DiverXO (Madrid). Telegrama desde el Disneyland de la gastronomía

Dic 23, 16 DiverXO (Madrid). Telegrama desde el Disneyland de la gastronomía

Publicado por en Destacado, Madrid

El restaurante DiverXO representa el universo onírico de Dabiz Muñoz. En él uno es sorprendido con un viaje culinario por varios continentes, presentaciones impecables y un servicio divertido. Marco idóneo para disfrutar con las creaciones de un genio.

leer más

Sala de Despiece (Madrid). Una barra en el matadero

Abr 01, 15 Sala de Despiece (Madrid). Una barra en el matadero

Publicado por en Destacado, Madrid

Las carnes de La Finca de Jiménez Barbero figuran entre los atractivos de este local, con estética de matadero, que homenajea al clásico poteo de Chamberí con una barra de diez metros que sirve para exponer, trabajar y degustar.

leer más

‘El XOw’. La ruleta rusa de Dabiz Muñoz y DiverXO

Oct 17, 14 ‘El XOw’. La ruleta rusa de Dabiz Muñoz y DiverXO

Publicado por en Destacado, Gastrocine, Madrid, Momentos Musicales

Sólo los lunáticos pueden aspirar a la genialidad. Dabiz DiverXO lo sabe. Sorpresa, incertidumbre, goce, hilaridad, erotismo, procacidad… Hagan juego, señores.

leer más

Bienvenidos a La Mordida (Madrid)

Oct 15, 13 Bienvenidos a La Mordida (Madrid)

Publicado por en Bienvenidos, Destacado, Madrid

(+10 rating, 2 votes) Cargando… Recuerdo que cuando visité la península del Yucatán la mayoría de las advertencias iban dirigidas a que procurara pasar lo más desapercibido posible (¡¡con estas patillas!!), para evitar la mordida de los policías locales, esa suerte de chantaje que se inflinge al turista amparada en la sensación de desprotección e incertidumbre que procura el dejar tras de ti todo un océano. Un rasgo de ‘cuartomundismo’ inaceptable. No obstante, mi amiga María Huidobro ha enviado, para esta sección Bienvenidos, una imagen que remite a una mordida mucho más sugerente, pues los responsables del restaurante en cuestión únicamente recurren al vocablo para contextualizar con precisión una oferta gastronómica que se pretende centrar en comidas y bebidas de México. La fotografía captura la figura que recibe al comensal en La Mordida, despacho de comida mexicana con cinco sedes en Madrid. Promociona con orgullo producto “100% mexicano”, y en su carta no faltan nachos, enchiladas, jalapeños, tiras, fajitas, tacos, frijoles, quesadillas, ni cochinita pibil. No he tenido oportunidad de probar lo que sale de sus cocinas, pero el reclamo ya me resulta atractivo. Cuando visite el Foro, si tengo ocasión, me dejaré caer por ahí con mi t-shirt de los Delta Saints, regalo de Tsustas, un gran amigo al que no se le escapa que me gustan las calaveras mexicanas. Como dijo Joaquín Sabina, para reír, los amigos; para olvidar, la bebida; para ser feliz, contigo; para todo, La Mordida. Ándele. (a veces se le escapa lo de viva México, cabrones, a Cuchillo) web de La Mordida El autor: CUCHILLO Es el pequeño de los Cubillo Brothers. Nació en 1991, en el mismo Bilbao, es más de salado que de dulce y acostumbra a disociar, con lo cual cambia de apariencia física con frecuencia. Como Robert de Niro antes de rodar Toro Salvaje, pero a lo tonto, por la cara. Él es más de toro tataki. Aprendió pronto que Dow Jones no es un cantante, le incomoda la fama de criticón, pues siempre...

leer más

Bienvenidos a Sidrería Diego (Madrid)

May 15, 13 Bienvenidos a Sidrería Diego (Madrid)

Publicado por en Bienvenidos, Madrid

La calle Hartzenbusch es conocida (en su casa, a la hora de comer) por ser una de las vías con denominación más extraña e impronunciable de cuantas surcan el callejero madrileño. Pero aquí, en esta casa, cobró fama en el mismo momento en que la misteriosa Blackie se topó en su número 6 con el minero de la imagen, expresó “¡Menudo Bienvenidos!”, tomó las fotografías correspondientes y nos las hizo llegar. Toda maja ella. Merçi!!! (sic) El papel que pende del cuello del maniquí ofrece arroz con bogavante y gambas, más botella de sidra, por 32 euros (dos personas). Es sólo una de las combinaciones que se pueden degustar en el Mesón Sidrería Restaurante Diego, responsable de tan singular atrezo, entre aromas de raciones y platos típicos asturianos. Suponemos que el grueso de su clientela será lo que mayormente venimos a llamar currelas, y estudiantes, que no será el lugar más indicado para una cena romántica en el barrio de Chamberí. Pero es sólo un suponer. Conste. (estima la cuenca minera, borracha y dinamitera, Cuchillo) ver ubicación * Lo Que Coma Don Manuel destaca en la sección Bienvenidos aquellos ornatos, muñecos, carteles, dibujos y otras decoraciones singulares que, con cierta gracia, nos dan la bienvenida a restaurantes, bares, bistrós, tabernas, chigres, sidrerías, tascas y demás locales hosteleros que tanto nos gusta visitar *...

leer más

Restaurante La Bola (Madrid). Cocido madrileño con prisas

(+10 rating, 2 votes) Cargando… Un par de veces al año cae una escapadita a la capital del reino. La última ha tenido como excusa llevar a mi sobrina a ver un espectáculo de esos que se supone que son para público infantil, pero que los mayores disfrutamos más que ellos. Particularmente en mi caso, ya que no hay cosa que más me guste en esta vida (después del buen comer) que un musical en vivo y en directo. Da igual que sea bueno o malo. Si hay cante y baile de por medio, me vale. Teniendo en cuenta que mi sobrina es muy mala comedora (lo que se está perdiendo la pobre; ya se arrepentirá, ya), y que de las pocas cosas que le hacen tilín es la sopa con fideos, la elección fue bien fácil: La Bola. Sopita para ella, cocido completo para el resto, y todos contentos. Además, estaba cerca del teatro para ir poder ir andando tras la comilona. En la Bola sólo ofrecen dos turnos de comida: uno excesivamente pronto, a las 13:30 horas (la hora de las rabas en Bilbao), y otro muy tarde, a las 15:30 (casi casi la hora del patxaran). Así que, como teníamos que estar en el teatro a las 17:30 horas, elegimos el primer turno. Llegamos con diez minutillos de retraso al local, y nuestra mesa era la única que faltaba por ocupar. Qué puntualidad más británica la del resto de comensales… Sorprendente. Nos empezamos a quitar los abrigos y, casi antes de sentarnos, el camarero nos pregunta (más que nada por educación, porque se da por hecho que todos los que van a La Bola comen lo mismo) si queremos cocido para todos. Le puntualizo que sólo dos y una sopa sin “sacramentos” (a los sacramentos sólo les llamamos así en el País Vasco, ¿no?), a modo de menú infantil castizo, para mi sobrina. Para que los garbanzos pasaran mejor, elegimos un Beronia crianza. Pues fue sentarnos, ponernos la servilleta encima y...

leer más

Orio Gastronomía Vasca (Madrid). O la eterna paradoja

¿Sabes cuando te pasa algo o has estado en algún sitio y, de repente, empiezas a ver cosas por todos lados que te recuerdan a eso? Pues eso; desde que vivo en Euskadi veo vasquedades por todas partes. Y esta situación se vuelve mucho más obsesiva cuando voy a Madrid, ya que busco correlaciones absurdas entre mis dos hogares, mi ciudad natal y la ciudad donde vivo. Pues paseando, paseando, por la calle Fuencarral, me encontré hace tiempo, un bar de pintxos cuyo nombre llamó rápidamente mi atención. Orio, pueblo guipuzcoano al que solía ir cada mañana a recoger a una compañera de trabajo y que me recuerda a la boda más surrealista a la que he acudido por la mezcolanza de culturas de los que allí asistimos. Dejando mis tonterías aparte, vamos a lo que os interesa a vosotros, sabedores de los placeres de la gula y entendidos del buen vivir. Hace poco volví a pasar por la puerta y, tras asomarme, decidí entrar. De repente estaba en Donosti (seamos realistas, Orio es muy bonito, muy marinero y todo lo que quieras, pero no tienen esos bares y, es más, resulta surrealista que en un bar con ese nombre tengan carteles de la trainera de San Sebastián… en fin). Volvamos al tema. Estaba en Donosti, con sus barras y paredes de madera, una trainera gigante colgando del techo, vasos de txakoli, y una barra a reventar de suculentos pintxos. Su especialidad, según reza en las vitrinas de la entrada, son las ostras de Arcachon (más paradojas) y casi todo el mundo con el que pude hablar en el bar era vizcaíno… Pero, más allá de lo incomprensible de la elección de su nombre, fue reconfortante encontrar un pedazo de Euskadi en Madrid, tan bien ambientado, con unos pintxos tan buenos y la típica tradición para el guiri de contar los palillos del plato que tanta rabia me da (aunque comprensible ya que puedo asegurar, como madrileña, que la picaresca castiza no permitiría subsistir...

leer más

Restaurante Aki (Madrid). Para disfrutar la comida japonesa, con el estómago

Como gran aficionada a un restaurante japonés en Donostia sobre el que no opinaré (porque es ya como el salón de mi casa y parece que me paga cuando hablo sobre él), me aventuré a preguntarle a los dueños, oriundos de Tokio, dónde podía cenar en mi propia ciudad natal, o sea Madrid, en una próxima visita que tenía pensado hacer. Tras mirarme aturdida y con cara de ni siquiera conocer la ciudad, la encargada me emplazó a un par de días más tarde, para poder preguntar a un cliente que solía ir mucho por trabajo y era fanático de la comida japonesa. Por fin llegó la recomendación y, una semana después, el viaje. Reservamos por teléfono en este lugar llamado Aki, con la advertencia de nuestro guru gastronómico de que no nos dejáramos llevar por la primera impresión. Pues la primera impresión, y la segunda, fue quedarnos parados en la puerta no dando crédito, mirarnos con risa nerviosa y decir: “¿y si cenamos aquí al lado, que he visto un bar de tapas con buena pinta?…”. Tras varios minutos de duda en la puerta, atónitos, nos aventuramos a entrar. La sala no sé si se puede describir. Era una especie de taberna viejuna y fea, con sillas incomodísimas y mesas imposibles de casar con las sillas para no darte en las rodillas. Suelo de baldosa como el de la casa de mi abuela y baldosines setenteros en la pared. Pero al fondo vimos algo que nos convenció para quedarnos. Las cuatro mesas largas de la zona interior estaban repletas de japoneses. Por fin llegó la carta (que el Chef Ramsay hubiera criticado porque tenía más de 10 páginas en el típico clasificador con fundas transparentes) y sus precios. La verdad que no podía entender esos precios en un lugar así. Hasta que empezamos a comer. Primero apareció el aperitivo. Teniendo en cuenta que no había ningún fan del pepino y las algas entre nosotros, no triunfó mucho, pero ayudaba a preparar el paladar....

leer más

Por comentar: muy recomendable y económico el menú de Pad Thai (Madrid)

Muy recomendable y económico (¡menos de 9 euros!) el menú de Pad Thai, el restaurante tailandés de Paseo del Prado 40, en Madrid. Sobre todo el satée (pechuga de pollo asada con salsa picante de cacahuete) y, de segundo, el curry panaeg de pollo o el pad thai (tallarines de arroz) con gambas; acompañado de arroz blanco o arroz de verduras.  (Ana Laballo) ver ubicación Paseo del Prado, 40; 28014 Madrid 91 420 09...

leer más

‘Divas de fogones’. Un concierto gastronómico que marida teatro y lírica

Ene 10, 13 ‘Divas de fogones’. Un concierto gastronómico que marida teatro y lírica

Publicado por en Madrid, Teatro

“Una comedia musical nos sirve como excusa para presentar al público que normalmente no consume lírica un plato delicioso sin barreras artísticas ni intelectuales. (…) Un programa dedicado a la cocina, conducido por María Tosca, divertida cantante lírica y  presentadora excéntrica; lleva cinco años en antena siendo líder de audiencia. Su receta: invitados especiales con quienes poder conversar y cocinar en clave de humor. La invitada de esta semana es Carmen de los Ángeles, soprano de éxito y amiga personal de María, que viene a promocionar su nuevo disco en el mercado: ‘Aromas’. Dos sopranos cocinando y cantando para ofrecernos el placer  de disfrutar la música en directo con un repertorio que hará las delicias del público. Nuestras divas pedirán la participación del publico y contarán con una llamada de teléfono inesperada. Parece un disparate, pero sólo hay que esperar a la publicidad para comprobar que lo es. Fuera de cámara seremos testigos de la verdadera relación que existe entre ellas. Celos, secretos y amantes compartidos serán los ingredientes que la regidora servirá en bandeja para poder cantar en el momento de máxima audiencia”. Lo anterior es un extracto del resumen que Peineta Producciones, a través de María Diaz, facilita de ‘Divas de fogones’, un “concierto gastronómico” que el sábado maridará lírica y teatro en Las Rozas. El Auditorio Joaquín Rodrigo acogerá, concretamente, el estreno de un montaje con dirección y dramaturgia de Carmen Rosa, y orientado a la divulgación operística, a degustar la lírica con humor, valiéndose del telón de fondo de la gastronomía. La obra muestra los entresijos de un programa de televisión dedicado a la cocina, lo que pasa sobre el plató y entre bambalinas, y el repertorio musical incluye piezas de Bizet, Puccini, Verdi, Chopin, Bernstein… No podemos recomendar encarecidamente la obra, pues aún no la hemos contemplado, pero apetecía dar parte aquí de su estreno. Queda dicho.   EQUIPO ARTISTICO Dirección y dramaturgia: Carmen Rosa Piano y dirección musical: Manuel Villalta Espacio escénico: Esmeralda Díaz Luces y sonido: Fernando López...

leer más

Restaurante Botín (Madrid). El restaurante más antiguo del mundo

Aunque las noches del 24 y el 31 de diciembre son las únicas que cierra, no es mala idea aprovechar los días vacacionales en torno a la Navidad para acercarse a degustar una de las comidas más selectas que ofrece la capital madrileña: la de Casa Botín, el restaurante más antiguo del mundo, según el libro Guiness de los Récords (se fundó en 1.725). “Lo que más nos importa es complacer al cliente. Si el público acepta la Casa, sincera como es, cómoda, pero sin lujos y con el mejor género que se pueda ofrecer, para mí es bastante”. En estas sencillas palabras se resume lo que es la filosofía de Botín, que busca, ante todo, la satisfacción del cliente con todo lo que ello implica y en todo el proceso: hospitalidad, buen servicio y buena cocina. Con esas sencillas y a la vez complejas reglas, Botín (su nombre actual, en realidad, es Sobrino de Botín) se ha mantenido en los primeros lugares de la gastronomía madrileña desde hace casi tres siglos y en este tiempo ha sido merecedor de numerosos premios. Entre los más recientes, la calificación entre los tres restaurantes más clásicos del mundo según la prestigiosa lista Forbes, tras el Club 21 de Nueva York, que ocupa el segundo puesto, y el Simpsons-in the-Strand de Londres, que encabeza la lista. Se dice que Goya trabajó en sus cocinas antes de dedicarse a la pintura y, naturalmente, esta larga trayectoria ha merecido la atención de ilustres escritores; el más conocido de ellos, el norteamericano Ernest Hemingway, que lo menciona en sus obras ‘Muerte en la tarde’ y ‘Fiesta’. Otros escritores anglosajones incluyen referencias a Botín en sus obras: John Dos Passos, Scott Fitzgerald, Graham Greene, Frederick Forsyth… Pero también los clásicos españoles han escrito sobre Botín, entre otros Benito Pérez Galdós, Indalecio Prieto, Ramón Gómez de la Serna, Carlos Arniches…Botín ofrece durante todo el año almuerzos y cenas individuales o la posibilidad de cerrar uno de sus salones para celebraciones colectivas, con...

leer más

Sagardi Euskal Etxea (Madrid). Salvar desencuentros frente a un buen chuletón

(+10 rating, 2 votes) Cargando… Si todos los desencuentros políticos habidos durante décadas entre Madrid y Euskadi fueran tan fáciles de resolver como los encuentros en torno a una buena mesa que pueden celebrar a diario vascos y madrileños, todos nos habríamos ahorrado muchos problemas. Así lo entiende, afortunadamente, mucha gente y de modo especial el grupo de cocineros vascos Sagardi, que desde el pasado viernes cuenta con una nueva sede en la capital, nada menos que a espaldas del Congreso de los Diputados (Jovellanos, 3) en el que fuera emblemático Hogar Vasco en Madrid. Con el nuevo local son tres los restaurantes del Grupo Sagardi en Madrid, y 21 en distintos lugares de España y en el extranjero (Buenos Aires y Santiago de Chile). En su propuesta gastronómica no tienen cabida conceptos como deconstrucción molecular o descontextualización, ni palabras como avant postres o morphings, ni desde luego los vinos se definen como amigdalinos o butíricos. Aquí se trata de una gastronomía tradicional y auténtica, centrada en productos de temporada de gran calidad, muy vinculada a la tierra y al producto, que presta especial atención a la selección de las materias primas en origen para asegurar su máxima calidad y frescura. Se caracteriza por una elaboración sencilla, sana y sin sofisticaciones pero con un toque de creación, siendo las carnes y pescados a la parrilla su principal atractivo. La carta incorpora los platos típicos de la gastronomía vasca, como el txuletón de buey, el bacalao, los pimientos del piquillo o los cogollos de Tudela, siempre acompañados de los mejores vinos y sidras del País Vasco. Algunos de sus platos estrella son la alubia nueva de Tolosa con su guarnición, los puerros frescos de Hernani templados a la parrilla, la sopa de pescado a la donostiarra, las kokotxas de bacalao con alcachofas al pil-pil, la ventresca de atún rojo de almadraba, las manitas de cordero lechal a la vizcaína… Y, si queda hueco, nada mejor como postre que la manzana reineta, cuajada de oveja y...

leer más