Restaurante La Cuchara de Euskalduna (Bilbao). Lo de siempre, pero mejor

Fachada del restaurante La Cuchara (foto: Mr. Duck)

Contentos debutamos en el restorán La Cuchara, de propuesta tradicionalista pero actualizada con ribetes. El negocio radica en Botica Vieja, frente al Palacio Euskalduna, y no hay que confundirlo con el similar y próximo figón chuletero La Gabarra. Acudimos a La Cuchara consumiendo sendos cupones de descuento de Colectivia. Cada uno nos costó 28 lereles y ofrecía aperitivo, dos entrantes, pescado, carne y postre, sin bodega. Se supone que el menú degustación ahí cuesta unos 44, o sea que nos ahorramos unos 16 por barba. Antes de sentarnos, Pato se apresuró a saludar a una pareja, a Amaia y Toni, pues ella trabaja en su empresa. Como nosotros, ellos probarían el menú de Colectivia, pues a todos nos caducaba pronto. Y eso, que vas a cualquier parte del mundo y Pato conoce a alguien.

Entrada a La Cuchara (f: Mr. Duck)

Nos sentamos en un vértice desde el que podíamos divisar por entero el amplio y despejado comedor. Al fondo, en la fachada, había una cristalera ancha y con cortinas. El recinto estaba lleno (parejas mayores, familias con muchos niños, tres señoras burguesas…), pero los comensales educados hablaban bajito y lo que podría convertirse en una jaula de grillos por el eco, a la postre se reveló como un diáfano y acogedor comedor. A mí me recordó al de una cervecera de lujo y a cubierto, por cierto.

En La Cuchara nos atendieron con donosura y sin demora. Aparte del cupón pedimos agua (medio litro de Font Vella en cristal, a 2,40 + IVA en la factura) y el vino, que elegí yo. Comprobé que la carta de caldos no era muy larga y tenía los precios cargaditos: Legaris 2007 a 27 euros, Baigorri 2007 a 22… Yo señalé el Pruno de 2008, a 22 + IVA. Pato lo desconocía, lo cató con ceremonia ante la mirada atenta de la camarera de Valencia, lo aprobó contento y según comíamos lo valoraba aun más: suave, fragante, moras, grosella, todoterreno… Sus amigos de la otra mesa bebieron Itsasmendi número 7, chacolí vizcaíno muy bueno según su paladar.

Y esto comimos, que con el bono más la bodega y la propina nos salió a 45 euros cada uno:

Cecina (f: Mr. Duck)

Aperitivo: La tímida valenciana nos acercó el primer entrante antes que el aperitivo, pero no le criticaremos por su urgencia. El aperitivo era cecina suave y sabrosa en aceite, adornada con unas patatas chips se supone caseras y quemaditas. Se agradeció el detalle.

Foie (f: Mr. Duck)

Primer entrante: Terrina de foie casero con compota de pera y manzana. Muy rico y muy de moda, como observó Pato. El foie estaba conjuntado con las escamas de sal, la pimienta molida y unos panecillos tostados que, vaya, yo hubiera preferido tuvieran alguna pasa incrustada.

Arroz (f: Mr. Duck)

Segundo entrante: Arroz con verduras, pulpo y salsa verde. Estupendísimo este risotto sofisticado, tenue y sugerente, con pulpo bien cocido y verduras sápidas: alcachofa, guisante, pimiento verde… Pato se deshacía en elogios: «Está en su punto. Hazme caso, que yo suelo cocinar mucho arroz. ¡Me gusta!». Y gruñía de placer…

Merluza (f: Mr. Duck)

Pescado: Merluza gratinada con txangurro, patata morada, cama de patata y calabacín a la plancha. Otro acierto respetando la tradición. Rica la merluza -quizá hecha un pelín de más- con el txangurro de la cima imponiendo su sabor marino, pero sin perjudicar en demasía la armonía. Muy rico, como convenían los amigos de Pato de la mesa aneja. A 25,50 tienen este plato en la corta carta pescatera de La Cuchara, que acoge siete propuestas no más (bacalao y merluza sobre todo).

Carrilleras (f: Mr. Duck)

Carne: Carrilleras de vaca guisadas al vino tinto de rioja. Otro plato de moda que se nos aparece por doquier, que La Cuchara ofrece a 17,50 en la escueta carta carnívora (de solo tres platos: éste, rabo y chuleta troceada), y que nos sirvieron muy suculento. Debajo de la carne había una crema de calabaza y setas, el plato se adornaba con una patata enhiesta, y Pato ponderó: «Muy tierna y sin nervios. Se deshace en la boca. Muy bien elegidas las partes, sin nervios». Estaba en su punto gelatinoso y Toni, la pareja de la chica del curro de Pato, un gallego del interior y piloto de helicópteros, pontificó satisfecho: «Yo solo entiendo de carne, no de marisco, y me sorprende la calidad de ésta».

Trifásico (f: Mr. Duck)

Postre: Copa de gatzatua con helado de mandarina. Pasaron el recogemigas por el mantel antes de este remate riquísimo que cuesta 6 lereles en la carta. Magnífico y refrescante. Un dulce con mucha clase y tres sustratos: fondo de frutos rojos pimpantes, ancho ecuador con crema de mandarina, y cima blanca con el gatzatua o crema de cuajada. Genial… Y elaborado: en la mitad se escondía el helado de mandarina, semejante a una yema de huevo cocida, y no se hundía por estar debajo el fondo frutal. «Cómo sientes las explosiones de los frutos rojos», manifestó Pato.

Luego pedimos cafés, muy buenos ambos, y qué menos si nos cobraron cada uno a 2,8 más IVA (¡a 500 pelas un cafelito!). Mientras hablábamos de féminas y de whiskys, Pato contó que quiere comprar una botella de la marca Lagavulin. Es un buen digestivo, según mis libros, y al salir vimos que lo tenían expuesto en la Cuchara. Con la pareja aneja compartimos comentarios positivos y al terminar nos preguntó la camarera eléctrica valenciana:

– ¿Qué tal?

– Estupendo todo, respondí.

(le gusta la comida de toda la vida a Óscar Cubillo)

web del restaurante

ver ubicación

Ribera Botica Vieja, 27; 48014 Bilbao
94 448 01 24

* cierra el lunes, todo el día, y las noches de domingo y martes.

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  1. LQCDM: Restaurante La Cuchara de Euskalduna (Bilbao). Lo de siempre, pero mejor « bilbaoenvivo - [...] Restaurante La Cuchara de Euskalduna (Bilbao). Lo de siempre, pero mejor PINCHAR: http://loquecomadonmanuel.wordpress.com/2012/04/27/restaurante-la-cuchara-de-euskalduna-bilbao-lo-de-siempre-pero-mejor/ y lo firmo…

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