Berebar (Bilbao). Cus-cus y poteo, no es incompatible

Somos seguidores del Berebar, de su comida pero sobre todo de los castas de sus dueños. La multiculturalidad que se presupone a la zona de San Francisco, en Bilbao,  tiene en este Bere-bar su mejor reflejo. Aquí, en un sitio no demasiado lustroso,  puedes encontrar la mejor cocina de la zona del Atlas marroquí en un envoltorio añejo, de los de gotelé gordo y sin complejos. Desde la barra en la que se puede potear al estilo chiquitero, ya que sirven alcohol al contrario de otros locales con dueños musulmanes, hasta los comedores, todo es auténtico. Sus propietarios llevan muchos años integrados en la capital vizcaína y lo demuestran chapurreando euskera, con giros idiomáticos de la zona y sobre todo con ese afecto desenfadado y sin compromiso que tanto nos gusta.

Y luego está la comida, que la bordan. En mi opinión, nada modesta, es el mejor restaurante árabe de la zona y, si bajamos a la relación calidad/precio, es ciertamente imbatible. Sirven un equilibrado humus de aperitivo en todos sus menús que es mejor que la mejor pasta de garbanzos que hemos probado en marruecos o Túnez. Su cus-cus es pantagruélico, con un solo plato ya tienes para toda la comida y la sémola y el cordero siempre están en su punto. Las verduras que lo acompañan son perfectas, duras y gustosas. No conviene dejar de probar su harira‚ la mousaka‚ los tajines‚ la pastela y sirven también bocadillos y ahora, siguiendo el Sign’o’the times, se han sumado a la moda de los pintxos morunos y del kebab, pero no nos engañemos, su kebab no tiene nada que ver con el de las franquicias. Su cordero es real y no una pasta apelmazada hecha de restos de vaya Vd. a saber de dónde los sacaron. El mejor remate es siempre su té, suave como el amor y dulce como la muerte, acompañado de pastelitos árabes.

Currucucucus-cus ¡palomaaa!

Currucucucus-cus ¡palomaaa!

Si el lector no es de Bilbao, además de compadecernos de su mala suerte, le diremos que la zona no es precisamente el centro. Sabemos que en las oficinas de turismo desaconsejan la visita, pero nosotros llevamos acudiendo desde hace años y jamás hemos tenido un percance. Bien es cierto que hay de vez en cuando peleas como la del día de nuestra última visita en la que, al estilo del Oeste, todos se pelearon con todos en la calle Cisco en una alegre kermesse, pero también les diremos que la cosa no suele ir con los visitantes, sino que las zurras se reparten entre los habituales de la zona. Ustedes, que son gente de mundo, viajeros aventajados, gourmets exquisitos (sino, no leerían este blog) acudan al Berebar y no se dejen retraer por famas, duelos o quebrantos.

Algo tendrá la cosa cuando hasta nuestro querido Fermín Muguruza  (gracias por el platito de jamón al que nos invitaste  en tu txoko, man) le dedicó una canción llamada, cómo no, Bere-bar:

San Franciscon bueltaka BAP taldeak zioen moduan
Kasu honetan, alabaina! Bilbon gara, ez Californian
Bere-Bar tabernak du izena Bertan dugu
Topagunea Kontrainformazioaren gogoa
Lizarra-Garazi Akordioa
BEREBER, BEREBER, BERE-BAR
Ez ikutu nire laguna!
Ez ikutu! Ez!
Basque Electronic Diaspora Esan Ozenkiren afitxak
Berberiarra – Amazight-a Arabiera ikastaroak
Ditugun hitz berdinak oroituz
Hartu-emanik ez izan arren Izen-isem, aker-iker
Azraf dela Ihia, ahaztu gabe
Jai honetan abestuko dugu
Sentsualtasunaz, poztasunaz
Oinazea, alkohola, kartzela
Amodioa, mina, eguneroko bizitzaz.

(Le gusta la multiculturalidad y desprecia el riesgo, Dicky)

ver ubicación

Calle de San Francisco 65; Bilbao, pues (Bizkaia)

94 415 59 13

2 Comentarios

  1. marta /

    precio?

  2. Paco Ramone /

    La foto la sacaste a escondidas, no? Qué demonios hay en ese plato?

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