Callos y champagne, el sueño de Louis Roederer

Oct 01, 20 Callos y champagne, el sueño de Louis Roederer

Callos en cristal y Louis Roederer Cristal. ¿Armonía por contraste o por similitud, aunque sólo sea semántica? Este juego propuesto por el anfitrión entre la canalla casquería, la deliciosa salsa vizcaína y un vino que el jefe de bodega Jean-Baptiste Lécaillon presenta como una excepción, fue el martes en La Fábrica de Juan (Zierbena, Bizkaia maitea) el punto álgido de una estupenda cata de Louis Roederer dirigida por Stéphane Richer, uno de los directores de exportación de esa empresa familiar fundada en 1776 (hoy la dirige la séptima generación) que distribuye sus botellas en 120 países.

El Cristal 2012, champagne de espera que aúna pinot noir (60%) y chardonnay (40%), que envejece seis años en bodega y reposa ocho meses más tras el degüelle, nos llevó a cerrar en cierta manera con “un infanticidio” un recorrido por la maison francesa que arrancó con el habitual Brut Premier, tractor de la empresa al representar el 75% de su producción. Entre medias comimos también rollizas ostras, jamón del bueno, quisquillón templado con elegante fondo liliáceo, foie con ¡guindilla! e incluso crema de queso en cuchara, una selección que hizo excelentes migas con Rosé 2014, Starck Blanc 2012 y el mejor trago de la noche: Louis Roederer Vintage 2012, un trampolín para la pinot noir de Verzy.

Estupendo su aplomo y redondez, su equilibrio, su potencial gastronómico y su precio contenido (por lo que cuesta un Cristal, el preferido del zar Alejandro II, compras tres). Complicado aunar con más tino la referida pinot noir (70) y chardonnay (30), un éxito mediatizado por la utilización de un 30% de vinos vinificados en madera de roble. O quizá por el hecho de que la maduración es más lenta en las laderas orientadas al noreste. O por sus cuatro años de crianza sobre lías. Qui sait!

Dame la chapa, de Louis Roederer (foto: Cuchillo)

El arte de vivir

Quién pudiera caminar por esas fincas de la propiedad que los mapas muestran repartidas entre montagne de Reims, Vallée de la Marne y Côte des Blancs, quién perderse entre viñedos de pinot noir, chardonnay y pinot meunier. Entregarse al arte de vivir, más allá de la fría contemplación, sabiendo que al sur está Picardía y al norte hará falta una rebequita, pues la temperatura media es de 11 grados. Ahí queda esa ilusión, esa sombra, esa ficción; el convencimiento de que el mayor bien es pequeño y, ya lo dijo Calderón, toda la vida es sueño.

Como acuñó Oscar Wilde: sólo las personas poco creativas fallan al encontrar una razón para tomar champagne. Hoy se volverá a demostrar.

Callos y champagne, una armonía muy posible (foto: Cuchillo)
Bienvenida: Brut Premier de Louis Roederer (foto: Cuchillo)
¡Ahí va el Ebro! Servicio de Louis Roederer Rosé 2014 (foto: Cuchillo)
Callos bajo el foco en La Fábrica de Juan (foto: Cuchillo)
Etiquetas de Louis Roederer de nivel Maribel (foto: Cuchillo)
Louis Roederer, desde 1776 (foto: Cuchillo)

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.