Gaminiz (Zamudio). La cuna de Aitor Elizegi

Dic 17, 14 Gaminiz (Zamudio). La cuna de Aitor Elizegi

Publicado por en Bizkaia, Destacado, Euskadi

La de Elizegi es una cocina de base tradicional que abraza la modernidad con el punto de audacia de algunas preparaciones. Por ello se asocia indefectiblemente a la vanguardia de la gastronomía vasca el nombre de este cocinero que gusta de asimilar técnicas remotas y de reivindicar el producto local, de proximidad.

leer más

Críticos en estado crítico, el decálogo de nuestra opinión

Nov 13, 13 Críticos en estado crítico, el decálogo de nuestra opinión

Publicado por en Cajón desastre, Destacado

(+75 rating, 16 votes)Cargando... Ni me imagino el queme que tiene que tener el amigo Aitor Elizegi, uno de los cocineros que mejor lo hacen, para soltar esta imagen y esta reflexión en su cuenta de  facebook. Es algo tan personal que suponemos que sale de su teclado y de su brillante cabeza, porque si lo hubiera hecho un community manager sería para pasarlo por  debajo de la quilla de una goleta fragata. Le entendemos en su desahogo, de verdad que sí. Son malos tiempos para la lírica, son años duros para tener que  levantar todos los días una persiana de un negocio, para conseguir pagar todos los meses diez o quince salarios. Para no arrojar la toalla y con las rentas dedicarse a vender pulseras trenzadas en Ibiza y que le den a la competitividad, a la imaginación, a la estrella y al órgano sexual de la Bernarda. Son malos tiempos, sí. Pero no ocurre sólo en los restaurantes. Esos que hablan del empresario explotador, cuando hablan de Pymes, seguro que se quedaron en primero de marxismo. Vamos, que no llegaron a Engels. La mayoría de los que deciden dirigir un negocio bastante tienen con llegar a fin de mes.  No sólo los cocineros son los que las están pasando canutas. En esta marejada, en este tifón Yolanda, se están quedando grandes y pequeños, y muchos resisten sólo por vergüenza torera o por esperar tiempos mejores. Los cocineros, al menos tienen un plus del que carecen , por ejemplo, los cristaleros, los electricistas, los honrados ebanistas. Su oficio lleva aparejada la visita de individuos como Anton Ego y sus críticas absurdas, egotistas o malintencionadas, pero también gozan de  un prestigio social que para sí quisieran muchos investigadores del cáncer o pedagogos, por poner ejemplos de profesiones de las que apenas se habla y sin glamour. Son prescriptores sociales , los Medios les ofrecen su tribuna,  en ocasiones hasta les otorgan doctorados honoris causa o los premios más prestigiosos del país.  En este país ser...

leer más

Bodega Urbana (Bilbao). Se da de beber, y algo peor de comer

Jun 24, 13 Bodega Urbana (Bilbao). Se da de beber, y algo peor de comer

Publicado por en Bilbao, Bizkaia, Destacado, Euskadi

La Bodega Urbana la pusieron recientemente en marcha los enólogos Ana Martín y Pepe Hidalgo, con idea de combatir el aire elitista que envuelve de un tiempo a esta parte, y cada vez en mayor medida, al mundo del vino.

leer más

Restaurante Baita-Gaminiz (Bilbao). Fama bacaladera y carnes superiores

Mar 11, 13 Restaurante Baita-Gaminiz (Bilbao). Fama bacaladera y carnes superiores

Publicado por en Bilbao, Bizkaia, Euskadi

En Baita-Gaminiz nos atendieron dos camareras y, en hora y media pasadita, comimos de menos a más y bebimos de más a menos.

leer más

Kurding Club. Bascook (Bilbao) Noche al carbón & De Bardos del Duero & Orujos Da Azucena

Ese es el título de la cosa, de carbones y brasas iba la noche. Repetimos visita al Kurding Club, un lugar de encuentro de caballeros (y damas) aficionados al buen comer, a la charla  reposada y también a los caldos excelentes que maridan con comidas bien resueltas. Un club social sito en el Bascook y al que sólo se puede acudir por invitación de alguno  de sus socios. El Kurding Club es el sitio perfecto para encontrar a gentes interesantes, para charlar, para intrigar  o simplemente para sentarse arropado por los acordes de un cuarteto de jazz y dejarse llevar.  Nosotros, doy fe, nos dejamos llevar y muy bien. [slideshow] Comenzamos con el Taco de pan de maíz al carbón con aceite virgen. Pocas cosas dan más satisfacción que un buen pan, ese pan que ya no se encuentra y que Aitor nos está rescatando en una labor de arqueología gastronómica. Creo, no puedo afirmarlo, que Bai Elizegi nos dará pronto noticias importantes en este negociado. Estamos a la espera, pero seguro que lo que salga será para bien. Tras el reposo llegó el Carpaccio de ¿ternera? al carbón. Delicioso, crujiente, con una cama de ensalada perfecta y llena de contrastes.  Zior brillaba  y la conversación se animaba. Buen comienzo. Mientras esto pasaba, trasegábamos con moderación Ars Romántica, un vino pegado a la tierra. Me gustan los Riberas de Duero. He pateado demasiado esa zona, campos, verdes y ocres,  paisajes y paisanaje  para que nada de lo Ribero me sea indiferente. Después la gran sorpresa, lo más erótico de la cena. Si nos preguntan si nos gustan las almejas o los caracoles, lo siento, nuestra opción serán siempre los bivalvos. Los metimos en la boca, los desprendimos sutilmente con la lengua, los retuvimos un segundo y como un fluido cálido pasó por nuestra garganta esa carne tibia impregnada de yodos y aromas. Podía haber bastado con eso, pero no, todavía teníamos energía para soportar mucho más. El cambio de tercio lo marcó el Ars...

leer más