El valor de los detalles

Puesta de sol desde la terraza del Kurtze Bekoa (foto: Igor Cubillo)

Ya son varias las personas que nos han recomendado el Kurtze Bekoa, la taberna asador localizada frente al colegio Askartza Claret, en Leioa. Nos han dicho que allí se come fenomenal por un precio ajustado. Aún estamos pendientes de comprobarlo, pero estos días nos hemos dejado caer por allí, para tomar una fresquita, y nos ha gustado. Hemos visto caer el sol sobre el monte Serantes, desde su terraza con mobiliario y cercado de madera, y hemos disfrutado. Hemos logrado relajarnos pese al continuo rumor del tráfico, a pesar del rugido de los coches que transitan por la carretera que lo bordea. La cerveza ha ayudado, sí, pero más lo ha hecho la tira de tortilla a la que el encargado del local nos ha invitado, sin conocernos. Una porción que rivaliza en tamaño con la que cobran a buen precio en el Scala bilbaíno, sin ir más lejos.

Convite.

Hemos redescubierto el valor de los detalles, de la deferencia hostelera hacia el noble cliente (aunque éste no sea habitual), hemos recordado aquellos tiempos en que en Bizkaia te invitaban de saque al caldito (para entrar en calor), hemos bebido el doble para agradecer el convite (¿algún emprendedor cree realmente que se pierde dinero por sacar un platito de cacahuetes o un montoncito de patatas fritas?) y nos hemos quedado aún con más ganas de comprobar su habilidad a los fogones. Como dice Dicky que dijo MacArthur, volveremos. Vaya si volveremos.

1 Comentario

  1. nosotros hemos disfrutado de su cocina en varias ocasiones, recomienso la ensalada templada,la chuleta y sus fabulosos pescados a la brasa, os invito a comprobarlo y me dareis la razón

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