Gran Hotel Puente Colgante (Portugalete). Manos arriba

Mar 17, 14 Gran Hotel Puente Colgante (Portugalete). Manos arriba

Publicado por en Bizkaia, Destacado, Euskadi

(+25 rating, 5 votes)Cargando... Qué quieren que les diga, casi me avergüenza confesarlo, pero hace unas semanas acudí a un restaurante sabedor, de antemano, de que iba a pagar nada menos que 20€ por una ración de paella. Y no se trataba de ningún templo levantino del arroz; no era Paco Gandia, en Pinoso, ni La Sirena, en Petrer. Ni mucho menos. Se trataba del restorán del Gran Hotel Puente Colgante, un austero refectorio al que acudí sin oponer gran resistencia, en parte con la vaga esperanza de paladear una paella realmente excepcional, y en mayor medida porque se trataba de una comida de buenos amigos, y en esos casos, ya se sabe, o uno asume la organización, o calla y paga. El caso es que, como ya imaginarán, lo servido no compensaba lo desembolsado. De hecho, se cumplieron mis peores pronósticos, pues la paella “de pescado y marisco” resultó ser poco más que un arroz prácticamente blanco, fehacientemente deslavazado y poco gustoso. No parecía haberse cocinado en un fondo sustancioso; más bien, la apariencia era la de un arroz hecho aparte e incorporado, posteriormente, a un caldillo insípido. Le sumamos una pizca de verde, otra de rojo, unos escasos y minúsculos trozos de pescado, un puñado de langostinos, y santas pascuas. Dos langostinos por cabeza, para ser más preciso. Ni el gusto, ni la textura, ni la apariencia, ni el gasto en materia prima justificaban tamaño desembolso. 20€ (220, los 11 comensales), recuerden, a los que había que sumar otro puñado si se quería comer con vino (como es costumbre) y cerrar el almuerzo con postre, aunque fuera compartido (nueve para once personas). Un dislate, la enésima prueba de que nos la metieron con el euro. ¿Que no? ¿Saben cuánto pagamos por tres litros de agua? 9 euros. 1.500 de las antiguas pesetas. Han leído bien. También regamos el amago de paella con Sierra Cantabria crianza (13,50€), un caldo cumplidor, dotado de regularidad, que acostumbramos a pedir cuando lo vemos en los bares....

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Bar El Ancla (Getxo). Docena y media de pinchos

Desde siempre he conocido el bar El Ancla, sito enfrente del desaparecido Gran Cinema de Las Arenas. No obstante, nunca había entrado en él. Me parecía demasiado estrecho, cutrín y lo evoco ahora con serrín en el suelo y azulejos en pared. Pero lo consideré de otra manera, con más respeto, cuando un día me dijo el amigo Topo: “¿Sueles ir a El Ancla? Ponen pinchos muy buenos”. Y un día, de casualidad, crucé su puerta con ella, tomamos un pincho rico, percibimos la nula empatía detrás de la barra y… al poco cerraron el bar por reforma, antes de darnos tiempo a ir por segunda vez. Cuando reabrió, por su diseño modernista parecía un local más de la cadena de bares de pinchos que ha brotado triunfal en Las Arenas, con el Aker de la zona de la calle del Club, el Sugaar de la Plaza de los Enanos y el Maddi de la calle Mayor. Pero se trata de una impresión errónea, pues lo mantienen los mismos dueños o encargados de antes. Y otro día ya de 2010, ya remozado el bareto, entramos La Txurri y el menda con intención de curiosear y de no regresar… y hala, se puede decir que ahora El Ancla es de nuestros bares favoritos de Las Arenas, junto al Irrintzi y el Aker de la zona de la calle del Club (exactamente ésa es la calle Arlamendi). Ha mejorado estéticamente El Ancla con el remozamiento. La estrechez inherente al local se ha disimulado gracias al ancho espacio de la entrada, se cuida la presencia estética y hay mucha luz. La cerveza es de la marca germana Veltins (la séptima más vendida en Alemania), numerosos tintos se exponen en una cámara con cristalera (Viña Alberdi, Glorioso, Díez Caballero, Marqués de Riscal, Sierra Cantabria, Medrano…), y entre las ginebras están las que me gustan: Tanqueray, Bombay, G’Vine, Mombasa, Hendricks’, Bulldog… y alguna que aún debo probar: Master’s. En las pantallas de televisión de ambos extremos suele estar encendido...

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