Restaurante Urbano (Donostia). Pasa el corte, con sencillez y sentido común

May 21, 13 Restaurante Urbano (Donostia). Pasa el corte, con sencillez y sentido común
Arroz con salteado de verduras y txipiron, de Restaurante Urbano (foto: Igor Cubillo)

Arroz con salteado de verduras y txipiron, de Restaurante Urbano (foto: Igor Cubillo)

El centro turístico-gastronómico de la capital guipuzcoana es tan tan (tan) caro, que allí, en lo viejo, en la Parte Vieja, resulta complicado comer un menú del día por menos de 18€. En las dos calles emblemáticas, Fermín Calbetón y 31 de Agosto, es habitual que el precio ronde incluso los 25€. Y moviéndonos en estas cifras hay que ser exigente, qué leches. Remilgos, los mismos que demuestran los hosteleros al poner el PVP.

Dicho lo cual, y para despejar dudas cuanto antes, habrá que decir que el menú de 22€ del restaurante Urbano pasa el corte. Se come bien. Hay que darle la razón al cocinero Patxi Aizpuru cuando defiende la sencillez y la cocina con sentido común. Por su coherencia.

Rape a la sidra, de Urbano (foto: Cuchillo)

Rape a la sidra, de Urbano (foto: Cuchillo)

En mi caso, tras el boquerón que sirvió la casa a modo de aperitivo, de pasatiempo, ataqué un arroz con salteado de verduras y chipirón de temporada, combinación nada estrafalaria. El grano estaba suelto, con buen gusto y coronado por un hermoso txipiron que ganó por goleada a las verduritas; a su lado, prácticamente inadvertidas. A continuación, rape en salsa de sidra; un sapito entero, ración generosa y buen sabor (el pescado se lo sirve, habitualmente, Mikel Arrain, en La Brecha). Y, a modo de colofon, suflé de piña con sopa de ron. Platazo rico, abundante e incluso pelín sorprendente.

Al acudir solo, fue inevitable reparar en la fina indumentaria y la conversación de la mesa aledaña, donde escuché decir que la salsa del cordero a baja cocción tenía gusto a queso (“me gusta que el cordero sepa a cordero”, protestaba ante su acompañante la guapa comensal), y la mamia un premeditado fondo ‘quemado’.

Suflé de piña con sopa de ron (foto: Cuchillo)

Suflé de piña con sopa de ron (foto: Cuchillo)

Yo no me quejé de aquello a lo que hinqué el diente, y ello me hizo pasar prácticamente por alto detalles que, en otro caso, podían haber convertido la experiencia en calamitosa. Apenas eran las 14:30 horas y no quedaban más de la mitad de segundos platos que componían el menú: ni anchoas del Cantábrico al estilo papillot, ni filete muxarra con vinagreta de tomate fresco, ni lenguado de la costa al txakoli, ni carrilera de ternera con guarnición de berza hervida y su salsa. La bebida se demoró tanto que llegó antes la comida (el arroz, no sólo el boquerón) que el vino (Albiker, 2010; un rioja joven de Bodegas Altún, en Baños de Ebro), que tuve que reclamar. Y, para colmo, no funcionaba el datófono, por lo que tuve que aligerar lastre del pantalón. Ya ven. Aún así, disfruté de la comida, que es de lo que se trata. Ojalá el sentido común dejara de ser el menos común de los sentidos…

(Igor Cubillo)

web de Urbano

ver ubicación

Calle 31 de Agosto, 17; 20003 Donostia – San Sebastián
943 42 04 34
reservas@restauranteurbano.com

2 Comentarios

  1. Mr. Duck /

    parece un rape ahogado en salsa no??

    • Apreciado Mr. Duck,
      mucho acostumbra usted a fijarse en salsas y aceites. ¿Ha tenido alguna experiencia traumática con ese tipo de lubricantes?
      En cuanto al sapito en cuestión, decir que no, que el (espléndido) plano cenital puede, quizá, dar una imagen equivocada, pero lo cierto es que la salsa se sirvió en su justo medida.
      Muy a gusto en el Urbano, oiga.
      Un saludo.

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