Taberna Ekaitz (Donostia). Casa Polipaso, benditos sacramentos

(+28 rating, 8 votes)Cargando... Donostia-San Sebastián siempre nos recibe con los brazos abiertos. Hacer el pertinente eslalon por la autopista A-8 merece la pena pues, tras las temidas cabinas de peaje y el sinfín de curvas, esperan amigos y familiares dispuestos a entablar conversación, compartir mesa y mantel, y brindar por la certeza de lo que ya pasó y la ilusión de lo que aún está por venir. Uno de los últimos encuentros fue en la Taberna Ekaitz, en lo más alto de Igeldo, justo en el edificio que igeldotarras y antiguotarras conocen como Casa Polipaso, donde uno puede dejar atrás la capital donostiarra y poner rumbo a Orio, donde todavía abundan los lugareños y se dice que lo mejor es pedir croquetas de ensueño, guisos aprendidos en casa, chuleta a la parrilla y pescados como la merluza, que las hermanas Etxarri cocinan con mimo. Pues bien, nosotros pedimos alubias. Y no fuimos los únicos. La meteorología incitaba ­al cocido y al guiso contundente. Fuera arreciaba la lluvia, no faltaba el viento y el frío atería los huesos, la pequeña terraza estaba desmantelada y numerosos coches reposaban inertes y empapados frente a la austera fachada del asador. Ya sentados a la mesa, casi en el centro de su apretado comedor, decorado con chimenea y profusión de lauburus, pedimos una botella de Muga (19,80 euros), un crianza de 2008 prácticamente infalible, a base de tempranillo (70%), garnacha (20%), mazuelo (7%) y graciano (3%). Clásico, en absoluto audaz, pero un valor seguro. Abrimos boca con unas anchoas ricas (15,40), aunque el abundante aceite, extrañamente, no invitaba a sumergir pan en él. Y cometimos el error de pedir revuelto de morcilla (8,80), que resultó ser una tortilla sencilla e innecesaria, dado que pronto llegarían los sacramentos de la alubiada. ¡Ah, qué sacramentos! Benditos sean. Alabados sean el tierno y sabroso chorizo, la fina morcilla de verdura, la abundante berza y esa tiernísima carne que se deshacía en la boca cual delicada carrillera. Todo dispuesto en cantidad suficiente en el pertinente...

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Sidrería Calonge (San Sebastián). Una habitación con vistas

(+15 rating, 3 votes)Cargando... No somos demasiados en la familia, pero celebramos todo lo celebrable. Y esta vez se me ocurrió convocar a los once en la Sidrería Calonge, en el monte Igueldo. Y es que Igueldo es la niña de mis ojos. Quizás porque lo conozco como la palma de mi mano o, más bien, porque es donde viví gran parte de la infancia. Lugar de moda durante mi adolescencia, permanecen los mismos locales a los que acudía habitualmente, con algún que otro cambio en la propiedad y caras nuevas detrás de la barra, pero sin apenas modificaciones en su decoración. Paredes que guardan recuerdos de primeros amores (y llorados desamores), y tardes de discoteca en KU, intentando aparentar una edad que no tenía para evitar la mirada inquisidora de aquel odioso portero… Discoteca por entonces de moda y venida a menos hasta su cierre definitivo, que tantos dolores de cabeza supuso para el Akelarre, y que hoy pretende olvidar con el proyecto de un hotel de lujo, el sueño de Pedro Subijana. Haciendo un pequeño recuento, subiendo la retorcida carretera sale a nuestro encuentro el Buenavista; afamado por sus rabas, los precios han sufrido un crecimiento exponencial que no se ha visto reflejado, ni de lejos, en el tamaño de las mini-bandejas donde presentan la comanda. Ni tampoco en la simpatía de sus camareros, para qué engañarnos. Avanzando un poco más, y girando a la derecha, bajamos dirección a las rocas y llegamos a Perus, con una terraza importante, numerosas mesas y preciosas vistas. Llegando al mismo barrio nos topamos con Mendizorrotz, donde las mesas del bar se inundan de huevos fritos con patatas y chorizo cocido. Y si tomamos dirección a Orio, más adelante aparecen Etxe Nagusi, Nicolás y Ekaitz (antiguo Polipaso). Vaya, un sinfín de opciones donde elegir… Pero retomo el motivo de mi relato. Fin de sentimentalismos y al grano. Nuestro destino es Calonge, sidrería regentada por una familia de larga tradición sidrera, elaboradores de marca propia. Calonge fue...

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