Sidrería Kupeltegi (Lasarte, Vitoria-Gasteiz) Sorpresa en el campo

Kupeltegi fue una sorpresa. Esos días en los que la oficina es todo tu horizonte, en Vitoria-Gasteiz se puede ir en diez minutos al campo y disfrutar de la brasa, el chuletón y la sidra en Kupeltegi. Una casa de más de 200 años en medio de un paisaje de eras y siembras que nos recuerda a la Castilla seca más que a la verde Vasconia. Nosotros, que presumimos de que lo conocemos todo (y, claro, no es cierto), nos dejamos guiar por la sabia journalista Dorronsoro que, como vecina de la cosa y de la casa, nos avisó que allá hallaríamos comida y reposo. El día era luminoso y el gps, para variar, no se equivocó ni  en una sola ocasión. N. y L., dos sabios que saben más por sabios que por viejos, acompañaron al neófito en su camino y nos dispusimos a comer en un comedor (“el pequeño, si no tenéis reserva) en el que nos acompañó una pareja que se sintió cohibida en su intimidad por nuestra presencia. La jefa de sala nos recibió alborozada. Éramos carne fresca en un sitio que, presumimos, nutre sus arcas de viejos conocidos que repiten y de gentes del mundo empresarial o gubernamental que quieren hacer sus tratos o negocios lejos de miradas indiscretas. Me encanta que cuando llego a un sitio me cuenten su historia. A uno, que se gana con mejor o peor fortuna la vida contando relatos, le alimenta casi tanto eso como la propia comida. La dueña, orgullosa, nos habló de la singularidad de su casa. De cómo hacen ellos su sidra, aunque no cultiven las manzanas. Y de ahí del nombre, Kupeltegi, lugar de kupelas, de barricas. Y ya que estamos en temporada de sidra, que casi acaba, nos aconsejó, claro, el menú de sidrería. Por 40 euros + IVA por cabeza (que no vamos a entrar en la discusión de si fue caro, barato o mediopensionista, lo dejamos para la siguiente…) comimos un menú tradicional de esos que,...

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