El Jornu (Pancar). Pescado salvaje del Cantábrico a precios de hace una década

Me lo decía mi padre. Si eres bueno haciendo tornillos no te dediques a los clavos. Cada uno sabe lo que se le da bien y los experimentos se agradecen, por aquello de la  investigación y el desarrollo , pero dejemos ese campo a los astronautas como Adriá. En el Jornu son especialmente buenos con el pescado salvaje del Cantábrico. En ese campo no tienen nadie que les haga sombra en kilómetros a la redonda. Lo saben y se sabe. Así que nada de prueba/error. Si usted va al Jornu, pida pescado. Pida lo que pida, será fresco, estará bien tratado y tendrá un precio que hará sonrojarse a la competencia. Si está especialmente animado, solicite una parrillada de pescado. Se sirven en raciones para dos, pero tres personas podrían alimentarse perfectamente y, si les queda hambre, con pedir un postre casero, asunto arreglado. Eso es lo que solemos hacer y siempre nos vamos a casa con una enorme sonrisa. Los pescados que se incluyen en la parrillada son los que marca la llegada de los barcos a la rula del día. Así nosotros hemos encontrado en el plato especies como el xaragu, el rey, la lubina (salvaje, un respeto) el paragu o el bonito. Todo ello acompañado de patatinas, un refrito austero y unos langostinos que dan la nota de color al plato. El Jornu tiene dos comedores, el primigenio, puro sabor rural al estilo asturiano y el que llaman el palomar, moderno, en maderas y acristalado. A mi me gusta más el primer comedor pero se que la gente tiene más querencia por el segundo. El servicio arrastra una, en mi opinión, inmerecida fama de corta-rollos pero a nosotros siempre se nos ha tratado con corrección y profesionalidad. No obstante , nos da morbo eso de que vayas con la expectativa de una reprimenda. Nos gusta que nos riñan si forma parte de la escenografía. La carta de vinos es sorprendentemente ecléctica y tiene sorpresas en cuanto a la selección, a unos...

leer más