Estimado veterano camarero del Frentealagua, vaya por delante que tengo un gran aprecio por su gremio. Yo mismo trabajé seis años en hostelería, aunque en ese periodo no puse ni una sola copa. Debe usted saber que vestir uniforme negro no le obliga a comportarse cual karateka crepuscular, así como ausente y malencarado; no le impide mirar a la cara al cliente que ocupa su terraza, ni limpiar su mesa. Y más teniendo en cuenta que cobran ustedes la Coca-Cola a 15 euros el litro. Hágame el favor, porfaplís, que en ese sobreprecio va incluida su remuneración. E incluso su vestimenta negra.

(cuchillo)

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Periodista y gastrósofo. Heliogábalo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Director de Suite, el único foro gastronómico sin cocineros de este país.

igorcubillo.com