Restaurante Lasal (Santander). A peor, pero aún sobresaliente

(+5 rating, 1 votes)Cargando... Tercera vez que me siento en su comedor y tercera vez que lo cuento en este blog. Y es que, a pesar de las novedades negativas, el restaurante santanderino Lasal sigue siendo nuestro favorito. Lo visitamos de nuevo durante las Octavas Jornadas de los Productos Gastronómicos de Cantabria (hala, por mayúsculas que no quede) y a mitad de la sentada sentenció inapelable La Txurri: «Lasal nunca falla». Claro que no… Gastronómicamente sigue cursando a un nivel estratosférico y la relación calidad/precio es misteriosamente competitiva, pero ha cambiado el servicio de sala a peor. De los fogones se sigue encargando el chef Fausto Alonso, pero del comedor ha desaparecido el maître David, ese que te recomendaba las croquetas de gambas por fantásticas y te lo creías. Además, parecen haber desaparecido también las dos chavalitas atentas y amables que servían las mesas y la barrita de la entrada. Ahora hay otro plantel, menos redondo. Un maître trotamundos vestido de chamarilero que pronto vendrá a currar a Euskadi, un camarero un tanto lento y distraído, y una camarera hispanoamericana (quizá una cubana felina, no sé) que certificó todos los tópicos negativos de los hosteleros suramericanos. Así, de memoria, a nosotros nos trató saltando del usted al tú, nos hablaba con una cercanía no solicitada ni bien recibida, se equivocó en el vino que nos escanciaba (lo calificaba de Priorato, hasta que me di cuenta y le observé que era Somontano; entonces leyó la etiqueta de Pirineos y zanjó: «bah, las dos empiezan por p»), a la mesa de al lado se le olvidó ponerles cubiertos cuando les preparó el steak tartar de buey, a veces no iba coordinada con el otro camarero, cantaba las recomendaciones de la carta como un lorito, de memoria («nuestros pescados son salvajes y cortamos los lomos y los desespinamos», explicó varias veces) y, lo más grave, olvidó ponernos aperitivo, grrr… A pesar de todo, Lasal sigue molando mazo. Y lo dicho, cenamos un viernes el menú de 30...

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Restaurante El Serbal (Santander). Burbuja de lujo en un entorno barriero

Una estrella Michelin refulge desde 2003 en el currículo del restaurante El Serbal, local abierto en 1999 y al que nos animaba a visitar nuestro amigo cántabro Pato (alias Mr. Duck). Espoleado por Pato, en Internet me sumergí en la carta del Serbal, estudié sus caros vinos y seleccioné unos tres caldos que me podía permitir dentro de mi pobreza, y entre su propuesta alimenticia opté como óptima opción por su menú degustación de siete medias raciones por 62 euros, IVA incluido (ahora ofertan otro por 58, enumerado al final del post). Se lo propuse a La Txurri, pero ella objetó que no le apetecía comer siete platos y que no valoraba tanto el coste (¡eso que pagaba yo!). Ella prefería yantar a la carta pero al final nos sentamos con intención de degustar su denominado ‘menú gastronómico’, o sea un entrante, un pescado, una carne y un postre, por 38 euros pero sin bodega y con varios obsequios y detalles más un trato de visires. El local se encuentra cerca de Puerto Chico, o sea en el centro. Está incrustado en una plaza vecinal particular que también cobija la salida de un aparcamiento. El Serbal se halla detrás del antañón mercado municipal de Puerto Chico, a la izquierda de un supermercado DIA («seguro que ahí compran el género», observó La Txurri) y a la derecha del restaurante La Mulata, no lejos de la calle Tetuán, la de las marisquerías con sus aceras recién reformadas. En tal entorno urbano, congestionado y feo, sí, en semejante hábitat barriero, cutrongo, pobre y demodé -igualito a mi calle-, se cobija la burbuja lujosa de El Serbal, restaurante galardonado por la guía Michelin y dotado de un comedor amplio y sin apreturas, con mesas separadas y una barrita externa donde se ofrece un picoteo más económico y con menos ceremonia. En su salón nos asistieron como a clientes habituales nobles: nos guardaron los abrigos y pasaron a menudo los recogemigas, nos convidaron a fino, ravioli y dulces, fueron retirando...

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