20+20+20 = el nuevo Olárizu (Gasteiz)

(+5 rating, 1 votes)Cargando... En plena semana de Pascua, Igor Cubillo y un servidor estuvimos en el nuevo Olárizu, de la calle Beato Tomás, en Gasteiz, con la idea de tener una comida de trabajo en torno a un menú del día. Yo había estado anteriormente en el viejo Olárizu, supongo que en alguna despedida de trabajo -no, creo que fue en una pequeña celebración de la puesta en marcha de un proyecto- y sólo recordaba que era un local grande. La entrada nos dejó un tanto confusos: por el aspecto y la iconografía, más bien parecía que estábamos en una sauna gay -he vivido medio año en Chueca, y tengo criterio bien formado-. Descendimos los albos escalones y nos encontramos con un sótano, blanco todo él, y laberíntico. Curioseando llegamos a contactar con el personal que habita esos alegres subterráneos… y aquí aparece el primer punto positivo. La atención fue en todo momento exquisita, muy por encima de lo habitual en un menú del día. La mesa que nos tocó, en uno de los quizá infinitos comedores, estaba agradablemente separada de las inmediatas, ocupadas por una familia de tres niños y una mesa larga en la que algo se estaría celebrando. Otro punto positivo: cada plato (incluso el entremés) fue seguido de un cambio de vajilla y cubertería. Pequeños lujos para un menú. La siguiente sorpresa apareció cuando nos trajeron la carta. “¿Puede traernos el menú, por favor?”. “El menú es todo lo que ven”. A saber: 20 primeros, 20 segundos y 20 postres. Aunque hay que agradecer el esfuerzo, la experiencia me dice que los menús tan extensos suelen defraudar. Mejor concentrarse en tres buenas opciones por plato. Y hay que decir que las expectativas se confirmaron. Después de un prescindible entremés, Igor y yo elegimos, respectivamente, un marmitako al laurel y unas verduras asadas. Igor no se quejó de su marmitako y, viniendo de él, es un halago. Las verduras, en cambio, no parecían asadas, sino medio guisadas, y consistían mayoritariamente...

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