Tosta de jamón de La Viña del Ensanche (Bilbao). Lamento

Reducida tosta de jamón de La Viña del Ensanche (foto: cuchillo)

La semana pasada quedé con mi amigo Alfredo para ver a Mick Taylor y a Wanda Jackson, una sesión doble de clásicos que convenía afrontar con el estómago reconfortado. Así, antes de comer un pintxo de txangurro gratinado en El Globo, paramos en La Viña del Ensanche, donde saludé educadamente a un camarero y le solicité “una caña y una tosta de jamón”. Pese a que me encontraba frente a un plato repleto de tostas de sugerente aspecto, el sujeto desapareció de mi vista y volvió con la cerveza y una tosta bien desmejorada, con jamón escaso y chuchurrido, además de pálido, que apenas cubría una rebanada de pan donde sí abundaba el tomate.

En mi otra vida la hubiera echado para atrás y le hubiera dicho al tipo que no sea tan cicatero, tan mezquino; en cambio, ahora soy más propenso a pensar “con que esas tenemos, ¿eh? Te vas a enterar, lo voy a tuitear…”. Eso hice: ” La Viña del Ensanche. 1,90 euros. La tosta. La que menos jamón tenía. Él sabrá por qué. Cuando lo lea en @lqcdonmanuel”.

El caso es que estoy escribiendo esto, pero lo cierto es que no sé realmente por qué lo hizo. O quizá sí. Entiendo, aunque no comparto, que quiera que la barra luzca un mejor aspecto, aunque ello suponga castigar a los clientes más madrugadores; es habitual que en muchos bares se sirvan primero los pintxos más marchitos para que la oferta, el ‘escaparate’, no pierda atractivo y, a ser posible, lo gane. Entiendo también, aunque no comparto, que le parezca una víctima más propiciatoria un treintañero patilludo vestido con una camiseta negra adornada con los lemas “Vita intensa” y “Mondo difficile”; quién sabe si al camarero en cuestión le azotan una serie de complejos y prejuicios contra los que debe luchar a diario desde su puesto detrás de la barra.

Lo que realmente no alcanzo a entender es por qué un local reputado como La Viña del Ensanche, que presume de haber servido “a casi cuatro generaciones de bilbaínos” desde su apertura en 1927, y que dice fomentar el “tapeo elaborado”, no ejerce un constante control de calidad y cantidad y se permite el descrédito de despachar un producto en esas condiciones, más próximas al lamento que a cualquier tipo de virtud. Un pintxo tan triste, o se completa con más jamón o se retira, no se sirve a los clientes. Ya lo he dicho en otras ocasiones: Bilbao, cómo has cambiao.

(cuchillo)

web del restaurante

ver ubicación

c/ Diputación, 10; 48008 Bilbao (Bizkaia)

Coordenadas geográficas: 43º 15′ 42” N — 2º 55′ 58”W

94 415 56 15

4 Comentarios

  1. ATHLETIC FOREVER /

    CRITICAR AL NUMERO UNO ACTUALMENTE DE BILBAO ES INCREIBLE YO HE IDO DESDE QUE TENGO USO DE RAZON Y LOQUE HA MEJORADO EN ESTOS ULTIMOS DIEZ AÑOS ES UNA PASADA QUE FACIL ES HACER DAÑO GRATUITAMENTE HABER PEDIDO QUE TE CAMBIARAN EL PINTXO (escribo en mayusculas para hacer notar todavia mas mi indignacion) ,aupa los clasicos de bilbao y galantes del buen producto LA VIÑA Y SU BARRA EL EME Y SUS SANDWICHES EL FLORIDA Y SUS TORTITAS ETC ETC LOCALES QUE VAN POR SUS SEGUNDAS Y TERCERAS GENERACIONES POR ALGO SERA Y ES MAS GENERALMENTE LLENOS POR GENTE QUE SABE DE LA CALIDAD DE SUS PRODUCTOS.

  2. Leído está. Aunque hay cosas que realmente tienen una solución mucho más fácil que llegar a determinadas conclusiones. Desde la queja en e
    l mismo bar, hasta la hoja de reclamaciones, que seguro le hubiera llevado menos texto y tiempo que el “tuiteo”. Sin embargo, es curioso

    leer como en dos párrafos y después de “saludar educadamente a un camarero”, éste se convierte en “sujeto” que “desaparece” para volver con un jamón “escaso y chuchurrido, además de pálido” y convertirse en un ser “cicatero y mezquino”. En La Viña del Ensanche se elaboran cientos de tostas de jamón con tomate a diario, en pequeñas hornadas que usted podrá ver porque se tuestan en la barra. El Jamón es siempre de Joselito, el tomate natural y el aceite es de oliva virgen 100% Arbequina, la cantidad 10gr por tosta. Sentimos mucho si no se sintió correctamente atendido y seguro que se le hubiese cambiado la tosta, sea cual sea su motivo. Por otro lado y a la vista de la fotografía que adjunta, cosa que agradecemos, puede verse que la “palidez” a la que usted hace referencia no es otra que la principal característica del jamón de bellota, el entreverado y lo de “chuchurrido”, creo entender, que se refiere a que es jamón de la zona de la punta que siempre presenta menor curación, en cualquier caso todos nuestros jamones tienen una curación mínima de tres años… En cuanto a la cantidad le doy la razón en que el jamón no está correctamente colocado sobre la tosta, pero todos llevan 10gr, desgraciadamente y al precio al que está el jamón es el mínimo que ponemos por tosta. Lo que no compartimos son sus conclusiones en las que asegura gratuitamente que servimos en función de las patillas, la edad, las camisetas o un plan oculto de sacar lo malo a la mañana y lo bueno a otras horas. Tampoco nos “azotan los complejos” detrás de la barra ( ni delante), ni tenemos “prejuicios” contra los que tengamos que luchar a diario ¿porqué deberíamos tenerlos? Nunca respondemos a las críticas, esta no lo es. Le invitamos a que nos conozca, vea nuestra forma de trabajar, conozca a nuestro equipo, pruebe nuestro “tapeo elaborado”, conozca nuestros productos, Joselito, San Fillippo, Luismi Premium… Le adjunto mi correo electrónico y le agradecería se pusiese en contacto conmigo de forma que nos diese la oportunidad de recibir una segunda crítica. Gracias.

    • Cuchillo /

      Estimado Juan,
      gracias por tomarse la molestia de leer este blog, tener en consideración la opinión de este humilde cronista y detallar la elaboración de las tostas de jamón que tan a menudo he comido en su local. Porque, no se equivoque, soy cliente (relativamente) asiduo de La Viña del Ensanche. Así, conozco la calidad de los productos que sirve (las anchoas que cita, las croquetas, las tapas del mediodía, ese delicioso postre gratinado que preparan con trozos de fruta y un largo etcétera) y sus precios en consecuencia. Por eso me llamó la atención la tosta que me sirvieron (insisto: un pintxo en esas condiciones, o se completa con más jamón o se retira, no se sirve a los clientes a la espera de que estos soliciten el cambio o lo ingieran de mala gana) y el extraño proceder del camarero que me la acercó, cuando teníamos un plato repleto, y bien atractivo, entre él y yo. Ese carácter extraordinario es lo que motivó mi texto.
      Por otra parte, no se tome lo de “sujeto” como un apelativo despectivo; según la tercera acepción de la RAE, sujeto es “m. Persona innominada. U. frecuentemente cuando no se quiere declarar de quién se habla, o cuando se ignora su nombre”. Tal era el caso.
      En cuanto a su deseo de que LQCDM reseñe nuevamente la oferta de su local, cuente con ello. Nuestro colaborador Óscar Cubillo tiene en mente redactar un texto sobre La Viña del Ensanche. Conociendo su bondad, a buen seguro laudatorio.
      Reitera el agradecimiento y se despide hasta otro momento,
      Cuchillo

  3. Amén. Ojalá lo lean.

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