La Aldea (Bilbao). Más de Bilbao que la Ría

Antes de hablar de comida iré a lo anecdótico. El restaurante La Aldea, lugar de mérito,  como luego contaremos, es invisible en Internet. Me gusta, deformación profesional, además de comentar las plazas donde toreo,  ver como andan posicionados sus  sitios web, su reputación digital, su SEO, su posicionamiento, etc. En el caso de La Aldea, me imagino que hasta hoy y gracias a este post, su presencia era nula, inexistente. Es tan complicado esto, en el año de nuestro señor mariano del 2013, como lo contrario: tener un posicionamiento fetén, una reputación chachi y que la  presencia en Internet del establecimiento sea decidida por lo que guste  el dueño del negocio y no un mingafría de un blog como este de Lo que Coma Don Manuel. Introducción hecha. Ahora una descripción paisajística. Dentro de unos meses, somos de memoria frágil nadie se acordará que en Bilbao comenzó a llover un siete de enero de 2013 y hoy, día de san Valentín (felicidades corazones) sigue el cielo encapotado. Eso, para almas meridionales es similar a un vacío existencial pero provocado por los meteoros. Así que un día de enero, Cuchillo y Zuloko, decidimos hacer una reunión en la cumbre y, a falta de chicas que nos rieran las gracias (de nada), nos reunimos en alegre camaradería y decidimos atacar el costumbrismo gastronómico bilbaíno. Para empezar unos potes, en la zona aledaña a la plaza de la Casilla. Lugar donde nuestros mayores arriman cebolleta y zona de poteo popular con bares de gran mérito que otro día relataremos en crónica florida. Luego, animados por la ingesta de verdejos, caminamos por la zona de General Salazar hasta la plaza de Amézola, un lugar que no está en nuestra zona de paseo habitual. Me llamó poderosamente la atención que frente al tradicional  comercio viejuno de la Villa estas calles están tomadas por inmensos almacenes de venta de ropa cuya propiedad es de ciudadanos de origen asiático, vulgarmente conocidos como chinos. Dado que en esos inmensos almacenes no había el menor rastro de clientes, concluí que, como muy bien...

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