caña o clarete con bocatita de calamares recién hecho), La Cigaleña (vinos extranjeros con tapa de bacalao),el Cañadío (viña Izadi y algún pincho), el Machichaco (un blanco y me arreglo con la tapa… si nos la proporcionan, que no siempre), la Cruz Blanca (birra guiri de barril y alguna tortilla rellena potentísima), el bistró del Lasal (ohh… Lasal… qué gin-tonic de Masters por 7 euritos libé el pasado domingo leyendo el ABC de la casa) y el Café Suizo para tomar un cortado en su terraza. Jo, me molan más los bares de ahí (La Pozona/Santander) que los de aquí (El Bocho/Bilbao). El Casa Lita abrió en 2003 pero aún parece nuevo a pesar del desgaste de la mucha madera que lo compone. Según publicó el periódico Alerta en diciembre de 2010, es «la barra más espectacular de Santander». Partiendo del cocinero Joseba Guijarro (premiado con una estrella Michelin), el Casa Lita gana concursos de pinchos cuyos diplomas cuelgan por doquier y atrae a una concurrencia transversal y nutrida: turistas, familias, cuadrillas, parejas de todas las edades… El local tiene puertas de entrada (y de salida) a dos calles. En su fachada principal, que da al Paseo Pereda, se abre una amplia cristalera y tras ella se erigen dos mesas altas y redondas que son una gozada para consumir mirando a los paseantes. O para leer el ABC de la casa mientras tomas un gin-tonic a buen precio: 5 euritos el de Tanqueray, 6,5 el de Citadelle o el de Beefeater 24, 9 euros ya el de G’Vine, etc. Estos precios de los combinados se exponen en un cartel o pizarrita. Otras pizarritas anuncian las copas de vino (Juve y Camps Rosé a dos euros que toma a menudo La Txurri, el cántabro Picos o el Blau de la denominación de origen Montsant que caté la penúltima vez que estuve por 1,90), las botellas de caldos (California,...

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Taberna Marinera Machichaco (Santander). Los mejores pescados de la lonja

Hágase el lector a la idea de que el litoral español mide miles de kilómetros. Sólo en la península (excluido Portugal, claro) hay 3.167 kilómetros de costa, a los que se debe sumar el mogollón de las ínsulas: Baleares y Canarias sobre todo. Pues el periódico ABC hizo este estío una selección de los mejores restoranes marineros de España y le salieron 19 nombres. Cupo el Machichaco y rezaba el texto: «Al Machi, como se le conoce popularmente, se va a comer las mejores rabas, guisos marineros y el pescado más fresco de la lonja». El colega Pato, que es cántabro, se asombró ante la elección y balbuceó: «Si es una tasca…». Ya, pero como lo recomienda el ABC… Además, como nos reveló una camarera al recoger la mesa: «No sabíamos que nos iban a sacar. Para salir en estas listas se paga, pero nosotros no pagamos nada». Nosotros debutamos en el Machi durante el Festival Turborock celebrado en Santander. Invitó La Txurri, que estaba en racha. El Machichaco se esconde cerca del Hotel Bahía, o sea en el cogollito comercial de La Pozona, próximo a sus estaciones de bus y tren. La terracita se le suele llenar y el comedor inferior también. La barra de la foto se ve afanosa y concurrida y el comedor superior suele merecer ocupaciones cumpliditas. La decoración es un tanto minimal-tradicional, y nosotros nos aposentamos arriba. Nos atendió una maître flaca que nos aconsejó, informó y, en previsión de que nos hastiáramos, corrigió la inicial petición de entrantes borrando las raciones enteras y reescribiendo medias. Pretendíamos comer pescado, claro, y nos ofreció machote, dorada… La Txurri preguntó casi impertinentemente si eran de piscifactoría y la delgada señorita respondió paciente, amable y orgullosamente que no. La carta de papeo es larga en el Machi y la de bodega competente y a precios no baratos aunque asumibles. A las marcas de los vinos les apoyan explicaciones subjetivas alegres, en plan el chef David de Jorge. Yo pedí Soliterra (16,20, IVA...

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