Taberna de La Cerca (Santa Eulalia de Oscos). Subidón de chuletón en un entorno muy molón

Los que acudan por primera vez a Oscos, una reserva de la Biosfera, encontrarán unos paisajes únicos. “Únicos”, bonita palabra que empleada en plural parece una contradicción, muy polisémica.  ¿Qué queremos decir con ella?.  Únicos son los centenares de rutas de senderismo, conjuntos etnográficos de gran valor cultural, núcleos urbanos como Taramundi, historia y naturaleza, en un cóctel que en unos pocos kilómetros cuadrados nos transportan por decenas de sensaciones. Es, ahora, el turismo del futuro. Un turismo de calidad, unido a su entorno, que sirve como elemento cohesionador de la economía y la cultura local y que atrae a un visitante concienciado, sostenible, respetuoso y no deprededador con el espacio que visita. Uno de los mejores ejemplos de este tipo de turismo, y de las instalaciones que vienen aparejadas al mismo es la Taberna de La Cerca, en el bello enclave de Santa Eulalia de Oscos. Somos gentes de impulsos, que no impulsiva, y entre todas las ofertas gastronómicas de la zona, que son muchas y variadas, nos decantamos por este restaurante por la autenticidad que respiraba desde que te lo encuentras a la vuelta de un camino en la salida del pueblo. Pese a todo, preguntamos a varios paisanos y todos coincidieron en señalarlo como un lugar de mérito. Así que abrimos el portón que da paso en el muro de piedra que rodea la Taberna y, ¡oh, sorpresa!, nos vimos transportados a un bellísimo patio empedrado, lleno de macetas y rincones musgosos, con un ambiente celta en cada esquina que casi nos tira para atrás del subidón estético. Pero aquello no era el restaurante. Nos habíamos colado, sin quererlo, en la parte privada del caserío que reúne el sitio de comidas. Rectificamos y acertamos con la taberna, así nos lo dijo un amable señor, armado con un enorme cuchillo que luego se presentó como el cocinero y parrillero. Al verle con ese estoque nos apresuramos a identificarnos como gente de paz y poco dispuestos a la bulla o a la riña. Y...

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