La Solana (Vecilla de Trasmonte). La próxima vez, pollo

Dic 29, 14 La Solana (Vecilla de Trasmonte). La próxima vez, pollo

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Uve propone merienda-cena con jarra de vino de la casa, unas tablas de embutidos y quesos zamoranos, con abundante pan, y, si nos animamos, pollo compartido.

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Bienvenidos a El Ruedo (Benavente)

Ago 06, 13 Bienvenidos a El Ruedo (Benavente)

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(+30 rating, 6 votes) Cargando… Los expertos en la materia, los muy expertos, podrán opinar hasta incluso concluir, que este bienvenidos ni tiene gracia ni es original. Siga intentándolo (señorita), como en las tapas de los yogures. Sniff. Superado el momento frustración, me refugio en el ambiente taurino que envuelve al Bar El Ruedo, que tiene su aquel. Porque aunque no domino el arte del toreo, reconozco en él un mundo diferente, un sinfín de palabras bellas, de artes y suertes, de lances, de pasión y superstición. Despierta mi curiosidad desde el nombre del toro, al pase afarolado, la verónica o un recibimiento “a puerta gayola”. Y ya que esto va de toros, primer aviso: no seré yo la que presuma de lo que no puede presumir. Es como decir que una entiende de música y no sabe lo que es un punk rocker. Los toros no son lo mío, qué va; son lo de ese hombre menudo y de pelo cano, aspecto serio (y trato excesivamente tosco a mi parecer), amo y señor de la taberna, quien nos descubre en su negocio a sus dos grandes amores, los toros y el vino. ¿Alguien dijo complicado? Dejando atrás el Castillo de la Mota, uno de tantos “castillos de la mota” que adornan nuestra geografía, pregunten a un lugareño de bien, de fiar casi siempre, dónde degustar un buen caldo, con conocimiento, servido en copa grande, de boca estrecha y a su justa temperatura. Apostaría mi colgante favorito a que les remite sin pestañear a El Ruedo, que para algo se ha ganado la fama de servir los mejores morapios de Benavente. Segundo aviso: no nos confundamos, precios cuasidonostiarras. Saciar su sed a base de cortos de cerveza o “vinos” en la villa zamorana es más que asequible. Tomar un buen vino, se paga. Como el recomendado del día, “hoy Liberalia, Toro, 2,20 €”. Rico, sí. A dos veinte, también. Se acompaña de tapa, faltaría más, esto es Castilla: morros, sesos, cecina, chorizo al vino,...

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Bienvenidos a Mesón El Pícaro (Benavente)

Jun 05, 13 Bienvenidos a Mesón El Pícaro (Benavente)

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Pícaro: bribón, chusco, culebrón, fullero, galopín, granuja, ladino, marrullero, perillán, randa, rufián, sátrapa, socarrón, truhán, tunante… Y no sigo por no aburrir. Pero cuánto sinónimo nos ofrece la RAE de esta simpática palabra que, además de definir un género literario, pone nombre al restaurante que hace años detentó el título de más afamado de la comarca de Benavente y los Valles, en plena Tierra de Campos.   Pues bien, mi sensación al atravesar el umbral del citado local es que podría llegar a toparme con el mismísimo Buscón, e incluso compartir mantel con el hambriento Lazarillo. Quizás por la rústica decoración del lugar, por la indumentaria de los camareros, por las recias sillas tan castellanas o por el amarilleado de sus paredes. Es la propia literatura picaresca la que nos presenta al pícaro como el antihéroe, hábil y descarado, capaz de utilizar todas sus artes y disimulos para lograr lo que desea. Lo que hoy diríamos un listillo. Descarao. ¿El anticaballero? Tal vez. Por eso sorprende que el Mesón El Pícaro, especializado en lechazo y jarrete de cordero, nos reciba a sus puertas con un “Ésta es la mansión del caballero”. Desconozco los motivos de tal título y, sin tiempo de documentarme, no me aventuraré a hacer suposiciones, que nos conocemos. Pero me gustaría imaginar que existe la pretensión de limpiar la imagen de ese personaje astuto y marginado, hambriento pero a la vez holgazán: “[…] porque siempre quise más comer berzas y ajos sin trabajar, que capones y gallinas trabajando […]” (Uve) web de El Pícaro ver ubicación C/ Dominicas 4; 49600 Benavente (Zamora) 980 63 17 93 / 980633171 / 628002235 * Lo Que Coma Don Manuel destaca en la sección Bienvenidos aquellos ornatos, muñecos, carteles, dibujos y otras decoraciones singulares que, con cierta gracia, nos dan la bienvenida a restaurantes, bares, bistrós, tabernas, chigres, sidrerías, tascas y demás locales hosteleros que tanto nos gusta visitar...

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Restaurante La Viuda Rica (Toro). Alejado del típico tópico castellano

Nov 06, 12 Restaurante La Viuda Rica (Toro). Alejado del típico tópico castellano

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(+5 rating, 1 votes) Cargando… La hospitalidad de nuestros amigos Miguel y María ha convertido Zamora en uno de nuestros destinos predilectos. Por eso es honda nuestra preocupación y nos surgen muchas preguntas. ¿Se agota el asfalto en Valladolid, utilizan allí tanto alquitrán que no llega para adecentar las carreteras de la provincia vecina? ¿No es aplicable la Ley de Memoria Histórica a los nombres de las calles de Villalonso y del resto de sus pueblos? ¿Cuándo pasó el vino de Toro de ser un brebaje a convertirse en una bebida apreciable e incluso distinguida? ¿Es obligatorio ser del Real Madrid o del FC Barcelona? ¿Son guapas todas las zamoranas? ¿Zamora no se hizo en una hora? ¿Es posible comer allí algo que no sea cocido, garbanzo de Fuentesauco, lechazo, bacalao a lo tío o a la tranca, sopas de pan y, en época de matanza, torta de coscarones? Bueno, para esta última cuestión sí tenemos respuesta: es posible comer algo diferente si se acude a un restaurante como La Viuda Rica, donde la tradición gastronómica se aborda sin nostalgia, cortapisas ni inmobilismo. Donde se ofrece una carta moderna, algo atrevida y surtida también de pescados que dicen traer de Huelva. ¡Ozú! El comedor de ese local de Toro, que toma su nombre de un cuadro de la artista local Delhy Tejero, está muy alejado del estereotipo de mesón castellano y el servicio que presta Cristina, una de sus camareras, es excepcional, por afable y profesional, al tiempo. Allí compartimos una tanda de entrantes que, lo dicho, se salía por completo del típico tópico castellano. A saber: ocho croquetas de carabinero (12,50 euros), con salsa “de sus cabezas” al medio; ocho espárragos verdes fritos en tempura (12), junto a dos charcos de ligero alioli; y dos de puritos de morcilla, una preparación crujiente y original, por sabor y presencia, que se sirve apoyada sobre un ‘cenicero’ bien provisto de compota de manzana. A continuación, nuestros anfitriones no pusieron pegas al lechazo asado (40, dos...

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Restaurante La Alegría (Fuentes de Ropel). Como en casa (Tierra de Campos II)

Ene 04, 12 Restaurante La Alegría (Fuentes de Ropel). Como en casa (Tierra de Campos II)

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(+14 rating, 4 votes) Cargando… Sorprende que en una pequeña localidad de apenas 600 habitantes exista un bar-restaurante que ha sabido –y podido- adaptarse al paso del tiempo. A la cruda realidad, seamos sinceros. El bar-restaurante, o sidrería, como les gusta que se les llame, La Alegría (más conocido en la zona como “el bar de Nini”), está regentado por una familia que lleva en el negocio toda la vida. Y eso se nota. Ha pasado por todas las fases: bar de “jugar la partida”, de aperitivos, pub… y ahora, además, restaurante con todas las de la ley. Han montado una cocina digna de los mejores locales y pueden presumir de un producto de calidad, bien cocinado y de presentación más que aceptable. El comedor ha sido objeto de continuas mejoras. En un par de años han acristalado el techo del hermoso patio que era incapaz de albergar a nadie, teniendo en cuenta el clima extremo que se disfruta en tierras zamoranas. Así, se ha diseñado un salón de estilo rústico, bien organizado y limpio. Las mesas correctamente ubicadas, adornadas con mantelería a juego de las acolchadas sillas y todo acompañado por una iluminación adecuada que otorga al local un aspecto de lo más acogedor. Y ahora en invierno limitan el habitáculo con un nuevo cerramiento móvil, que la clientela es menor y el espacio a calentar demasiado grande. En la cocina, Nini, con toda su maestría y acompañada en el servicio al comensal por Raúl, que derrocha simpatía por los cuatro costados. Éste es además pareja de Bea, en la barra, de la que admiro su paciencia que, dicho sea de paso, con los lugareños hay que tenerla, y mucha. Y los tres forman un gran equipo que no tiene horario y trabaja sin parar. No disfrutan de descanso semanal; deberían planteárselo. En verano, hay que ver la cara de cansados que tienen… Y es que en la época estival, cuando el pueblo crece hasta los mil y pico habitantes y los forasteros ocupan...

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Tierra de Campos (I). El rey destronado

(+10 rating, 2 votes) Cargando… Tres días de asueto por Tierra de Campos dan mucho de sí. Se trata de cambiar de aires y desconectar, eso sí, con cuatro graditos de las doce del mediodía. Y ni tan mal, que, como comentan por allí, a estas alturas del otoño ya tendríamos que haber catado los “menos cinco”. El plan es tremendamente sencillo: aprovechar la mañana para visitar alguna población cercana y, cuando el hambre aprieta, parar a repostar degustando en la medida de lo posible comida y bebida de la zona. Y eso es lo que hicimos el sábado del puente por la mañana. Paseito por gélidas calles de Benavente (“mala villa y peor gente”) con la intención de aprovisionarnos de productos de la tierra para la vuelta a casa. Es lo malo que tiene el agasajar a parientes y amigos con unas mantecaditas de por aquí, unos chorizos de por allá… que ya te comprometes para toda la vida. ¿Que vas tres días a Zamora? ¿Podrías traermeeeeee…? Pues allí estaba yo, caminando a paso paseo para combatir el viento que azotaba el Castillo de la Mota junto a una amiga, debatiendo no sé bien si sobre Cayetana o Urdangarín, qué más da. Entonces noté que dejaba de prestarme atención y su mirada se clavaba en un escaparate. Ilusa de mí, creí que admiraba pedazo pieza de recebo, cuando aprecié que su mueca se tornaba incómoda: “hay crestas”, me lee medio dislocada y con cara de susto y disgusto. Y es que, todo hay que decirlo, es un poco escrupulosa con ciertas cosas… o mucho. A mi no me pillaba de nueva, lo había visto en anteriores visitas, si bien es cierto, que no he probado jamás este tipo de receta… Pero a ella aún le tiemblan las canillas cuando recuerda tal episodio. Rarita. Maja chica, pero rarita. Las crestas de gallo es un plato típicamente zamorano, aunque tampoco diría que se oferte de manera habitual en las cartas de los restaurantes de la...

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