Gastronomika & LQCDM. Muuuuuuy profesionales

Abacanto al canto (foto: cuchillo)

Ayer nos plantamos en el área destinado al profesional en el congreso San Sebastián Gastronomika, tinglado montado por El Diario Vasco y grup gsr a mayor gloria del nuevo rock and roll, y cuya tercera edición pretende empaparnos de sabores trasatlánticos. Tras acreditarnos y contemplar las sonrisas de las azafatas del evento al escuchar nuestro nombre, “Lo Que Coma Don Manuel”, entramos con paso firme y nos dimos de bruces con la caseta de Inedit, la cerveza creada por nuestro amigo Ferran Adrià y su equipo de El Bulli para el grupo Damm. Una persona trajeada ordenó el tráfico y una chica nos sirvió el líquido elemento en copa, directamente de una botella de 750 ml, al tiempo que nos comentaba que la cosa de trataba de comprobar cómo esa cerveza es fruto de mezclar otras dos y ha sido “tratada con vino blanco” para lograr el objetivo final de acompañar cualquier tipo de alimento; que se ha concebido cual cerveza de mesa, para acompañar una comida completa, no ya únicamente para ser consumida como simple aperitivo, frente a la tele, a la hora del partido de fútbol, o acodado en la barra del mar. Te subes a una tarima, maridas con encurtidos (gilda con su pimiento rojo y su aceitunón), verduras (brochetita con rica salsa al fondo del cuenco) y quesos (una especie de pastelito, mezcla de manzana y queso, convenientemente bronceado), compruebas que, sin que sirva de precedente, los comerciales no te están engañando y piensas que ha sido una excelente idea acercarse hasta Donostia, pardiez.

Muy profesional.

Seguimos nuestro recorrido y tuvimos oportunidad de comprobar las bondades de la Torta del Casar de Rafael Majuelo, una exquisitez que no necesita de microondas ni bobadas para fundirse. Más floja es la versión curada de la cosa, que se exhibe y se cata junto a un escaparate de marisco realmente gigante, ríete tú del Señor Cangrejo. Si se monta una buena en Fondo de Bikini, yo quiero tener de mi lado a ese centollo, una araña que podríamos dotar de bombillas y colgar del techo del salón, y a ese bogavante de pinzas como morcones. Pasamos por delante de tres o cuatro expositores de vinos y no pudimos seguir sin ratificar las bondades del queso Gorgonzola, dispuesto sobre fina tosta salada. Viva Italia.

Salimos corriendo cuando una señorita nos ofreció chupitos de una bebida a base de cafeína y taurina (horreour), seguimos apretando el paso frente al stand de bonito Olasagasti, un comercial de Lasarte nos habló de las bondades de su pan y probamos el jamón de Germiniano, despachado en un stand inspirado en la estética de las joyerías y cortado con mimo como si no tuviera hueso. “¿Vendéis ensobrado?”, nos preguntaron. Hombre, si la comisión es buena, todo es cuestión de hablar…

Chin chin (foto: cuchillo)

Vimos que la gente se arremolinaba donde había pitanza y bebida gratis total, pero no donde se despachaban cuchillos y uniformes, por ejemplo. La señora que servía en Juvé y Camps miraba para otro lado, mareaba la perdiz instalada junto al mostrador de Gobierno Vasco, a mayor gloria de los productos con Eusko Label. Saludamos a Urko Alberdi, de Gaurko Catering, el reserva de Viña Pomal lo bebimos acompañado de excelentes embutidos (jamón, chorizo, lomo, salchichón) y poco después nos tiramos por encima, literalmente, un cóctel preparado por la gente de ron Santa Teresa. Viva Venezuela. Había que secar polo y pantalón y qué mejor sitio que la sala donde se promocionada Bahía, marca donostiarra de ginebra y vodka, a base de Arzak (reconocido “toniquero bucanero”), jovencísimas modelos que levantaban piropos a su paso (país…), más jamón y gintonics servidos a discreción por camarera de generoso escote.

Secos por fuera, seguimos mojando el gaznate con cerveza Keler 18, otro producto local que ha sido incluído entre las mejores lager del mundo mundial por la World Beer Awards 2011. Y con cava Gramona. Conocemos el Imperial, así que catamos un 100% chardonay cuyo nombre no recordamos (a esas alturas…) y su Tres Lustros, bien rico, personal, con acusada personalidad y sabor a uva.

Surtido de Joselito (foto: cuchillo).

Rico estaba también el tinto Torre de Oña, maridaba con el huevo cocido que ofrecía Gorrotxategi, nos quedamos con pena de no catar las conservas de Salanort pero matamos el gusanillo con dos tablas en el reservado de Joselito, donde el comercial Mikel (de Bilbao él) nos contó todas las bondades de esos gorrinos anillados que nos observaban desde un mural. Y dio muestras de saber estar cuando a la pregunta “¿Conocéis Joselito?” le contestamos, con mezcla de seguridad y complicidad, “Hombre, ¿quién no conoce el jamón cinco jotas?”; “Ésa es otra marca”, respondió Mikel mirando al cielo, pero sin atisvo de violencia.

De postre, vasito de yogur Goenaga, que proponen mezclar con un amplio surtido de complementos que abarca confituras, cereales y aceites, y un solo doble en cafés Aitona, donde charlamos con la simpática Leire, embarazada de mellizas. Todo ello en menos de tres horas y sin un rasguño. Muuuuuy profesionales.

(sólo se tiró un copazo por encima Igor Cubillo)

2 Comentarios

  1. Mr Duck /

    no lo pasais mal, no…menudo ramillete de chicas gintonic. Si lo sé os doy un tuper…

  2. Oscar Cubillo /

    Podría decir que me muero de envidia, pero como el encuentro culinario éste se desarrolla en San Sebastián, pues me da un poco igual. La cerveza Inedit ya la he probado. Muy rica y elegante, con un punto cítrico muy gracioso y sin exceso de burbujas eruptivas. La Inedit va de cine con pollo asado y ensalada, por ejemplo. Y los embutidos Joselito los tienen en el Corte Inglés. Cuando no hay colas, en su charcutería pillo morcillas y además unos gramos al corte de chorizo y salchichón Joselito. Muy rico. Alegra la vida. Salud.

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