Inicio >>
Contenidos Etiquetados "Rioja"
¿Quién dijo que el queso hay que comerlo con tinto? El blanco limpia el paladar, permite que se desarrolle el queso, que afloren sus cualidades organolépticas, y potencia su sapidez. Y eso, buscar armonía, es lo que se pretende al combinar alimentos.
leer más
(+15 rating, 3 votes)Cargando... Veamos, si tenemos que creer a pies juntillas que El Celler de Can Roca es el mejor restaurante del mundo mundial, porque así lo señala la prestigiosa revista especializada Restaurant, habría que proclamar a voz en grito que el mejor vino de la galaxia es el Imperial Gran Reserva 2004. ¿No? Al menos, es el preferido de la no menos prestigiosa publicación Wine Spectator. ¿O es que sólo va a Misa lo que dice Robert Parker y The Wine Advocate? El caso es que la revista estadounidense, fundada por Bob Morrisey en 1976, ha incluido al caldo de Cvne (Compañía Vinícola del Norte de España) en lo más alto de su Top 100. Es la primera vez que un vino español encabeza ese listado que cumple 25 ediciones y tiene en consideración calidad, valor y, oh, disponibilidad en Estados Unidos. Los especialistas destacan de Imperial su singularidad y autenticidad, y proponen a la de Haro, fundada en 1879 por Eusebio y Raimundo Real de Asua, como ejemplo de bodega con hondas raíces y abierta a la innovación. El listado completo del Top 100 de este año se hará público el lunes, 18 de noviembre. Pero ya estamos en disposición de confirmar sus diez primeras posiciones. 1. Imperial Gran Reserva 2004. Rioja. 2. Château Canon-La Gaffelière 2010. St.-Emilion 3. Domaine Serene. Evenstad Reserve 2010. Oregon 4. Hewitt 2010. Napa Valley 5. Kongsgaard 2010. Napa Valley 6. Mascarello Giuseppe & Figlio 2008. Barolo 7. Domaine du Pégaü Cuvée Réservée 2010. Châteauneuf-du-Pape 8. Château de Beaucastel 2010. Châteauneuf-du-Pape 9. Lewis reserve 2010. Napa Valley 10. Quilceda Creek 2010. Columbia Valley (Igor Cubillo) Tasting Note: Firm and a bit austere, this red shows depth and drive, with chewy tannins supporting plum, tobacco, licorice and mineral flavors. The structure is solid but the wine remains fresh. Maturing now, this has a long life ahead. Drink now through 2024. –Thomas Matthews Igor CubilloPeriodista y gastrósofo. Heliogábalo. Economista. Equilibrista (aunque siempre quiso ser domador). Tras firmar durante 15 años en el...
leer más
(+65 rating, 13 votes)Cargando... Me apenó el cierre del restaurante Tellagorri, sito en el centro de Algorta. A menudo miraba en su web el menú del día y me relamía imaginando salsas, colores, sabores… Tras cinco años ahí, los que lo dirigían no llegaron a un acuerdo de renovación del alquiler con los dueños del caserón y debieron buscarse las alubias en otra parte. Ahora el caserón está de obras y un cartel advierte que se atiende temporalmente en el cercano bar restaurante Boga, otro sitio molón pero menos. Un día mi hermano Igor, rector de esta web, me transmitió las siguientes indicaciones: «¿No andas mucho por Plentzia y por ahí? Me han contado que los del Tellagorri han abierto un restaurante que se llama Las Palmeras. ¡Entérate!». Y un día que mi cuñada María, desde Madrid, buscaba un local bueno y barato por esa verde y costera zona vizcaína, para celebrar un cumpleaños entre seis personas, en la Red se topó con que la comunidad virtual ponía de maravilla a Las Palmeras. «¿Lo conoces?», me preguntó. «No, pero me han hablado bien de él. ¡Reserva!». Telefoneó María y, por mail, le mandaron el apetitoso menú degustación de ese fin de semana; seis propuestas más bodega con estas instrucciones: «Agua. Tinto crianza DO Rioja, blanco DO Rueda, rosado DO Rioja o DO navarra (1 bot x 2 personas). 30,00 €, 10% IVA incluido». ¿A que apetece? Las Palmeras se alza en la carretera Urduliz-Plentzia, en la vía interior, la que discurre entre curvas y bosque. Como quien dice, sólo se puede llegar en coche. Nosotros casi nos perdemos, porque desde el local nos explicaron mal el trayecto, pero el sexto sentido de mi esposa hizo que llegáramos bien. Aparcamos en su parking, donde se alzan las palmeras, y cruzando la barra corta del bar con pinchos entramos en el comedor, para unas 20 personas. Sonaban los Rolling, mi suegra y mi cuñada pidieron que bajaran el volumen y lo hicieron. No se va a...
leer más
El Churrasco es una buena opción si (a) nos apetece cocina de la de toda la vida y (b) estamos hartos de comedores diáfanos y fríos en colores neutros.
leer más
(+40 rating, 8 votes)Cargando... Me río yo de la tentación de Cristo, y de los juegos que protagonizaron Marlon Brando y Maria Schneider en su último tango en París, cuando llego a casa con apetito, un punto de ansiedad y sin gana alguna de cocinar. Entonces entro en la cocina, agarro la barra de pan y veo cómo merman la barra de chorizo picante, la de salchichón ibérico, el espetec, la sobrasada y la pieza de queso de oveja de mis amores. A veces entran remordimientos de conciencia, cuando se acaba el pan, sumas las calorías ingeridas y tal, pero ya no hay nada que hacer. Después de todo, para qué nos vamos a engañar, mayor es el problema cuando resulta que llegas a casa con apetito, un punto de ansiedad, sin gana alguna de cocinar… y no encuentras queso, ni embutido, ni pan en tu despensa. Horreur! Pues bien, cuando estoy en Donostia el asunto es menos dramático pues, si no es muy tarde, siempre puedo acudir a Via Fora, un local amplio aunque desangelado, sin atractivo estético, donde tengo eso, precisamente: pan, embutido y queso. El negocio se promociona como restaurante de cocina catalana, se ubica cerca del parque Cristina Enea, aunque lejos de las postales de la ciudad, entre las vías del tren y el cauce del Urumea, y presume en Twitter de preparar «los mejores arroces de la ciudad». Porque sí, por encargo cocina arroces (tot pelat, negro, con verduras, con conejo), más caros que en Levante (es lo que tiene esta ciudad). Me han hablado mejor de su fideuá. Y, a veces, hasta se lían la manta a la cabeza y organizan calçotadas. Pero yo acudo allí siempre a por lo dicho: pan, embutido y queso. Sin pretensión alguna. De modo informal. En busca, simplemente, de comida modesta, picoteo, precios asumibles y el pasar un buen rato con los amigos. Yo lo pasé con mis apreciados Oier y Edurne en mi última visita. Comimos, bebimos, charlamos, reímos… y todo...
leer más
La chica de La Dársena cantó ‘La Traviata’: la chica cantó ‘La Traviata’: «El menú es el mismo todos los días. No lo colgamos por eso. Además, si lo anunciásemos, esto se pondría a tope cada día. Y preferimos dar carta».
leer más
En Migaea, excelentemente atendidos, gozamos del menú, con vajilla colocada con guantes blancos , buena cristalería y la decantación atenta y constante del agua y el tinto.
leer más
Palacio de Añana, cafetería y restaurante que próximamente ofrecerá también alojamiento a los 40.000 visitantes anuales del Valle Salado, explotación salina que ya rastrillaban los romanos hace cientos de años.
leer más
Castillo de Arteaga, un espacio ciertamente acogedor, nada recargado, muy aseado, que es ejemplo de buena RCP. ,
leer más
Gusta Kai Eder por la tranquilidad del local, sus ventanales con vistas a la ría y a la playa, y los precios de sus menús.
leer más
Óscar Cubillo se dejó invadir por la atmósfera de serenidad, cual burbujita aislada, del Karola Etxea con su techo de vigas, sus adornos marineros, sus paredes azuladas, sus cortinones…
leer más
Pretensión casera y dimensión industrial en el menú diario del Solaetxe
leer más
Comenta, que algo queda