Malus Mama. La exclusiva dulzura de aquel manzanal junto al cementerio

Dic 11, 15 Malus Mama. La exclusiva dulzura de aquel manzanal junto al cementerio

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Iñaki Otegi elabora en Astigarraga una exclusiva sidra naturalmente dulce emparentada con la ice cider canadiense. Una delicia que envejece en barrica, nada tiene que ver con el resto de sidras guipuzcoanas y se degusta en los restaurantes gastronómicos.

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Pista: las pochas con mejillones y wakame de Chanquete

Nov 25, 14 Pista: las pochas con mejillones y wakame de Chanquete

Publicado por en Destacado, Pistas, Productos

Conservas Chanquete merece un aplauso por permitir que pases por un gastrónomo de relumbrón con sólo abrir una de sus latas. Ésta ensambla las esencias de pochas, mejillones y esa suerte de verdura marina que es el alga wakame.

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Gastronomika. ¿Dónde están los cocineros guipuzcoanos?

Los miembros del Comité Técnico de Gastronomika constituyen una avejentada cuadrilla de amigos que, con su dictadura bananera, provoca en la provincia un tapón generacional de imprevisibles consecuencias.

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El Baret de Miquel Ruiz (Dénia). Comida de estrella a precio de saldo

Jul 08, 13 El Baret de Miquel Ruiz (Dénia). Comida de estrella a precio de saldo

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(+88 rating, 20 votes)Cargando... Hablemos claro. En el mismo momento en que me dijeron que mi destino era Dénia, pensé: “cojonudo estupendo, así comeré en elPoblet“. Al de un rato ojeé la web del restaurante de Quique Dacosta y comprobé que no hay carta, sólo ofrecen dos menús: Universo local (148,50 euros, IVA incluido) y Made in the moon (181,50). Comería el largo, claro: pétalos de rosa, raíces de ceps, hojas varias (dubonnet, maíz, hierbas en escabeche, manzana, castaña), liquen, alga dulce con emulsión de codium, proteína de ostra… Después de recorrer 751 kilómetros, 33 euros no iban a ser un problema. No. Efectivamente, 33 euros no iban a ser un impedimento para sentar mis posaderas en tan reputado comedor, lo sería el desembolsar más de 275 euros por pasar un rato meneando el bigote. El dinero que muchas familias tienen para todo el mes. ¿Por qué tanto? Porque uno es pobre pero también le gusta el vino, y la opción maridaje se ofrece a 93,50 euros. ¡Alegría! Piensen ustedes lo que quieran, pero preferí repartir mi pobreza entre los hosteleros de la localidad, en varios días. Durante mi corta estancia en la cabecera de Marina Alta desayuné como un marqués en las terrazas de Jamaica Inn y restaurante Fernando; tomé vinos y tapas en la Bodega del Puerto, Sancta Sanctorum, El Convent y Tasca Eulalia; comí en La Seu, La Cova del Mero, El Baret de Miquel Ruiz, Republic y en el asador gallego de Ramón; y cené en las mesas de La Tía Pepa Teresa, Les Monges, Les Marines (aka Casa Federico)… No son pocos lugares, y aun creo que me sobró pasta. No lo voy a comprobar; mi sensación es que salí ganando. Prefiero mil veces descubrir y disfrutar a lo grande en un lugar como el referido baret, a experimentar la obviedad de comer a gusto, y a precio de oro, en un tres estrellas Michelin comandado por un Premio Nacional de Gastronomía. No me malinterpreten, con esta larga introducción no pretendo...

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