Por comentar: qué buena la tortilla de la Cafetería del Ensanche (Bilbao)

Son muchos quienes sostienen que la inventó el general Tomás de Zumalacárregui durante el sitio de Bilbao (¿dónde, si no?), para mantener en pie al ejercito Carlista. Pero bien podría haberla ideado Merlín, Robert Houdin, Ted Annemann, Doug Henning, Uri Geller o David Copperfield. La tortilla de patata requiere un poco de arte, pero tiene mucho de magia. Cómo pueden combinar tan bien huevo, patata y cebolla (por favor, Capel, mejor con cebolla); de un modo tan delicioso, con la misma armonía que lo hacen el cielo, el mar y la tierra. La sencillez es la esencia abracadabrante de esta preparación que en Bilbao tiene varios santuarios, entre los que figura la Cafetería del Ensanche, la de Kepa Landa. Allí, en Henao 12, en un local elegante, forrado de madera y bien cuidado, la tortilla se sirve a destajo (lo que permite degustarla templada, en muchas ocasiones), sabrosa, sin cuajar del todo y con buen sabor. Una apuesta segura, la antítesis de esos tortillones gruesos y resecos que merecen el apelativo de “tortilla de madera”. Ni desleida, ni apelmazada. Eso sí, la calidad tiene un precio, y en esta cafetería-restaurante (que también presume de bacalao, rabo de buey, buenas carnes y guisos caseros) el pincho, ni grande ni pequeño, se despacha a 1,90 euros. Con café solo, el desayuno sale a 3,40; con crianza (y es que aún nos gusta el vino, desde el mediodía), a 3,60. Lo dicho, no es el local más barato de la zona, pero sí es un valor seguro. (Igor Cubillo) Don...

leer más