Restaurante Le Pastoral (Oloron Sainte-Marie). Cerocerismo gastronómico

NOSÍ (+5 rating, 1 votes)
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Imagen tomada de tourisme-oloron.com

The great rock and roll swindle, el gran timo del rock and roll que denunciaban Sex Pistols, ha dado paso a The great neuve cuisine swindle, el gran timo de la nueva cocina francesa. Al menos, al engaño de que la cocina francesa es la mejor del mundo. Mejor que la española (¡ay, que me da la risa…!). Cuestión de chauvinismo, supongo.

Nuestro paso por La Pastoral, en Oloron Sainte-Marie, lo corrobora. La comida fue horas antes de que La Roja diera el consabido meneo a la selección alemana en la semifinal del Mundial de fútbol y, frente a nuestro tiqui taca, el cocinero del restaurante del hotel Alysson, Christophe Dodard, no hizo gala más que de un vacío cerocerismo gastronómico.

Primero plantaron en el plato una mise en bouche, especie de txupito de gazpacho con una brocheta de tomate tipo cherry e insípido queso blanco a modo de techumbre. Ni fu, ni fa. Un brindis al sol cuya cubierta, por cierto, era servida por la tarde a modo de tapa con las consumiciones, lo cual nos recordó a las albóndigas de esos restuarantes en los que no se tira nada. A continuación se sirvió mitonnée froide de boeuf mode a la vinaigrette d’olives noires, una especie de pastel de carne frío, donde gelatina servía para ensamblar chicha y vegetal. Fácil de comer, pero incapaz de excitar mínimamente. Y cerró la tanda de salados dos de saumon aux milles légumes, un lomito de salmón poco sabroso servido con verduritas y legumbres.

La sorpresa llegó con los postres, pues se sirvieron nada menos que cuatro (¡4!): buenas las lonchas de queso de oveja y queso de cabra escoltadas por la típica confitura de cereza; rico el soufflé froid au citron vert et aux saveurs exotiques; prescindible totalmente una especie de flan gelatinoso, con regusto a almendras amargas y cubierto de mermelada, por insípido y por ser presentado en un lamentable vasito de plástico; y sorprendente la textura liviana de una especie de profiteroles semivacíos que acompañaron a los cafés.

Conclusión. La que te imaginas: ya se sabe que cuando se sale a empatar, lo más normal, y lo más justo, es perder.

(cuchillo)

Web del hotel Alysson

24 Boulevard Pyrénées
64400 Oloron-Sainte-Marie (France)

05.59.39.70.70

escanear0002 (2)El autor: CUCHILLO

Es el pequeño de los Cubillo Brothers. Nació en 1991, en el mismo Bilbao, es más de salado que de dulce y acostumbra a disociar, con lo cual cambia de apariencia física con frecuencia. Como Robert de Niro antes de rodar Toro Salvaje, pero a lo tonto, por la cara. Él es más de toro tataki. Aprendió pronto que Dow Jones no es un cantante, le incomoda la fama de criticón, pues siempre ha sentido simpatía por el débil, y una máxima guía su proceder: «más vale que zozobre, que no que zofarte…». Católico practicante, que no celebrante, en su bautizo el párroco ofició vestido de Elvis, cantó himnos y salmos, y entonó el ‘Burning Love’. Vio la luz el día que se fotografió con Ferran Adrià y el de L’Hospitalet de Llobregat le puso una mano sobre el hombro al tiempo que decía: «Cuchillo, la gastronomía es el nuevo rock and roll». Amén.

1 Comentario

  1. Solomonkey /

    Pero que esperabas de platos que son imposibles de pronunciar. Les ponen nombres raros para enmascarar su ausencia total de creatividad.

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