Old Shangai (Bilbao). Un chino de altura

Comer con amigos es siempre un acontecimiento agradable. En este caso, y a falta de amigos, invité de mi bolsillo a Amaia e Igor que son agradables seres humanos y que seguro que huelen bien en la intimidad. (Es broma, es broma; son, como diría Igor, proyectos de amigos). Mi carácter se está agriando con los años y, dado que en este efervescente blog di recientemente una merecida reprimenda a un restaurante asiático de Bilbao (el Shibui, sin ir más lejos), opté por acudir a un restaurante del grupo de restauración que puse como ejemplo de alternativa. El grupo Mao es una institución en la capital del Mundo. Su avispado promotor, cuyo nombre no tiene nada que ver con el del presidente Mao Zedong, se ha hecho un hueco en la competitiva hostelería vasca. Pedro Lee revolucionó el concepto de restaurante oriental en el País Vasco y se puede decir que, haciéndose a si mismo la competencia, ha llegado a lo más alto. Un self-made man con la explosiva mezcla del currelo chino y el fuste de Bilbao. Y todo a fuerza de ofrecer calidad, precio, diseño en sus locales y trabajo, toneladas de trabajo. Su grupo está compuesto por el Asia de Roma (curiosa mezcla de italiano y oriental), la Marisquería Mao, junto al Corte Inglés de la Villa, el primigenio Restaurante Mao, el Asia Chic y el objeto de este post: Old Shangai, en la calle del pincho y el pote céntrico, en Ledesma, un peatonalizado sitio en el que sabemos que come bocatas nuestra inspiración The Black City. El día de marras, un día de nevadas, frío y grisura, escapamos raudos de la capital artificial del país singular y nos dimos un homenaje. Ya sentados en el Old Shangai, al que por su oscura decoración siempre encuentro una relación en mi calenturienta imaginación con los fumaderos de Opio clandestinos del Yang-Tse, pedimos cada uno un menú especial. El menú vietnamita (20 euros) nos ofertó la ensalada Princesa Siam (muy correcta), empanadillas...

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