Las copas del Artajo (Bilbao, cómo has cambiao)

Copas personalizadas del bar Artajo, en Bilbao (foto: cuchillo)

Recientemente, Amai, el Dicky y el menda nos dispusimos a compartir mesa, mantel y conversación en el Old Shangai, uno de los restaurantes orientales del Ensanche bilbaíno, y antes nos tomamos unos chismes en dos clásicos de la misma calle Ledesma, el Periflú y el Artajo. Como íbamos a comer pescado, pedimos vino en cantidad, para aniquilar el posible anisakis, y, ¡oh!, cuál fue nuestra sorpresa cuando vimos que en el segundo local, todo un clásico de la villa, nos lo sirvieron en copas con el pie pintarrajeado. ¿Una nueva audacia de Darío Urzay, el artista que diseñó la camiseta ketchup del Athletic, de infausto y pringoso recuerdo para la afición? ¿Una nueva táctica bilbaína para distinguirse del resto de los mortales? Mejor aun, ¿una novedosa técnica de personalización para acariciar el ego de los clientes? Negativo. Las copas no tenían grabados nuestros bellos nombres, lo que allí ponía era “Artajo” con grueso rotulador rojo-granate. ¿Por qué? ¿No basta el gran cartel que preside la fachada del local para ser consciente de dónde estás? Mesero, diga algo… “Es para que no nos las quiten”, confesó un camarero a los clientes indiscretos. A los cleptómanos de a pie les da exactamente igual que en el cristal ponga Artajo o Swarovski, así que es fácil deducir que quienes se llevan los vasos son los trabajadores de los bares adyacentes (Antomar, Doner Istambul, Ledesma, FresCo), que pecarían de exceso de celo (y tanto) al recoger la vajilla diseminada por la calle, convertida en gran terraza desde su peatonalización. Vaya, cualquiera se olvida allí el paraguas… Bilbao, cómo has cambiao…

(cuchillo)

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *