Marisquería Ipar Itsaso (Barrika). El modelo adecuado

Jun 08, 20 Marisquería Ipar Itsaso (Barrika). El modelo adecuado

Publicado por en Bizkaia, Destacado, Euskadi

Iker Sáez de Ibarra ha trasladado a Bizkaia el exitoso modelo de su marisquería familiar. Escoges el producto en un expositor, a modo de pescadería, y lo disfrutas con buena RCP y vistas al mar.

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Marisquería Uma (Lisboa) Arroz caldoso en la bella Baixa.

Abr 22, 14 Marisquería Uma (Lisboa) Arroz caldoso en la bella Baixa.

Publicado por en Destacado, Portugal

(+45 rating, 11 votes)Cargando...Algo le dijo cuando pasó la puerta que ése era su sitio. Los italianos, un grupo amplio y ruidoso, saludaban efusivamente a la cocinera, besaban y prometían próximas visitas. Un par de parejas ultimaban sus postres y, por un segundo, nos temimos que íbamos a ser expulsados del paraíso. Dos camareros vigilantes, cansados de servir a tantas mesas, tantos años, siguieron con la mirada nuestra entrada y, con un gesto cómplice, nos dejaron pasar y sentarnos en la mesa del fondo. Era tarde, muy tarde para los usos lusos, pero pronto para los que somos ibéricos del otro lado de la raya. Así que cuando pedimos la carta hubo impaciencia en el jefe de sala. Aquí se viene, si eres un turista, pensé que pensó, a comer arroz, el arroz del marisco. No estudies la carta que es corta, no me distraigas, no te disperses, que llevo en este restaurante treinta y ocho años, con sus mediodías y sus noches, sirviendo arroces. Que tengo muy vista a la gente como tú. En cuanto pedimos lo esperado, nos quitaron la carta de la mano, de manera abrupta, casi descortés. Pero la cortesía era dejarnos comer en solitario cuando se levantaron los últimos de la sala. En Portugal, el platillo de aperitivos que no son gratis y que sólo son cobrados si son consumidos, nos sirvió para entretener la espera. Un queso notable dos pâtés prescindibles. Y llegó rápida la cazuela a la mesa, tardó justo quince minutos desde que fue pedida. Los dos camareros, contemporáneos de Matusalén, se despojaron del mandil y nos abandonaron. Y nos quedamos. Dos comensales y una cocinera, y un local cerrado. Una prueba, una experiencia casi mística. El arroz, muy caldoso. En una ración para tres con hambre. Con un sabor marinero, con un toque picante, con el grano suelto y duro. El vino verde, mejorando otros vinos de antaño. Y el arroz abundante iba en buena compañía. Langostinos gordos y tersos. Centolla. Mejillones. Mucha cantidad. Y...

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Restaurante Rimbombín (Bilbao). Cría fama y échate a dormir

Oct 04, 11 Restaurante Rimbombín (Bilbao). Cría fama y échate a dormir

Publicado por en Bilbao, Bizkaia

Imagina que invitas a tu pareja a papear y sales del encuentro vacío y te siente estafado. Es lo que nos acaeció al que suscribe y a su esposa en el restaurante Rimbombín.

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Restaurante La Dársena (Suances): Especialistas de verdad

Durante mis merecidas minivacaciones cantábricas pre-Semana Santa aproveché para celebrar mi cumpleaños en Suances, entre spas, paseos y potes. Suances mola con y sin domingueros, y solemos tomar zuritos y blanquitos en La Dársena, gran local que hace esquina, tiene una terracita que atora el tráfico peatonal, una cristalera desmontable que en verano permite poner barra también de cara al exterior, un amplio bar donde nos suelen poner tapitas gratis (queso si hay suerte, patatas chips si no, aceitunas de aperitivo, cacahuetes vespertinos que devuelvo por indigestos y simiescos…), un comedor pequeño expuesto a los parroquianos, otro grande más recogido, y una pecera junto a la puerta donde los mariscos esperan a que los pesquen. Un día, en su barra acodado (ignoro si con palillo entre los dientes), vi pasar al cocinero de cráneo rapado con una bandeja donde relucía un lomo de bonito blanco y le solté a La Txurri: «Tenemos que venir a comer aquí pronto. Vete a mirar qué tal está el comedor principal». Acudió obediente (le vencería la curiosidad) y regresó diciendo que era amplio y acogedor y estaba lleno de gente. El 16 de abril cumplí mi palabra. Reservamos mesa a la esbelta belleza que ordena a la clientela y custodia el acceso, y tras potear un rato más nos adentramos en el comedor de colores cálidos beiges y blancos. Había mesas elegantes, algunos sofás pegados a la pared (donde yo me senté), demasiados niños y numerosos camareros de ambos lados del charco afanosos (contando a la maitre, al menos nos atendieron cuatro personas; quizá debido a ello nos entregaron una primera factura que no nos correspondía). Ya acomodados en nuestra mesa con lamparitas y todo elegimos el agua (Solares, un litro) y vino blanco, pues La Dársena es un local especializado en arroces, pescados y mariscos. La carta de vinos estaba bien surtida pero rápidamente me decanté por el más barato: Cuatro Rayas, Rueda, verdejo 2010, fresco, ácido, algo carbónico. Justito, sin más. 9 euritos sin IVA pero...

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