Los siete magníficos de Mahou-San Miguel. Los chefs son las nuevas rock star

Nov 20, 13 Los siete magníficos de Mahou-San Miguel. Los chefs son las nuevas rock star

Publicado por en Cajón desastre, Destacado

Entre los pasados días 7 y 10 de noviembre se celebró en el Bilbao Exhibition Centre (BEC), en Barakaldo, la ya tercera edición de la Feria del Pintxo de Bilbao. Planazo para un finde otoñal lluvioso y desapacible, anda que no. Además del atractivo que suponía tener bajo un mismo techo a varios de los mejores embajadores de la tapa vasca, el acto principal de la feria tuvo lugar el domingo al mediodía. Nada más y nada menos que siete grandes chefs nacionales (y cuando digo grandes, no es por ser pelota), de siete provincias distintas, nos presentarían a unos pocos afortunados sus geniales creaciones en miniatura, maridadas con las mejores siete cervezas del grupo Mahou-San Miguel. La invitación me llegó el día anterior al evento. ¡Qué emoción! Iba a ser mi primera actuación como reportera dicharachera de LQCDM. Qué responsabilidad. Menos mal que no estaba sola en la hazaña. El amigo Eneko me dio apoyo moral y, a cambio, yo le di mis cervezas. Al llegar al recinto, di una vuelta por los stands de los hosteleros participantes. Un poco de todo. Bares tradicionales con estupendos bocatas (por 2 euros) y bares modernos del centro de la city con buenas tapas (también por 2 euros). Con lo que, según la elección, al visitante le podría parecer que, o bien le iba a salir la fiesta más cara que si se hubiera quedado en el barrio, o bien que la visita había merecido la pena. A las 12.50h tomamos asiento en primera fila del show-cooking-escenario que habían montado para ver a los Magníficos. Empezaron con una media hora de retraso, como buenas estrellas que son. Claro que sí, lo bueno se hace esperar. Pero, mientras aguardábamos, pudimos acercarnos a la improvisada cocina y ver de cerca la preparación de los platos, con lo que la espera se hizo de lo más amena y fructífera para el reportaje fotográfico. El primero en salir a escena fue el local Álvaro Garrido (Restaurante Mina; Bilbao), quien, como tenía que ir corriendo a su renovado restaurante a cubrir el servicio de mediodía, fue el encargado de abrir el bolo. Nos presentó el...

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Casa Comerciante (Vilamor). Un contundente y sabroso canto a la sencillez

Ago 19, 13 Casa Comerciante (Vilamor). Un contundente y sabroso canto a la sencillez

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(+77 rating, 16 votes)Cargando... La nouvelle cuisine fue un paso impresionante para el universo culinario, una (r)evolución necesaria y agradecida que removió sus cimientos y sentó las bases de su evolución actual. No obstante, la perversa asunción y malinterpretación de sus líneas maestras, muchas veces desde el desconocimiento, el snobismo o el mero interés económico, llega a ser un insulto al comensal. No todo se reduce a miniaturizar preparaciones, como hacen algunos. Ni pintar el plato del menú del día con pinceladas de vinagre de Módena te convierte en un gran chef. Por eso me encanta dar con lugares como Casa Comerciante, que rezuman campechanía, austeridad, autenticidad. Uno, cuando va a la Galicia interior (pero interior interior), no espera encontrar un McDonald’s detrás de ese bosque de carballos. Ni locales de diseño. Ni esferificaciones. Lo realmente reconfortante es dar con un lugar como Casa Comerciante, un comedor de pueblo (sin ningún matiz despectivo) donde uno espera encontrarse con cazadores y lugareños, donde se guisa como en los viejos tiempos, y aquellos productos que es natural encontrar en pleno monte. Nosotros llegamos una noche, ya cerrada, y nos costó un poco dar con el comedor. Subimos hasta la segunda planta y volvimos a bajar a la primera. Abrimos dos o tres puertas y dimos, por fin, con el refectorio, donde dos grupos numerosos ya daban cuenta de la cena. En nuestra mesa esperaban buen pan, platos y grandes bandejas de inoxidable con entrantes fijos. Y consistentes. A saber: empanada de grelos, chorizo y panceta; ensalada de tomate, lechuga y cebolleta, bien alegre por acción del vinagre; y más bandejas con chorizo, salchichón y jamón. Un canto a la sencillez. Dimos cuenta de ello con agua y varias cervezas (Estrella Galicia y Mahou), que llevaban a la mesa en latas que uno mismo abría. La oscuridad envolvía la noche, el frescor nocturno achuchaba, la lluvia no cesaba… y todo ello hacía más atractivo el listado de platos principales. Había para escoger ternera guisada, estupendo pollo (de verdad) guisado,...

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