Periodistas muertos de hambre

Los miembros y miembras de este blog proclamamos orgullosos y orgullosas en el “quiénes somos” que “nos pagamos nuestras comidas y estamos fuera de los círculos del compadreo gastronómico”. Cuando dijimos esto, en un alarde de chulería no exento de cierta reprobación, por defecto,  se nos quedó mucho por aclarar y por puntualizar. Es cierto que algunos (bastantes) de la plantilla de @lqcdonmanuel  plumillas de oficio han sido invitados a comer en múltiples ocasiones en el desempeño de su oficio, pero ninguna de esas comidas por la “jero” han sido en nuestra calidad de críticos gastronómicos.   Hubo dos excepciones de las que oportunamente avisamos a los lectores. Fueron dos inauguraciones a las que nos llevaron de mochila y de las que no pudimos resistirnos a  hacer  mención. Y hubo crítica implacable a un restaurante cántabro de cuyo nombre ahora no nos acordamos. Su desolado propietario nos pidió que pusiéramos en suspenso nuestro suspenso ya que prometía compensarlo en una segunda ocasión,  corriendo con los gastos. Nos apiadamos, pusimos el post en “privado” porque tenemos nuestro corazoncito y  no es nuestra intención arruinar los negocios. Nuestra idea es volver a acudir de incógnito a ese sitio, comer, pagar  y replantearnos nuestras opiniones, o no. (Avisamos). El hecho de pagar nuestras comandas tiene mucho sentido. Recientemente un afamado cocinero (vasco) decía en un programa de televisión (vasco) que los que escriben críticas en este tipo de blogs son: (cita) “gente sin conocimiento alguno además que no ha comido caliente en su santa vida y encima tienen el atrevimiento de sacar la lengua a pasear y escribir en cualquier blog” (fin de la cita) Desde luego que no es nuestro caso. No tenemos la ficha de Javi Martínez pero comemos siempre que podemos,  no saltamos vallas y pagamos siempre y con ello nos autoconcedemos el derecho a la crítica. Es muy sencillo y gustoso  ser invitado en todo momento y ocasión  y comer todos los días caliente sin echar mano a la cartera. Pero, luego,  ¿cómo le dices al que...

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Bar-restaurante Ibai (Donostia). Eso se avisa, oiga

Mar 09, 12 Bar-restaurante Ibai (Donostia). Eso se avisa, oiga

Publicado por en Euskadi, Gipuzkoa

El restaurante Ibai de Donostia resultó ser un mal trago. No diremos que nos trataron mal pero tampoco podremos decir que salimos contentos.

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Bar Getaria (Vitoria-Gasteiz). Lost in Lakua?

Hay ocasiones en las que uno no puede comer a la hora establecida, a la socialmente aceptada. Por acumulación de tareas o porque simplemente aterriza en una ciudad a deshoras, cuando están cerradas incluso la mayoría de las cocinas españolas. Si esto te sucede en el barrio vitoriano de Lakua, una buena opción es acercarse al bar Getaria, donde anuncian servicio ininterrumpido de cocina de 10 a 24 horas. Su barra expone sandwiches y pintxos varios, pero nosotros ponemos la mano en el fuego por sus tortillas de patatas. Pinchos de buen tamaño y preparación, sin cuajar del todo, por 1,5 euros. Con chorizo, pimiento verde, jamón, bacon, champis, queso… Todas están buenas y normalmente jugosas. “Exquisitas”, sentencia nada menos que Marivi, directora de gabinete de Idoia Mendia, portavoz del Gobierno Vasco. No está nada mal la “torta rústica con aceite de oliva virgen aromatizado con ajo y tomillo y jamoncito serrano” (2,5 euros). Su carta incluye desde chocolate con churros (4 euros) a pechugas  con patatas (6) y huevos con complementos varios (4,50). También muchos bocatas, algún sandwich, raciones (patatas, anchoas con piquillos, croquetas…) y cosas tan originales y ricas como la hamburguesa con queso y foie sobre calabacín rebozado (6,50). Son contundentes las ensaladas, ilustradas o con arroz, pasta, pollo, bacalao… La mayoría cuesta entre 5 y 6 euros, ninguna llega a 7 euros. La oferta gastronómica es correcta, a pocos disgustará y, en lo referente a decoración, el local es sobrio, clásico, con dominio de madera, cristalera sobre la gran barra, suelo de terrazo y algún motivo marinero en las paredes. Sin exagerar. Mientras escribo esto, en uno de los bancos que hay al fondo del propio Getaria, suena el ‘Under The falling sky’ de Bonnie Raitt, luego el ‘Stealing kisses’ de Faith Hill,  y pienso que ha sido buena idea venir . Aunque más tarde vengan Leona Lewis, El Sueño de Morfeo y cosas aun más lamentables, como Tina Cousins. No en vano, yo sólo había venido a comer… (igor cubillo) ver ubicación Blas...

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