Cervecería Cruz Blanca (Bilbao). Qué cruz, señor, qué cruz

Como en octubre todavía hemos podido disfrutar de unos días maravillosos en Bilbao,  nos decidimos a pasar el día fuera de casa. Tras una mañana estupenda, gozando de columpios, parques y demás temática infantil, por completar el disfrute dejamos que fuese el pequeño de la casa quien decidiese dónde comer. Deberán entender, señores lectores, que cuando uno es tan joven (cerca de 7 años) no controla bien esto del disfrute gustativo y puede ocurrir, como en este caso, que el sitio elegido no sea, digamos, un buen sitio.

Sobre el local, ubicado en el Centro Comercial Zubiarte, nada que objetar, franquicia repetitiva donde las haya, con mesas y sillas de madera y, en este caso, con terraza interna puesto que, aunque estas en el exterior del “restaurante”, es un segundo piso que da hacia el patio interior.

Aparece el camarero, muy simpático, muy correcto y atento en todo momento (probablemente, lo mejor del local) y nos deja las cartas de aproximadamente 60 x 50 cm; a los adultos nos cuesta pasar las hojas, pero el niño se lleva por delante las copas de la mesa. ¿Tan difícil es hacer las cartas de un tamaño mas comedido?

Salvo el pequeño, que se zampó un menú para él solito, a base de patatas, salchichas, croquetas, postre y agua, por 5,95 euros, los demás decidimos compartir lo siguiente:

Una ensalada caliente (8,90 €), que más bien era una ensalada fría donde añadieron trozos de champiñón pasados por la plancha. Mucho verde y poco acompañamiento.

Unos nachos con queso (4,95 €), abundantes de cantidad pero escasos de queso, con todo en el fondo, lo cual hacía que los primeros estuviesen secos y los del final totalmente empapados, pero aun así estaban bastante apetecibles.

Unas patatas seis salsas (3,95 €), gordas, grasientas, congeladas y con unos cuenquitos de salsa ínfimos. Si te decantabas por una de ellas ya podías ser rápido, porque se agotaba en un periquete.

De postre sacamos sólo un brownie (4,20 €), pues la aceitosidad de las patatas no nos permitía saborear uno para cada uno. En cualquier caso, sabia elección, pues la ración fue generosa, un poco empalagosa pero apetitosa.

Como somos gente seria y habíamos llegado en coche, regamos todo con dos botellas de agua, de litro, fresca que no fría, en botella de cristal. Pedimos la cuenta y lo que hubiese pasado por ser una comida más de restaurante barato de comida familiar de fin de semana con crios, se convirtió en un atraco por el precio del agua, ¡¡3,70 € cada botella!! 7,40 € por las dos, 1231 de las antiguas pesetas. Una infamia, un atropello, un robo, vamos, que no estábamos en ningún restaurante de postin, aunque el precio del agua fuese tal.

Pagamos y marchamos. Eso sí, dejamos propina, pues el trato eficiente, correcto y muy agradable del camarero así lo merecía. Y es que una usura por parte del patrón no quita para un buen servicio del peón.

(el tal iván)

web de Cruz Blanca

ver ubicación

C.C. Zubiarte. C/ Lehendakari Leizaola, 2 – Local A5; 48001 Bilbao

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