Nacho Vegas. ‘Dry Martini, S.A.’

Llevamos ya unos cientos de entradas en esta humilde weg y, en el universo gastronómico, nadie se ha dignado a darnos un premio. Tendrá mucho que ver el hecho de que no presentamos candidatura a ninguno, no lo niego, pero a mí no me deja de dar rabia. ¿Es que los popes y gurús del tema no actúan de oficio? ¿No alcanzan las subvenciones para alimentar la independencia? (Sí, he releído la pregunta y subvención e independencia chirrían un tanto en la misma frase; retiro la cuestión) ¿No hay pan para tanto chorizo? Cuántas dudas, ¿eh?… El caso es que mi desencanto con el consejo de sabios gastrónomos es tal, que este viernes tan señalado he decidido preparar un Momento musical con el que, al menos, tengo confianza en que nos caiga la pedrea de la Sonrisa Vertical. Nacho Vegas puso toda la carne en el asador en el clip de ‘Dry Martini, S.A.’, una producción en blanco y negro en la que el guitarrista, cantante y compositor gijonés canta copa de cóctel en mano. El vídeo es un homenaje al combinado de ginebra y vermouth que James Bond solicitaba agitado, no removido (“shaken, not stirred”), y también al sexo. Y encuentra cabida aquí por la primera circunstancia. Aunque no hagamos ascos a la segunda. Ni a sus maridajes. Como esto se publica en horario de protección infantil, no haré énfasis en su contenido carnal. Me limitaré a señalar que ‘Dry Martini, S.A.’ es el primer corte de ‘El manifiesto desastre’, ese cuarto álbum en el que, puesto a desnudarse, el tímido cantautor asturiano optó por el striptease emocional y vivencial. Así, se rasgó memoria y alma para dejar a la vista recuerdos de infancia, cicatrices amorosas, gustos y reflexiones varias, y estampas narcóticas. Gesto dylaniano, rancheras crepusculares, desértica aridez y hasta guiños glam al Elvis que se contoneaba con ‘All shook up’, construyen la banda sonora de una notable radiografía existencial que aportó enjundia a su obra. Vegas, que se dio a conocer...

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Restaurante El Puerto (Gijón). Cocina contenida

(+15 rating, 4 votes)Cargando... Con motivo de la celebración de la semifinal de la Copa Davis España-USA acudimos a la bella ciudad de Gijón con la intención también de cenar en un restaurante puntero de la ciudad. Habiendo estado ya en Casa Gerardo, y tras la información recogida de diversas fuentes, nos decidimos por el restaurante El Puerto, sito en dicho lugar junto a la zona de Cimadevilla. El local consta de una planta baja y otra superior, menos atractiva, que es donde nos ubicaron, pese a realizar la reserva con diez días de antelación; no concedimos importancia al hecho, dado que las ventajas visuales del comedor bajo se minimizan con la caída del sol. Acomodados ya en nuestra mesa, la lectura de la carta nos provocó una pequeña decepción, por corta y escasamente diferenciadora de la oferta habitual de la gastronomía astur. Ciertamente, nos ofrecieron y escogimos algunas opciones fuera de carta, pero todo en un tono marcadamente tradicional que no correspondía a las expectativas con las que acudíamos. Ante ello, nos decantamos por compartir primero el plato que, aparentemente, prometía mayor originalidad: bonito marinado con gazpacho helado y ensalada de lechuga, tomate y cebolla; plato bien resuelto en su concepción y ejecución, pero con la pega de que los acompañamientos, que superaban en gozo gastronómico al bonito en si, se quedaban escasos. Para continuar escogimos unas gambas a la plancha, plenas de frescura y sabor. Como tercer plato compartido nos sirvieron chipirones plancha encebollados, en un buen tono pero sin mayores alardes o entusiasmos. Finiquitados los cefalópodos, fue el turno del rey asado con setas, limón y algas, donde, al contrario que con el bonito, los complementos restaban más que aportaban al buen acabado y frescor del pescado. Como postre, una sopa de queso de cabra con avellanas y helado de miel; magnifica, suntuosa y ligera. El ritmo de la comida, perfecto.En cuanto al vino, pedimos un Guitian, de la reputada uva godello, D.O.Valdeorras, aromático, sabroso y sin excesiva acidez. La botella la dejaron en una...

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Nosoträsh. ‘Arte’

Les Nouveaux Auteurs dirigieron este clip de ‘Arte’, primer corte de ‘Popemas’, disco editado en 2002 por Nosoträsh, all-female band astur. Aquí os dejamos, de paso, la letra de ese bonito popema sobre fumar después del café, llorar hasta que entre la sed, beber buen vino y comer bistecs a la plancha. “Durmiendo la siesta, bailando en la fiesta, nadando en el mar, fumando después del café, fumando después de… después de la tarde. Cuando se enciende la noche en el monte, cuando cruzamos mi ciudad en coche, mientras que suena el casset…te con su voz ronca de Jac…ques Brel. Mirarme en tus ojos, oírte charlar, dejar que me peines en vez de pensar, dejarme abrazar por cualquiera, que sepa mentirme, que bese con fuerza. Volver a tus brazos, sentir tu rechazo, gritar hasta quedarme afónica, llorar hasta que me entre la sed, beberme un buen vino y poderme comer un bistec a la plancha. Dormir cien mil horas, soñar que me quieres y no hacerme daño el pellizco, volver a encontrarte a mi lado, volver a abrazarte y desayunarte, esto sí que es ärte…” [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=-XkxULJjN3w&ob=av2e] Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales, Gastronosfera y Kmon. Asimismo, es responsable de Comunicación de Ja! Bilbao, Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor. Vagabundo con cartel, se dobla pero no se rompe, hace las cosas innecesariamente bien y ya han transcurrido casi 30 años desde que empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos para Ruta 66, Efe Eme, Ritmo & Blues, Harlem R&R ‘Zine, Bilbao Eskultural, Getxo A Mano (GEYC), DSS2016, Den Dena Magazine,...

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Bienvenidos a Bodega El Molinón (Oviedo)

Este señor tan aseñorado da ejemplo sobre la misma barra de la Bodega El Molinón (c/ Águila,13; Oviedo), donde ofrecen vinos de distintas tierras y muy rica cecina. * Lo Que Coma Don Manuel coloca en la sección Bienvenidos aquellos muñecos, carteles y dibujos que, con cierta gracia, nos dan la bienvenida a restaurantes, bares, bistrós, chigres, sidrerías y demás locales hosteleros que tanto nos gusta visitar. Esperamos sus aportaciones, queridos lectores * Igor CubilloPeriodista y gastrónomo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el diario El País, entre 1997 y el ERE de 2012, Igor Cubillo ha logrado reinventarse y en la actualidad dirige la web Lo que Coma Don Manuel y el foro BBVA Bilbao Food Capital, es responsable de la programación gastronómica de Bay of Biscay Festival y escribe de comida y más cuestiones en las publicaciones Guía Repsol, 7 Caníbales, Gastronosfera y Kmon. Asimismo, es responsable de Comunicación de Ja! Bilbao, Festival Internacional de Literatura y Arte con Humor. Vagabundo con cartel, se dobla pero no se rompe, hace las cosas innecesariamente bien y ya han transcurrido casi 30 años desde que empezó a teclear, en una Olivetti Studio 54 azul, artículos para Ruta 66, Efe Eme, Ritmo & Blues, Harlem R&R ‘Zine, Bilbao Eskultural, Getxo A Mano (GEYC), DSS2016, Den Dena Magazine, euskadinet, ApuestasFree, eldiario.es, BI-FM y alguna otra trinchera. Además, durante dos años colaboró con un programa de Radio Euskadi. Como los Gallo Corneja, Igor es de una familia con fundamento que no perdonaría la cena aunque sonaran las trompetas del juicio final, si es que no han sonado ya. Sostiene que la gastronomía es el nuevo rock and roll y, si depende de él, seguiréis teniendo noticias de este hombre al que le gusta ver llover, vestirse con traje oscuro y contar historias de comida, amor y muerte que nadie puede entender. Eso sí, dadle un coche mirando al sol, una guitarra y una canción, una cerveza y rock and roll, y no le...

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Sidrería El Estupendu (Posada de Llanes). God save the colesterol

Cada vez que estoy de bajón o me toca los cataploides algún gilipitxis  me acuerdo del Estupendu. No es que esta sidrería me deprima o que, cada vez que acuda a la misma me  refroten los jardines colgantes de babilonia. Al contrario. El Estupendu, la sidrería, me sube la moral y no es necesario acudir a la misma para ello. Basta con el recuerdo para empezar a salivar. Su decoración clama al cielo, el gotelé es de los de grano 12, pero opino que si no pretendes ir a la excelencia decorativa no es mala alternativa ese decorar en la excrecencia. O en lo auténtico si lo prefieren: candelabro de forja, pintura verde baratillo y luz tenebrosa. Da igual. Nos encanta el Estupendu. Y su gente. Auténticos. Desde el dueño a la cocinera, pasando por el imperturbable camarero, Johnny be Cool,  son un paisanaje en vías de extinción. Son la caña, son tan  peculiares como una araña en su tela bailando con una mariposa. Y si además hablamos de la comida comenzamos a meternos en palabras mayores. Grandes las rabas, grandes, muy grandes las croquetes (qué bechamel!,   bechame mucho) y buenos pescados, recién pescados, y sobre todo la carta de sartenes.  Una oda a la gula, al colesterol, a la alegría de vivir y a las arterias obturadas. El que come una de las sartenes del Estupendo es un individuo que cree que no habrá un mañana y ha decidido disfrutar del hoy. No future! que decía Sid Vicious. O si hay futuro que sea con una cerveza de litro disfrutando de un megamix de todo aquel producto que, te lo anticipo querido amigo, te prohibirá el aguafiestas de tu médico en cuanto cumplas los cincuenta. (no cuida ni un pelo su colesterol dicky) C/ Posada Herrera, s/n 33500 Llanes (Asturias) 985 40 30 07 ACTUALIZACIÓN noviembre 2011 Si esperas la perfección en esta vida, espera sentado. Nos gustaba el estupendu pero nos dejó. Se fue a los territorios de caza de sus antepasados....

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Casa Pilar (Nueva de LLanes). Producto en estado salvaje

Sep 12, 10 Casa Pilar (Nueva de LLanes). Producto en estado salvaje

Publicado por en Asturias, Llanes

Casa Pilar, está en Nueva de LLanes, un precioso pueblo del Oriente de Asturias. Está fuera del casco urbano y si no te pasan el aviso, como hicieron unos amigos de Gijón, es complicado que se encuentre el lugar .Cuanto más viajas, cuanto más conoces, cuanto más años tienes, más complicada es la sorpresa. Cuando te acercas a los grandes restaurantes, los de estrellas y guías de tapa roja llevas por adelantado que la experiencia será memorable, aunque muchas veces no es así. Por eso, encontrar experiencias sorprendentes en un pequeño barrio, en un pequeño pueblo, muy lejos de casi todo y de todos es lo que marca la diferencia. Casa Pilar marca esa diferencia. El comedor de Casa Pilar es coqueto y está presidido por un acuario en el que se pueden elegir las langostas que luego degustaremos, si nos place. La noche de nuestra visita nos decidimos como entrante por una maravillosa  ensalada de bogavante en dos salsas. Después llegó el pescado. La amabilísima camarera nos recomendó el lomo de lubina en salsa de sidra y francamente acertó con la recomendación y nosotros con la elección. El lomo había sido desgajado de una lubina salvaje de gran tamaño y, resulta ocioso decirlo, la lubina cuando es de costa y no de vivero es otro pescado, algo diferente y mucho mejor. Además la salsa de sidra, que en otros restaurantes sirve para enmascarar o disimular, en este caso estaba al servicio del sabor del pescado, aumentando sus matices yodados y dándole un punto amariscado que resultó sobresaliente. El pixin que cerraba la comanda en su justo punto reforzando la sensación de que este es un restaurante donde se mima el producto. Y el postre de categoría. A prueba de golosos más recalcitrantes unas torrijas con un acompañamiento de natillas y chocolate deliciosas. Y, uno de los aspectos que más me gusta cuando visito un negocio: la pasión de sus propietarios o trabajadores. En cinco minutos advertimos que aquellos que trabajan en Casa Pilar ...

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