Matt & Kim. ‘Yea yeah’

La crisis hace que muchos rockeros se corten hoy en día a la hora de destrozar la habitación de un hotel, pues tienen la mente puesta en la factura posterior. Pero siempre queda la posibilidad de hacer trizas el decorado de un clip. Es lo que hace el dúo de Brooklyn Matt & Kim en el vídeo de ‘Yea yeah’, una grabación ambientada en una inmaculada cocina de cartón donde la pareja se expone, feliz, a una lluvia de tomates, plátanos, espaguetis, pizzas… Divertidísimo. [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=KsomXlyTyaQ] Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales, Gastronosfera y Kmon. Asimismo, es responsable de Comunicación de Ja! Bilbao, Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor. Vagabundo con cartel, se dobla pero no se rompe, hace las cosas innecesariamente bien y ya han transcurrido casi 30 años desde que empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos para Ruta 66, Efe Eme, Ritmo & Blues, Harlem R&R ‘Zine, Bilbao Eskultural, Getxo A Mano (GEYC), DSS2016, Den Dena Magazine, euskadinet, ApuestasFree, eldiario.es, BI-FM y alguna otra trinchera. Además, durante dos años colaboró con un programa de Radio Euskadi. Como los Gallo Corneja, Igor es de una familia con fundamento que no perdonaría la cena aunque sonaran las trompetas del juicio final, si es que no han sonado ya. Sostiene que la gastronomía es el nuevo rock and roll y, si depende de él, seguiréis teniendo noticias de este hombre al que le gusta ver llover, vestirse con traje oscuro y contar historias de comida, amor y muerte que nadie puede entender. Eso sí, dadle un coche mirando al sol, una...

leer más

Travis. ‘Sing’

Crustáceos, aceitunas, pulpos y, cómo no, tartas, vuelan en el vídeoclip de esta gran canción de la banda escocesa Travis. [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=eYO1-gGWJyo] Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales, Gastronosfera y Kmon. Asimismo, es responsable de Comunicación de Ja! Bilbao, Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor. Vagabundo con cartel, se dobla pero no se rompe, hace las cosas innecesariamente bien y ya han transcurrido casi 30 años desde que empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos para Ruta 66, Efe Eme, Ritmo & Blues, Harlem R&R ‘Zine, Bilbao Eskultural, Getxo A Mano (GEYC), DSS2016, Den Dena Magazine, euskadinet, ApuestasFree, eldiario.es, BI-FM y alguna otra trinchera. Además, durante dos años colaboró con un programa de Radio Euskadi. Como los Gallo Corneja, Igor es de una familia con fundamento que no perdonaría la cena aunque sonaran las trompetas del juicio final, si es que no han sonado ya. Sostiene que la gastronomía es el nuevo rock and roll y, si depende de él, seguiréis teniendo noticias de este hombre al que le gusta ver llover, vestirse con traje oscuro y contar historias de comida, amor y muerte que nadie puede entender. Eso sí, dadle un coche mirando al sol, una guitarra y una canción, una cerveza y rock and roll, y no le veréis el pelo más por aquí. Tiene perfil en Facebook, en LikedIn, en Twitter (@igorcubillo) y en Instagram (igor_cubillo), pero no hace #FollowBack ni #FF. Se le resisten ciertas palabras y acciones con efe. Él sabrá por qué…...

leer más

Cervecería Cruz Blanca (Bilbao). Qué cruz, señor, qué cruz

Como en octubre todavía hemos podido disfrutar de unos días maravillosos en Bilbao,  nos decidimos a pasar el día fuera de casa. Tras una mañana estupenda, gozando de columpios, parques y demás temática infantil, por completar el disfrute dejamos que fuese el pequeño de la casa quien decidiese dónde comer. Deberán entender, señores lectores, que cuando uno es tan joven (cerca de 7 años) no controla bien esto del disfrute gustativo y puede ocurrir, como en este caso, que el sitio elegido no sea, digamos, un buen sitio. Sobre el local, ubicado en el Centro Comercial Zubiarte, nada que objetar, franquicia repetitiva donde las haya, con mesas y sillas de madera y, en este caso, con terraza interna puesto que, aunque estas en el exterior del “restaurante”, es un segundo piso que da hacia el patio interior. Aparece el camarero, muy simpático, muy correcto y atento en todo momento (probablemente, lo mejor del local) y nos deja las cartas de aproximadamente 60 x 50 cm; a los adultos nos cuesta pasar las hojas, pero el niño se lleva por delante las copas de la mesa. ¿Tan difícil es hacer las cartas de un tamaño mas comedido? Salvo el pequeño, que se zampó un menú para él solito, a base de patatas, salchichas, croquetas, postre y agua, por 5,95 euros, los demás decidimos compartir lo siguiente: Una ensalada caliente (8,90 €), que más bien era una ensalada fría donde añadieron trozos de champiñón pasados por la plancha. Mucho verde y poco acompañamiento. Unos nachos con queso (4,95 €), abundantes de cantidad pero escasos de queso, con todo en el fondo, lo cual hacía que los primeros estuviesen secos y los del final totalmente empapados, pero aun así estaban bastante apetecibles. Unas patatas seis salsas (3,95 €), gordas, grasientas, congeladas y con unos cuenquitos de salsa ínfimos. Si te decantabas por una de ellas ya podías ser rápido, porque se agotaba en un periquete. De postre sacamos sólo un brownie (4,20 €), pues la aceitosidad de...

leer más

O Gato Negro (Santiago de Compostela). Una tasca de cabecera

Abr 29, 11 O Gato Negro (Santiago de Compostela). Una tasca de cabecera

Publicado por en A Coruña

Este lugar austero, que no parece haber experimentado reforma arquitectónica ni estética, con sus pequeñas mesas y taburetes, conserva la esencia del lugar. Lo que una vez fue todo el barrio.

leer más

Fresc Co (Barakaldo). Eso lo dirán ellos

(No Ratings Yet)Cargando... Durante un tiempo se convirtió en mi lugar habitual de comida de fin de semana el Fresc Co, ya que al pequeño de la casa le gustan mucho las pizzas que allí preparan y, como lo de las ensaladas es bastante sano, decidimos volver una vez más. Tengo que decir que la impresión general siempre había sido muy correcta, pero esta vez la nota general iba a ser de suspenso. Llegamos a la franquicia ubicada en el Max Ocio de Barakaldo las cinco personas que componíamos el grupo de comida y, tras servirnos las ensaladas una amable señorita, nos dirigió a una mesa. La amabilidad pronto se convirtió en impertinencia, pues cuando le comentamos la posibilidad de sentarnos en una mesa redonda que le gustaba bastante mas al pequeño, frunció el ceño y pronunció un rotundo, “Os he dicho que en aquella”. Mal empezaba el asunto y todavía no habíamos probado bocado. Malhumorados nos sentamos en la mesa indicada y algunos se dirigieron a la nueva zona de plancha donde esperaban degustar comida ciertamente fresca, y cual fue su sorpresa al ver que lo que allí se exhibía eran restos de lo que días antes  serian entrecot, pizzas duras y recalentadas, langostinos deslavados y pasta que distaba mucho de estar al dente. Continuamos intentándolo con una especie de lasaña de verduras que tenía bastante buena pinta, pero que se quedó en apariencia ya que su textura y sabor fueron para olvidar. Guardaba buen recuerdo del helado de yogur que te puedes servir de postre, también hay de chocolate, pero esta vez todo estaba en nuestra contra; incluso esto estaba malo. Del café desistimos, por si acaso. No se si fue la “amabilidad” que nos brindó la camarera al principio lo que nos guió a lo largo de toda la comida, pero esta vez el Fresc Co fue un Fias Co. Por lo menos fue barato: 13,95 € por comensal. (no le agradan las camareras impertinentes a Iván)  web de Fresc Co ver ubicación...

leer más

Restaurante Lasal (Santander). Emociones cantábricas

Ya tengo restaurante favorito. Se llama Lasal y está en el centro de Santander, a un paso de la bandera de España. Conjuga servicio atento, comida sabrosa y local acogedor con espacio amplio, luz clara, manteles planchados y marmol, piedra y madera combinados. Lo visitamos durante las VII Jornadas de los Productos Gastronómicos de Cantabria y disfrutamos de un menú degustación de cinco platos, dos copas de vino y todo el agua que quisimos por 30 euros de nada (IVA incluido). En su web Lasal informa de que ofrece menús degustación por 40 euros, con café y agua pero sin vino ni IVA, y ya tengo ganas de catarlo. (Hum, como vivimos en la era de la telecomunicación, les llamo por teléfono y me cuentan amabilísimamente: el menú degustación usual consta de cuatro platos más postre, y varían ligeramente los platos porque se trata de cocina de mercado; y me dan una noticia: ahora mismo y hasta principios de abril ofrecen un menú también de 30 euros, impuestos incluidos, dedicado al cerdo ibérico y con seis propuestas: jamón 5 Jotas en tosta, carpaccio de presa, secreto… ¡más vino! ¡hay que ir!). Cuando llegamos un jueves nos ofrecieron custodiarnos en otra estancia las prendas de abrigo y unas botellas de vino que yo había comprado en La Pozona, pero lo descartamos y nos acomodamos dejando las cosas sobre la ancha repisa de la ventana. El educado y cálido maitre (solía decir ‘mola’ y ‘guay’ y así, lo cual no me parece adecuado) nos explicó de viva voz lo que ya sabíamos y nos informó sobre los vinos. La Su escogió Freixenet Vintage Brut Nature Gran Reserva Del Copón o algo así, con color diáfano, burbujas diminutísimas en ascensión perpetua y sabor delicado. Muy superior a mi decantamiento: tinto, Rioja Besagain, crianza 07, de color muy oscuro, con aroma excesivamente alcohólico, demasiada madera y algo de cuero, y sabor no recomendable, quizá por estar abierto de antes. En primer lugar abrimos boca con ‘barquita de anchoa...

leer más