Kaype-Quintamar (Barru). ¡Castigados sin tapa!

No sé si ustedes han tenido algún cachorro de perro; en su defecto para este experimento también sirve un niño. Si a ese cachorro (o niño) se le premia o se le castiga cuando hace las mismas cosas (cagar, llorar, saltar) de manera aleatoria,  el sujeto de la disciplina  (o del premio) acabará volviéndose loco, asocial, un psicópata en definitiva. Se preguntarán el porqué de esa prueba de conductismo de primero de EGB en una bitácora de gastronomía. No se impacienten,  hay una explicación. Esto tiene que ver con la, para nosotros, extraña costumbre  de algunos sitios de poner o no tapas a sus visitantes con las bebidas que sirven. No se sigue  una pauta, ni una regla, ni tan siquiera un método. Sólo hay una coincidencia en esa serie no estadística. El único del lugar castigado sin tapa suele ser el que esto escribe. Uno que, al contrario que Oscar Cubillo, no tiene la autoestima alta y no se ve guapo ni siquiera en compañía de insignes feos, tiende a pensar en extraños  castigos del destino o directamente en manías no confesadas por los propietarios de lugar.

Ejemplificamos este comportamiento en un lugar que, aparte del castigo tapero, nos encanta. El Kaype Quintamar (nombre espantoso donde los haya) de Barru es un hotel con restaurante y terraza que tiene la fortuna de estar aposentado en un de los lugares más bellos de la ya de por si bella Asturias. En concreto,  su fantástica terraza, recientemente restaurada, está a 15 metros de las doradas arenas de la playa de Barru, una de nuestras preferidas.  Allí acudimos en chancletas al aperitivo del mediodía y pedimos sus excelentes rabas o simplemente unas aceitunas para que pase mejor la cerveza o el Martini. Una vez sentados, el tiempo pasa de manera indolente y todo se ve mejor, pero hasta que consigues que te hagan caso sus olímpicas camareras la paciencia se ve puesta a prueba. Y eso por no mencionar las tapas. Todos se llevan su correspondiente ración de empanadillas y siempre suele ser nuestra mesa la castigada sin tapa.

Vaya, vaya, aquí no hay tapa. ¡No hay tapa!

Vaya, vaya, aquí no hay tapa. ¡No hay tapa!

Aparte de eso,  su restaurante tiene un más que decente menú del día, que suele bordar la paella y las ensaladas y que, en otra muestra de lo arbitrario de la dirección/gerencia de la casa, suele cambiar de precio con más rapidez que las cotizaciones de la Bolsa de Atenas. Un día 12 euros, al siguiente 10, la semana próxima 11. ¡Aprovechen oigan,  que está de oferta la paella! También nos aseguran terceras partes que ponen unas grandes mariscadas, pero para confirmar ese extremo tendremos que esperar a la experiencia directa, somos así de abnegados.

Seguiremos acudiendo al Kaype Quintamar, no nos importan sus brusquedades ni sus olvidos. Tienen algo que no se puede pagar con dinero y que está por encima de las veleidades de sus camareras: un paisaje idílico y unas botellas de Mahou bien fresquitas. Aunque nos vuelvan locos con sus caprichos.

(se ve feo y se aproxima conductistamente a la frustración tapera,  Dicky)

web del restaurante

ver ubicación

Hoteles Kaype-Quintamar; Playa de Barro; 33595 Llanes (Asturias)
W 4.82536º N 43.43488º
Teléfono: (+34) 985 400 900
Fax: (+34) 985 400 418
e-mail: info@hotelkaype.es

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