Toki-Alai (Mungia). Sencillez y honestidad

Ene 23, 15 Toki-Alai (Mungia). Sencillez y honestidad

NOSÍ (+21 rating, 5 votes)
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¿Y lo bien que se siente uno cuando entra en un comedor amplio, vetusto, austero, como los de antes, y toma asiento rodeado de currelas? Sí, esos comensales desprovistos de pose, con la exigencia de quien come a diario fuera de casa y a quienes no se confunde con un chorretón de módena. Allí sentados, a unos metros del taller o con el camión aparcado frente a la puerta. Aquellos lugares apartados del bullicio donde la sencillez, presente en el mobiliario, el trato y el plato, es común denominador.

Imagina que puedes arrancar la comida con ensalada mixta o ensaladilla rusa, la que prefieras, en ambos casos escoltada por tres langostinos cocidos. Que a continuación dejan sobre el mantel de papel un puchero de cocido, el plato de cuchara que toca ese día, para que te sirvas cuantas veces desees; ¿qué tal unos garbanzos suaves y caldosos, con zanahoria, patata, chorizo y más carne? Que el tercer paso es escoger entre albóndigas caseras en salsa, con pimientos rojos, y chuleta de cerdo, acompañada por patatas fritas ‘de verdad’ y una tira de tortilla de patata. Llega el postre: queso fresco con membrillo, flan, helado… Y además, como es Navidad, la casa invita a una bandeja con turrones, polvorones, bombones y mantecados.

Plato de garbanzos, en Toki-Alai (foto: Cuchillo)

Plato de garbanzos, en Toki-Alai (foto: Cuchillo)

Eso sólo lo podría mejorar un buen precio. ¿Qué te parece 9,50 euros, pan y vino incluido? Con el caldo no nos vamos a poner estupendos, guarda el Cháteau Mamôn para otra ocasión, confórmate con la botella de tinto Prioridad (de Ardotxu, la muy jatorra y txikitera Asociación de Embotelladores de Vinos de Bizkaia) y, si te presta, di sí al ofrecimiento de gaseosa. Aunque hay tantos sitios donde comer, tanto donde escoger, que cada vez debemos dar más importancia al servicio; ponte serio con el trato, y figúrate que aquí es diligente y cercano. Pendiente de que no te falte de nada, y la comanda fluya, sin agobio de ningún tipo.

Pues bien, todo eso lo encontré recientemente en el Toki-Alai, un sencillo bar restaurante de carretera (Mungia – Gernika) que únicamente sirve menú del día. Lo anuncia en una pieza de hormigón que delimita su amplio aparcamiento; y me alegró tanto, fue tan reconfortante ese baño de sencillez y ausencia de pretensiones, tan plácido enfrentarme sin ánimo analítico a comida que destila honestidad, sencillez (insisto) y gusto añejo que entronca con la tradición de cada uno, con sus hogareñas comidas diarias, que tenía que contarlo. Y, de alguna manera, ensalzarlo. Aunque nunca vaya a lucir una estrella o un sol, aunque no hubiera posibilidad de entretenerse con espina y escama, y dos bombonas de butano dieran la bienvenida en la puerta. Y es que uno se cansa de tanta impostura, tanta superficialidad y comida de plástico.

La expresión está de moda, sí, pero no es fácil dar con un despacho de comida sin bobadas. Y éste lo es. Qué bien.

(Igor Cubillo)

Barrio Belako; 48100 Mungia (Bizkaia)

94 674 11 77

Ensaladilla rusa, de Toki-Alai (foto: Cuchillo)

Ensaladilla rusa, de Toki-Alai (foto: Cuchillo)

Ensalada mixta al gusto del chiquillo, en Toki- Alai (foto. Cuchillo)

Ensalada mixta al gusto del chiquillo, en Toki- Alai (foto. Cuchillo)

Cazuela de garbanzos, en Toki-Alai (foto: Cuhillo)

Cazuela de garbanzos, en Toki-Alai (foto: Cuhillo)

Albóndigas caseras, en Toki-Alai (foto: Cucnillo)

Albóndigas caseras, en Toki-Alai (foto: Cucnillo)

Chuleta de cerdo, en Toki-Alai (foto: Cuchillo)

Chuleta de cerdo, en Toki-Alai (foto: Cuchillo)

Queso fresco y membrillo, mi postre en Toki-Alai (foto: Cuchillo

Queso fresco y membrillo, mi postre en Toki-Alai (foto: Cuchillo

Bien austero, el comedor del Toqui-Alai (foto: Cuchillo)

Bien austero, el comedor del Toqui-Alai (foto: Cuchillo)

Hay menú del día, se pregunta la gente por la calle (foto: Cuchillo)

Hay menú del día, se pregunta la gente por la calle (foto: Cuchillo)

IGOR CUBILLO

Periodista especializado en música, ocio y cultura. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). En el medio de la vía, en el medio de la vida, si hay suerte, tal vez. Ha pasado la mayor parte de su existencia en el suroeste de Londres, donde hace más de 20 años empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos para Harlem R&R ‘Zine, Ruta 66, El País, Bilbao Eskultural, Ritmo & Blues, Getxo A Mano (GEYC), Efe Eme, Den Dena Magazine, Kmon, euskadinet y alguna otra trinchera. Prefiere los caracoles a las ostras. Qué tío. Anda que…

Ah, tiene perfil en Facebook y en Twitter (@igorcubillo), pero no hace #FollowBack ni #FF. Se le resisten ciertas palabras y acciones con efe. Él sabrá por qué…

1 Comentario

  1. pantagruélico

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