Restaurante La Cuchara de Euskalduna (Bilbao). Lo de siempre, pero mejor

Abr 27, 12 Restaurante La Cuchara de Euskalduna (Bilbao). Lo de siempre, pero mejor

Contentos debutamos en el restorán La Cuchara, de propuesta tradicionalista pero actualizada con ribetes. El negocio radica en Botica Vieja, frente al Palacio Euskalduna, y no hay que confundirlo con el similar y próximo figón chuletero La Gabarra. Acudimos a La Cuchara consumiendo sendos cupones de descuento de Colectivia. Cada uno nos costó 28 lereles y ofrecía aperitivo, dos entrantes, pescado, carne y postre, sin bodega. Se supone que el menú degustación ahí cuesta unos 44, o sea que nos ahorramos unos 16 por barba. Antes de sentarnos, Pato se apresuró a saludar a una pareja, a Amaia y Toni,pues ella trabaja en su empresa. Como nosotros, ellos probarían el menú de Colectivia, pues a todos nos caducaba pronto. Y eso, que vas a cualquier parte del mundo y Pato conoce a alguien.

Nos sentamos en un vértice desde el que podíamos divisar por entero el amplio y despejado comedor. Al fondo, en la fachada, había una cristalera ancha y con cortinas. El recinto estaba lleno (parejas mayores, familias con muchos niños, tres señoras burguesas…), pero los comensales educados hablaban bajito y lo que podría convertirse en una jaula de grillos por el eco, a la postre se reveló como un diáfano y acogedor comedor. A mí me recordó al de una cervecera de lujo y a cubierto, por cierto.

En La Cuchara nos atendieron con donosura y sin demora. Aparte del cupón pedimos agua (medio litro de Font Vella en cristal, a 2,40 + IVA en la factura) y el vino, que elegí yo. Comprobé que la carta de caldos no era muy larga y tenía los precios cargaditos: Legaris 2007 a 27 euros, Baigorri 2007 a 22… Yo señalé el Pruno de 2008, a 22 + IVA. Pato lo desconocía, lo cató con ceremonia ante la mirada atenta de la camarera de Valencia, lo aprobó contento y según comíamos lo valoraba aun más: suave, fragante, moras, grosella, todoterreno… Sus amigos de la otra mesa bebieron Itsasmendi número 7, chacolí vizcaíno muy bueno según su paladar.

Y esto comimos, que con el bono más la bodega y la propina nos salió a 45 euros cada uno:

Aperitivo: La tímida valenciana nos acercó el primer entrante antes que el aperitivo, pero no le criticaremos por su urgencia. El aperitivo era cecina suave y sabrosa en aceite, adornada con unas patatas chips se supone caseras y quemaditas. Se agradeció el detalle.

Primer entrante: Terrina de foie casero con compota de pera y manzana. Muy rico y muy de moda, como observó Pato. El foie estaba conjuntado con las escamas de sal, la pimienta molida y unos panecillos tostados que, vaya, yo hubiera preferido tuvieran alguna pasa incrustada.

Segundo entrante: Arroz con verduras, pulpo y salsa verde. Estupendísimo este risotto sofisticado, tenue y sugerente, con pulpo bien cocido y verduras sápidas: alcachofa, guisante, pimiento verde… Pato se deshacía en elogios: «Está en su punto. Hazme caso, que yo suelo cocinar mucho arroz. ¡Me gusta!». Y gruñía de placer…

Pescado: Merluza gratinada con txangurro, patata morada, cama de patata y calabacín a la plancha. Otro acierto respetando la tradición. Rica la merluza -quizá hecha un pelín de más- con el txangurro de la cima imponiendo su sabor marino, pero sin perjudicar en demasía la armonía. Muy rico, como convenían los amigos de Pato de la mesa aneja. A 25,50 tienen este plato en la corta carta pescatera de La Cuchara, que acoge siete propuestas no más (bacalao y merluza sobre todo).

Carne: Carrilleras de vaca guisadas al vino tinto de rioja. Otro plato de moda que se nos aparece por doquier, que La Cuchara ofrece a 17,50 en la escueta carta carnívora (de solo tres platos: éste, rabo y chuleta troceada), y que nos sirvieron muy suculento. Debajo de la carne había una crema de calabaza y setas, el plato se adornaba con una patata enhiesta, y Pato ponderó: «Muy tierna y sin nervios. Se deshace en la boca. Muy bien elegidas las partes, sin nervios». Estaba en su punto gelatinoso y Toni, la pareja de la chica del curro de Pato, un gallego del interior y piloto de helicópteros, pontificó satisfecho: «Yo solo entiendo de carne, no de marisco, y me sorprende la calidad de ésta».

Postre: Copa de gatzatua con helado de mandarina. Pasaron el recogemigas por el mantel antes de este remate riquísimo que cuesta 6 lereles en la carta. Magnífico y refrescante. Un dulce con mucha clase y tres sustratos: fondo de frutos rojos pimpantes, ancho ecuador con crema de mandarina, y cima blanca con el gatzatua o crema de cuajada. Genial… Y elaborado: en la mitad se escondía el helado de mandarina, semejante a una yema de huevo cocida, y no se hundía por estar debajo el fondo frutal. «Cómo sientes las explosiones de los frutos rojos», manifestó Pato.

Luego pedimos cafés, muy buenos ambos, y qué menos si nos cobraron cada uno a 2,8 más IVA (¡a 500 pelas un cafelito!). Mientras hablábamos de féminas y de whiskys, Pato contó que quiere comprar una botella de la marca Lagavulin. Es un buen digestivo, según mis libros, y al salir vimos que lo tenían expuesto en la Cuchara. Con la pareja aneja compartimos comentarios positivos y al terminar nos preguntó la camarera eléctrica valenciana:

– ¿Qué tal?

– Estupendo todo, respondí.

(le gusta la comida de toda la vida a Óscar Cubillo)

web del restaurante

ver ubicación

Ribera Botica Vieja, 27; 48014 Bilbao
94 448 01 24

* cierra el lunes, todo el día, y las noches de domingo y martes.

1 Comentario

  1. Me he acordado del post al ver la oferta de hoy en Colectivia

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  1. LQCDM: Restaurante La Cuchara de Euskalduna (Bilbao). Lo de siempre, pero mejor « bilbaoenvivo - [...] Restaurante La Cuchara de Euskalduna (Bilbao). Lo de siempre, pero mejor PINCHAR: http://loquecomadonmanuel.wordpress.com/2012/04/27/restaurante-la-cuchara-de-euskalduna-bilbao-lo-de-siempre-pero-mejor/ y lo firmo así: (le gusta la comida de…

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